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Etiquetas:   El crisol   -   Sección:   Opinión

El código ético de Aznar

Pascual Mogica
Pascual Mogica
sábado, 16 de mayo de 2009, 08:07 h (CET)
Madrid, 7 de febrero de 1993. Se clausuraba el XI Congreso del Partido Popular cuando Aznar, con gran solemnidad, anunció que en su programa de gobierno propondría la creación de un “código ético” aplicable a la vida política. En principio aquel anunció no tuvo mayor impacto, hasta que el 15 de julio de 1995, el presidente de la comunidad balear, Gabriel Cañellas, después de una entrevista que mantuvo con Aznar, presentó su dimisión como presidente del Gobierno de Baleares al relacionársele con el “caso Sóller” –prevaricación y cohecho en la adjudicación de las obras-. El entonces portavoz popular, Miguel Ángel Rodríguez, dijo que Cañellas “ha demostrado como se asumen responsabilidades políticas sin que haya responsabilidades penales y sin que vaya a haberlas nunca por el caso Sóller, mientras González sí tiene responsabilidades penales en su partido y su Gobierno, y no quiere saber nada de dimitir ni de elecciones anticipadas”. Fue absuelto del cargo de prevaricación y se libró de el de cohecho por prescripción.

Tres años después, en 1996, el PP ganó las elecciones generales y por tanto el Gobierno de España. Después de aquel “ejemplo” ético, el de Cañellas, y con la llegada al poder de Aznar, lo del “código ético” cayó, por lo que se está viendo, en el olvido, tenemos el “caso Fabra” y otros escándalos que afectan a cargos del PP y no dimite nadie y mucho menos lo expulsan del partido aún a pesar de que el juez les ha impuesto fianzas que en unos casos casi alcanzan y en otros superan, el millón de euros.

Hay que reconocer que la dimisión de Cañellas, fue una decisión que cuadraba perfectamente con el “código ético” de Aznar, pero ¿que va a pasar ahora con el presidente de la Generalitat Valenciana, Francesc Camps, que acaba de ser imputado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valencia por el “caso Gürtel”? ¿Le obligará Rajoy a dimitir como Aznar hizo con Cañellas, cuando este ni tan siquiera estaba imputado? ¿Será suspendido de militancia como han hecho con algún otro que está afectado por el mismo caso que Camps? ¿Hará bueno el PP lo que anuncia en sus congresos o aquello fue algo tan efímero como la duración de la flor de un cactus? En los próximos días tendremos la respuesta.

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