Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario Siglo XXI Sueldos Públicos El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo viernes, 25 de mayo de 2012. Actualizado 03:54 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Londres 2012    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Tags: Opinión · Con el telar a cuestas · Ángel Sáez
Mi pequeña granja (I)


Ángel Sáez


Ángel Sáez Ángel Sáez
lunes, 11 de mayo de 2009, 10:41
Comentar


POR JESÚS ARTEAGA ROMERO

Hoy la abuela, como siempre,
sigue firme allá en su silla,
observando a aquellos niños
que, mirando su cajita,
no comprenden que una anciana
de ella saque mil sonrisas.
La mirada de la abuela
en su caja queda fija;
y le viene otro secreto
de los muchos que tenía,
recordando que su casa
era casi una granjita…

Una granja muy casera,
ordinaria y pequeñita;
pero en ella hay un cerdito,
unos patos y gallinas;
conejitos y faisanes
y unas pocas palomitas;
por supuesto, no faltaba
la mejor de sus amigas:
la perrita que en el bosque
la encontró cuando era niña,
dominada por el sueño
a la sombra de una encina.

Y la abuela se sonríe
recordando a las gallinas
y a un gallito que tenía
con su cresta alicaída…
Era poco como gallo
y eran muchas las gallinas…

Y estas cosas a la abuela
le producen más que risa,
pues tenía dos culecas
que sus nidos sí que hacían;
y ponían hasta huevos,
pero nada de hacer crías…
Era un gallo un poco gay
y no le iban las gallinas;
y la abuela, siendo joven,
no perita en picardías,
sí notaba que algo raro
les pasaba a las pollitas;
y por culpa, como siempre,
de ese gallo que tenía
una cresta colorada
pero siempre alicaída…
Y la abuela, a carcajadas,
recordaba sus malicias.

No eran muchos, mas bien pocos,
los conejos que tenía;
pero cinco o seis al mes
su familia se comía;
es su carne deliciosa
y muy rica en proteínas;
y, además de carne fresca,
era buena, blanda y fina…
Si triunfó con los conejos,
fracasó con las gallinas
y por culpa del idiota
de la cresta alicaída…

Y la abuela sonriendo
con sonrisa sibilina…
Dos parejas de patitos
pisoteaban su granjita;
eran pocos, pero majos;
blancos unos y con pintas,
y los otros “perdigueros”
como toros que se lidian.


(Continuará mañana.)

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris