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Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

El bueno, el feo y el malo en la Universidad

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
domingo, 10 de mayo de 2009, 08:01 h (CET)
Han pasado ya muchos años desde que Ramón del Valle Inclán escribiera sus “esperpentos” pero la realidad de cada día nos muestra que España sigue siendo una tierra esperpéntica y como prueba de ello nada mejor que ver lo sucedido en los Cursos de Verano organizados en Aranjuez por la Universidad Rey Juan Carlos que esta semana ha salido, tal vez en demasía, en los titulares de prensa y en casi todos los noticieros de radio y televisión con motivo de la trayectoria judicial y carcelaria de algunos de los intervinientes en estos “bolos” veraniegos que se dan en todas las Universidades y que sirven para que los enseñantes vayan haciendo caja mientras el gremio estudiantil reúne créditos como si de cromos se tratara al tiempo que aprovechan para hacer turismo y ver cómo “Spains is different” tal y como rezaba aquel antiguo slogan turístico del siglo pasado.

El bueno, calificativo que le adjudico a José María Ruiz Mateos por su pía visión de la vida y su antigua pertenencia al Opus Dei, el feo, que en esta ocasión es Juan Hormaechea por su prepotencia y el malo, adjetivo que se ha ganado a pulso Julián Muñoz, ex alcalde de Marbella, ex novio de tonadillera y carne de presidio han sido llamados a las aulas universitarias para explicar a los cándidos alumnos de periodismo todas sus trapisondas, sus malas artes, sus triquiñuelas legales que no les sirvieron para escapar de la larga mano de la justicia pero si tal vez para poner el botín a buen recaudo y, especialmente, lo buenos que son y lo bien que se portaron los unos con el pueblo y el otro con sus trabajadores.

En el dossier de prensa que el día de presentación de los cursos, se hizo llegar a los periodistas aparece el nombre de José María Ruiz Mateos inaugurando el curso, el de Juan Hormaechea como ponente de una disertación magistral con el título de “La justicia emana del pueblo: Art. 117.1 de la Constitución” y de eso el por dos legislaturas Presidente de Cantabria debe saber bastante ya que se pasó toda su vida en la poltrona ciscándose en ella y entre “otros ponentes destacados” figura Julián Muñoz ese caballerete que, según confesó su antigua esposa en un programa televisivo llevaba a casa el dinero de sus trapicheos en bolsas, no se si de basura pero ya saben que el dinero, por muy negro que sea, no huele mal.

El curso lleva está encabezado por título: “Periodismo y corrupción política”, un tema plenamente actual en las Comunidades de Madrid y Valencia, y está dirigido por el periodista Juan Luís López Galiacho, habitual en algunos programas televisivos de los llamados “del corazón”. Flaco favor hace a la democracia una universidad pública como la Universidad Rey Juan Carlos cuando utiliza el dinero público, aunque sólo sea para pagar desplazamientos y dietas, para ofrecer un altavoz a estos tres prohombres del bien hacer, al menos del bien hacer y la utilidad para sus propios bolsillos. El bueno, Ruiz Mateos, fue condenado a cárcel por contrabando de moneda, fraude y evasión fiscal, el feo, Juan Hormaechea, fue condenado a seis años de cárcel por malversación de fondos públicos y cohecho aunque no pisó la cárcel porque le indultaron cinco años de condena y posteriormente, en 2002 volvió a ser condenado a otros tres años de cárcel por los mismos motivos y el malo, ese “cachuli” de la prensa rosa, está actualmente cumpliendo condena en régimen de tercer grado y a la espera de 100 causas que le harán volver al régimen carcelario durante una larga temporada.

El esperpento está servido, pasen y vean. En la Universidad Rey Juan Carlos han elegido a lo mejor de cada casa para ilustrar a sus estivales estudiantes en una deformación grotesca de la realidad aunque analizando con calma este caso nada me extraña ya que cada día estamos viendo en diferentes cadenas y programas televisivos cómo el “esperpento”, ese hecho grotesco y desatinado, impera y muchas veces con un elevado índice de audiencia. Si lo que buscaba Juan Luís Pérez Galiacho y la Universidad era publicidad de sus cursos lo han logrado pero si lo que quieren es adiestrar al alumnado veraniego en las cloacas del poder y la política pueden sustituir al defenestrado Julián Muñoz que se ha caído del cartel por cualquiera de los imputados en el caso “Gürtel”, uno podría hablarles de cómo tener un estupendo automóvil “Jaguar” sin ningún dispendio, otro de los supuestos miles de euros que uno de los cabecillas de la trama le entregaba y alguien podría enseñar ya de una vez las facturas de esos famosos trajes que como la “falsa monea” van y vienen y ninguno se los queda.

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