Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Gripe, mascarillas y epidemiología

Antonio Villalonga
Redacción
viernes, 8 de mayo de 2009, 07:01 h (CET)
SIDA, CONDONES E IDEOLOGÍA.

Al observar estos días el fenómeno mediático que supone la mal denominada gripe porcina me ha hecho concienciarme de hasta que punto se puede manipular la opinión pública y utilizar con fines políticos ideológicos temas tan científicos como es la epidemiología.

Ante la actual epidemia de gripe, que por cierto, según Marc Siegel, uno de los principales especialistas mundiales, es poco contagiosa y peligrosa, las autoridades sanitarias han puesto en práctica las medidas elementales epidemiológicas para prevenir los contagios, que básicamente son evitar los contactos con contaminados, de ahí las cuarentenas de enfermos y sospechosos, y la defensa contra la aspiración de partículas contaminantes mediante la mascarilla, que evidentemente no produce una protección absoluta. A todo el mundo estas medidas le han parecido correctas, a pesar que se han producido excesos, como el haber aislado en sus hoteles a viajeros mejicanos por el solo hecho de su nacionalidad, aunque no vinieran de Méjico.

Por contraste, ante el SIDA que realmente es una pandemia de una mortalidad inusitada, me da la sensación que cuenta más la ideología que la epidemiología. Parece obvio, que para frenar la diseminación del SIDA, habría que aplicar los fundamentos epidemiológicos al igual que se está haciendo para esta gripe. Esas bases ya fueron concretadas en un artículo de la prestigiosa revista médica Lancet en el 2004, avalado por más de cien especialistas mundiales en el VIH. En inglés se concretaba con las siglas A, B y C (abstinence, be faithful and condon). Es elemental que tener relaciones sexuales de forma indiscriminada es la mejor manera de que se extienda la enfermedad, y que si no se tienen no hay ningún peligro. Por otra parte, si se es fiel a la pareja también se limita el riesgo y por último, si no se respeta ni el A ni el B, el uso del condón evidentemente conlleva mucho menos riesgo que el no utilizarlo.

Pero no nos engañemos, centrar la lucha contra el SIDA sólo en el condón a efectos prácticos es como si en esta gripe la única medida que se hubiera tomado fuera el montar una campaña publicitaria con el lema “PONTELA, PONSELA” refiriéndose a la mascarilla. El condón es sabido que falla en un porcentaje no despreciable de casos, que puede llegar hasta el 5%, curiosamente este dato no se suele referir en las campañas contra el SIDA, y además, no se hace ninguna mención a las otras dos medidas epidemiológicas básicas A y B, y así nos va. No entiendo en absoluto la política que se tiene en la lucha frente al SIDA, la únicas explicaciones que se me ocurren son o una especie de venda ideológica que impide ver lo obvio u otras razones más retorcidas como intereses económicos o políticos nada humanitarios. Tampoco creo que sea de recibo que la Mesa del Congreso de cauce a una iniciativa para reprobar al Papa por sus declaraciones sobre el SIDA en África, que independientemente de su contenido moral, están totalmente en consonancia con los fundamentos de la epidemiología.

____________________

Antonio Villalonga es Doctor en Medicina.

Noticias relacionadas

Hacer República

J. Hernández, Málaga

Un blanco sueño por Astún (Huesca)

V. Rodríguez, Zaragoza

La Navidad, Trump y los demás

M. Ferraz, Barcelona

Demasiadas ‘normalidades’

S. Madrid, A Coruña

Un regante alimenta a 155 personas de media al año

D. Martínez, Burgos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris