Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Guantánamo: un final lejano

Natalia Zamorano (México)
Redacción
jueves, 7 de mayo de 2009, 06:54 h (CET)
Sin duda alguna, el tema de Guantánamo ha adquirido gran relevancia a nivel internacional, sobre todo porque este centro de detención está estrechamente ligado al tema de las violaciones a los derechos humanos, mismas que se han documentado en diversas ocasiones por instituciones de importante credibilidad, como Amnistía Internacional, Reprieve, Human Rights Watch y el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Desde que la orden de cierre fue dada el 22 de enero del año en curso por el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, las respuestas alrededor del mundo no se han hecho esperar. Por una parte, encontramos la esperanza hecha realidad de todos los activistas que han luchado por éste cierre. Por otro lado, existe el temor constante y manifestado de que los presos en Guantánamo son terroristas y por ende peligrosos, temor que ha ocasionado que diversas naciones rechacen el traslado de varios de esos presos a su territorio. Éste temor persiste aún cuando Ricardo Urbina, juez de distrito estadounidense, había decidido en octubre del año pasado que no existían pruebas de que los detenidos en Guantánamo fueran "combatientes enemigos" o un riesgo para la seguridad. Sin embargo, contrariando las declaraciones de Urbina, el Tribunal de Apelaciones afirmó que el hecho de que los detenidos ya no sean considerados "combatientes enemigos" no significaba que estuvieran autorizados o que tuvieran el derecho para ingresar a los Estados Unidos. En realidad ésta parte sale sobrando, pues los prisioneros mismos han expresado su deseo de establecerse en otros países que no sean ni los Estados Unidos ni el suyo propio por miedo a ser perseguidos o torturados. El problema es que, con éste tipo de declaraciones, y sobre todo viniendo de personajes con peso político en los Estados Unidos, otras naciones han tomado el ejemplo y se han negado a recibir a algún preso en su territorio.

Toda esta situación ha dificultado aún más que el cierre de dicha cárcel se vuelva por fin una realidad, pues no se ha decidido todavía qué es lo que se hará con los aún detenidos si los países no aceptan su traslado. Por ahora, en la Unión Europea suman ya veintisiete países que se han decidido a actuar conjuntamente en caso de que les fuera requerida su colaboración para amparar a ex presos de Guantánamo, de los cuales España, Reino Unido y Francia son quienes más han mostrado su disposición. Los gobiernos europeos han acordado estudiar caso por caso y decidir país por país en qué medida pueden favorecer el cierre de la prisión, aunque siempre preocupados por los posibles riesgos a su seguridad que puedan derivarse de dicho apoyo.

Es muy comprensible ésta preocupación, pues sea como sea los presos de Guantánamo están o estuvieron ahí porque fueron acusados de terroristas o porque eran considerados terroristas en potencia. Sin embargo, es más lo que cada Estado puede ganar, pues para empezar la acogida de ex presos representaría ante la comunidad internacional una acción correcta que redunda en una posible mejora en su seguridad gracias a la percepción de hacer lo correcto ante grupos extremistas, además de una mejora en la percepción de la población civil de sus respectivos gobiernos.

Pero hoy se pueden incluir más aspectos de vital importancia que dificultan el trámite de clausura del centro de detención, como lo son la Influenza AH1N1, el Narcotráfico Latino-Norteamericano o la crisis económica mundial. Por problemas como éstos, hemos dejado de lado a Guantánamo, que aún conserva su relevancia internacional, simplemente porque cada caso en ese lugar representa a un individuo en particular de una u otra nacionalidad, lo que inmiscuye a todos los Estados y por lo que el tema debería ser prioritario para todos los actores internacionales. Es verdad, no siempre se puede elegir entre lo justo y lo necesario, pero en este caso no es preciso hacerlo. Lo necesario era terminar con una historia de arbitrariedades como lo es Guantánamo, y lo justo ahora es devolverles a los presos y ex presos parte de la vida que han perdido dentro de los muros de éste centro de detención, permitiéndoles que puedan ser reubicados en un país en el que puedan comenzar de nuevo.

Noticias relacionadas

Donde le duele al nacionalismo: enseñanza e idioma.

“Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad.” Karl A. Menninger

En las cuestas arriba…

Esta frase formaba parte del aserto de un hombre admirable por sus sentencias. Cuando hablaba “subía el pan dos reales”

¿Inmigración sin filtros? La criminalidad se instala en España

“La inmigración ilegal es la crisis de nuestro país. Es una puerta abierta para las drogas, criminales y terroristas potenciales para entrar en nuestro país. Se está agotando nuestra economía, añadiendo los costes de nuestra justicia, la salud y los sistemas educativos.” Timothy Murphy

¡Casualidades…des……des………des!, con eco

El Destino no está siendo especialmente amable

Cerdos y tirantes

Decía Pablo Iglesias en algun reunión con sus amiguetes de la kale borroka que había que “cazar fachas”
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris