Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Detrás de la venda

Ruth Marcus
Redacción
jueves, 7 de mayo de 2009, 06:15 h (CET)
¿Debe ser el juez árbitro imparcial o simpatizante?

El juez presidente del Supremo John Roberts comparaba memorablemente el papel del juez con el del árbitro de béisbol, aplicando sin ninguna pasión las normas existentes a los tiros y las eliminaciones.

El Presidente Obama es más, bueno, escabroso. Mientras sopesa el relevo del juez saliente David Souter, el presidente decía querer "a alguien que entienda que la justicia no guarda relación con alguna teoría legal abstracta o nota de un libro de referencia; también guarda relación con la manera en que nuestras leyes afectan a las realidades cotidianas de la vida de la gente.” Ese "rasgo de empatía," decía, es "un ingrediente esencial para alcanzar las visiones y resultados adecuados.”

Esto sin duda es motivo de escándalo para los conservadores. “Todo eso son palabras en clave para referirse a un juez activista que va a ser... partidista en el tribunal," advertía el Senador Republicano de Utah Orrin Hatch en "This Week," de la ABC.

Antes incluso de las elecciones, el profesor de Derecho de la Universidad Northwestern Steven Calabresi, cofundador de la Sociedad Federalista, ya andaba sobre aviso. En una columna publicada en el Wall Street Journal, argumentaba que "el énfasis que pone Obama en la empatía exige en esencia el nombramiento de jueces comprometidos en el avance de la violación" del juramento judicial de igualdad de ricos y pobres ante la ley. “Frente a la imagen tradicional de la justicia como figura ciega que evalúa las reclamaciones legales con justicia en la balanza, él quiere quitar las vendas, para que el juez pueda dictar sentencia en favor de la parte que despierte más simpatías en él.”

Admito sentirme inquieta con la palabra "simpatía," con su aura de sensibilidad new age. Si pensara que Obama está defendiendo un enfoque aleatorio, yo también saltaría a las barricadas. Pero su posición no es nada parecido a esta caricatura absurda. De hecho, refleja una interpretación más comedida y matizada del papel judicial de la seductora pero imperfecta analogía de Roberts con los árbitros.

Al igual que su primo lejano, la opinión de que los jueces "deben interpretar la ley, no legislar desde la judicatura," el discurso de los jueces como árbitros resulta fundamentalmente engañoso. Por supuesto se supone que los jueces deben ser árbitros neutrales de los casos que tienen que examinar, dictando sentencia según los méritos de la demanda en lugar de las simpatías despertadas por una parte u otra. Por supuesto los jueces están limitados por el texto de la legislación, las palabras de la Constitución, el peso de los precedentes.

Pero si la respuesta correcta fuera siempre accesible a un juez que simplemente pensara el tiempo suficiente, podríamos programar ordenadores potentes para ocupar la función judicial. Eso no es posible -- menos, de cualquier forma, en los casos que más importan. Aquellos que obligan al juez a tomar en consideración sus experiencias vitales, la concepción del papel de los tribunales, y en palabras de Obama, "la visión general de lo que debería ser América.”

La formulación más polémica del argumento de la simpatía se producía en un discurso de 2007 pronunciado en Planned Parenthood. "Los asuntos que llegan a los tribunales no son un deporte," decía, cuestionando el enfoque del árbitro. “Son temas importantes. Y necesitamos a alguien que tenga... la empatía para identificarse con una madre adolescente; la empatía para comprender cómo es ser pobre o afroamericano o discapacitado o anciano u homosexual.”

Poseer "la empatía para reconocer" no debe determinar el resultado de un caso, pero debería formar parte de la orientación del juez. Todos los jueces están guiados en cierta medida, consciente o inconscientemente, por sus propias experiencias vitales. El difunto juez Lewis Powell, el voto de calidad en el caso de Bowers vs. Hardwick, el caso de 1986 que ratificó la ley de sodomía de Georgia, decía a los otros jueces -- y hasta a un asistente homosexual en aquel mismo momento -- que "nunca había conocido un homosexual.” ¿El veredicto de Bowers habría sido diferente -- una resolución que Powell lamentó en cuestión de meses -- si el juez hubiera conocido hombres y mujeres que mantuvieran relaciones homosexuales?

Cuando el veredicto de Bowers fue invalidado en 2003 la opinión mayoritaria del juez Anthony Kennedy se vio marcada por una mayor comprensión de que las leyes anti-sodomía "pretenden controlar una relación personal.” Daba la impresión de que Kennedy conocía realmente tales relaciones.

Y la empatía funciona en ambos sentidos. En 2007, cuando la corte rechazaba la demanda de discriminación salarial de Lilly Ledbetter porque había esperado demasiado para denunciar su salario inferior, la mayoría de cinco jueces parecía conmovida por la preocupación de los empresarios incapaces de defenderse contra los casos de discriminación que presuntamente habían tenido lugar años antes.

La venda que lleva la Justicia es una metáfora útil de la imparcialidad. No es una prescripción inmutable de insensibilidad, ni de renuncia al mundo real que se desenvuelve fuera de los asépticos límites del palacio de justicia.

____________________

Diario SIGLO XXI dispone de los derechos de publicación en exclusiva para medios digitales españoles de este y muchos otros columnistas del Washington Post Writers Group.

Noticias relacionadas

Hacer República

J. Hernández, Málaga

Un blanco sueño por Astún (Huesca)

V. Rodríguez, Zaragoza

La Navidad, Trump y los demás

M. Ferraz, Barcelona

Demasiadas ‘normalidades’

S. Madrid, A Coruña

Un regante alimenta a 155 personas de media al año

D. Martínez, Burgos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris