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¿El público es soberano?
Ana Ramos
¿Tiene razón el público cuando grita que alguien se vaya ya? ¿Se tienen en cuenta las opiniones de los aficionados de un equipo de fútbol? En estas últimas jornadas estamos cansados de ver gritar y cantar a los aficionados que su entrenador se vaya ya. El ejemplo más reciente es el de Víctor Muñoz. Su público, que se ha llevado casi una temporada entera desprestigiando a su técnico, ha conseguido, o quizás no, que lo cesen.
Pero éste no ha sido el único entrenador que ha dicho adiós a la temporada de fútbol española. Así ocurrió también con el nunca comprendido Schuster, o con su “rival” en el Atleti, Aguirre. Si miramos un poco más al sur, Chaparro fue el último técnico andaluz en engrosar las filas del paro, y Jiménez, su compatriota en el Sevilla, está siendo tan cuestionado que si fuera por el público ya habría salido del conjunto rojiblanco hace jornadas.
Y ante este panorama es normal que nos preguntemos si es realmente el público quien echa a los técnicos y no el presidente. ¿Tanto poder tiene la afición? Pues ante estos casos parece que sí. Aún así, hay que ser cabales y saber que por tener el carné de un club o sacarse la entrada para un determinado partido, no se tiene el derecho a entrar en decisiones tan importantes como es el cese de un entrenador. Para eso ya hay gente especializada y encargada dentro del club…
No estamos en el Imperio Romano, donde el público decidía si alguien seguía vivo o no. Es cierto que duele o indigna que un equipo pierda continuamente o que no consiga los resultados esperados, pero de ahí a insultar y a ponerse en contra de alguien que se supone lo está dando todo por el equipo, como profesional que es, hay un trecho grande. Me reitero en lo anterior, para ello ya hay gente que sabrá tomar la decisión más acertada.
De todos modos, presión sí que ejercen y eso no se puede obviar. Y ya se sabe, cuando el público aprieta, es porque algo mal se estará haciendo. La soberanía de la afición no es total, pero puede serlo en casos excepcionales. Sólo hay que ver los entrenadores que cito anteriormente… ellos cayeron en esa soberanía.
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