Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

La carrera por erradicar el dólar

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 21 de abril de 2009, 04:51 h (CET)
Lo prudente, cuando se quiere mejorar una estructura determinada, es que, antes de prescindir de la que se está usando, por obsoleta y anticuada que pueda estar, sería buscar una técnica mejor, más efectiva, con mayores prestaciones y, sobre todo, que merezca confianza en cuanto a la seguridad y fiabilidad exigibles a toda innovación que deba sustituir a un sistema ya en uso. Es por eso que, cuando uno se apercibe del desconcierto que, a nivel mundial, viene produciendo la grave crisis económica por la que estamos atravesando y, al tiempo, nos percatamos de los palos de ciego que se están dando por parte de muchos gobernantes, incluso de aquellos de quienes hubiéramos podido esperar mejores reacciones; nos entra una depresión que corre pareja con la falta de confianza que sentimos por todos aquellos de los que dependemos para salir del cenagal económico y financiero en el que estamos atrapados.

En nada contribuye a calamar nuestros recelos el ver como, de pronto, parece que el sistema monetario internacional ha emprendido una carrera de obstáculos para ver de qué modo, por qué medios y con qué premura se consigue establecer una moneda que logre suplantar al dólar americano en su función de moneda de referencia en el sistema cambiario internacional. Demos por supuesto que, la conversión del papel moneda en un mero sistema de referencia, sin el carácter fiduciario que anteriormente ostentaba ni, mucho menos, estar basado y garantizado por el patrón oro; han desposeído a toda divisa de su carácter garantizador, como no sea el de la confianza que podamos tener en la solidez económica del país que la emite. No deja de ser evidente que, hasta ahora, el dólar era el espejo en el que se miraban todas las operaciones cambiarias, sin que ello fuera en detrimento de la efectividad y seguridad de todas ellas. No es, por tanto, un tema menor el que cada grupo de países, aprovechándose de los malos tiempos que corren, haya decidido establecer su propia moneda de referencia que, como era de esperar, no tendrá nada que ver con las otras monedas de referencia que puedan acordar poner en común otras agrupaciones con idéntica pretensión.

Por desgracia, esta hipótesis no es una mera suposición si no que, al parecer, es algo que se está gestando a distintos niveles, cuyas consecuencias en la economía mundial pueden resultar, si no catastróficas, al menos bastante desconcertantes y, posiblemente, un tanto perturbadoras para el comercio mundial si, como pudiera ser, logra ponerse en práctica. Parece ser que seis países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) han cerrado el acuerdo para establecer una moneda común, el sucre, con la que pretenden hacer frente al dólar y que, según parece decidido, se va a poner en circulación el próximo mes de enero. Será una moneda “virtual”, para el intercambio comercial, que se implantará en Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Honduras y Dominica, aunque no se descarte que puedan unirse, a corto plazo, países como Ecuador y Paraguay. Por otra parte, el presidente del Brasil, señor Lula da Silva ha respaldado una iniciativa similar de Rusia y Rusia para sustituir al dólar como moneda de reserva internacional, circunstancia que no parece disgustar a los EE.UU porque, el señor Timothy Geithner, señaló que su gobierno estaba “muy abierto” a estudiar la propuesta que, según se dice, consiste en establecer una “cesta de monedas alternativas gestionada por el FMI”. Pero, incluso en los propios EE.UU parece que no están muy de acuerdo con su propia moneda y, desde el propio Wall Street, están conspirando (analistas, catedráticos universitarios y responsables políticos y monetarios), después de que la Cumbre de Washington decidiera reformar el sistema financiero, para sustituir el dólar por una nueva moneda: el Amero con la idea de que sea una moneda común para toda América del Norte o sea, incluidos México y Canadá.

No niego que sea precisa una reforma del sistema financiero mundial, ni soy ningún experto para poder opinar a favor o en contra de una nueva moneda referencial; ello no obstante, parece bastante lógico que, si se ha de tratar de un tema de tanta enjundia, lo primero que parece que se debería intentar es que se reunieran todos los representantes económicos de los países involucrados en el previsible cambio, para que determinasen los pros y contras de cada propuesta, al efecto de conseguir que, de todo ello, saliera una fórmula consensuada válida para todas las naciones implicadas.

Lo que si resulta evidente es que China, la mayor nación emergente, tiene muchas inversiones en los EE.UU y ha adquirido grandes cantidades de deuda pública de este país, lo que, no es difícil de adivinar dado el colapso del sistema financiero norteamericano, le está empezando a preocupar, produciéndole la natural desconfianza en el sistema bancario y en el dólar, como moneda de reserva internacional. Piensan los chinos que sus reservas internacionales en dólares están “empezando a peligrar” por ello el gobernador del Banco Central de China, Zohu Xiaochuan, ha propuesto la utilización de una nueva moneda internacional. Lo que proponen es establecer un sistema que evite que los problemas de una sola nación (su riesgo económico), contamine al resto del mundo.

Hasta ahora no sabemos en lo que pudiera influir esta batalla en la moneda europea, el euro, ni lo que significaría para España en cuanto a sus pagos al exterior, sus liquidaciones de intereses por la deuda pública vendida al resto de naciones o sus pagos a los emiratos árabes o a Venezuela por las compras de petróleo. Lo que sí sabemos es que, en Oriente Medio, entre los países productores de petróleo, también se han mantenido conversaciones para salirse del dólar y establecer su propia moneda de referencia, lo que acaba de complicar, aún más, la resolución de este grave conflicto en el que todos nos estamos jugando mucho aunque, a los ciudadanos de a pie, entre los que me encuentro, nos resulte imposible intuir como va a acabar todo este enredo. En todo caso esperemos que todo se soluciones favorablemente ¡Dios lo quiera, y el pecado sea sordo!

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris