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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Lo que todo el mundo sabe, o debe saber (o no quiere saber)

Alberto López Palanco
Redacción
lunes, 20 de abril de 2009, 09:53 h (CET)
Realmente no sé que impulso me lleva a escribir estas líneas, puesto que sobre el aborto ya está todo, o casi todo, escrito. En un sentido y en otro. Es decir: a favor y en contra.

Aunque sólo cabe una cosa en la cabeza: que los primeros se niegan a leer lo que escriben los segundos, o que no saben leer. Esto último, por absurdo, lo tachamos.

¿Entonces? ¡Ah! ¡Queda la cuestión religiosa!

Bueno, vale. No lean tampoco ésta.

Pero… ¿y la científica? ¿La que se basa en ecografías, mediciones observaciones, confrontación de datos, incluso “videos” con sonido,….etc., etc.? En una palabra en la Genética y Embriología, ciencias de cuño reciente cuyo desarrollo ha avanzado últimamente debido a las técnicas modernas que permiten el uso de instrumentalización casi de ciencia ficción.

El mayor y mejor exponente lo tenemos en el DR. NATHASON, del que cualquier persona VERDADERA Y HONRADAMENTE interesada en conocer algo sobre este tema, sabe su historia, instructiva al ciento por ciento para el que quiera y sepa leer, ya que fue primeramente famoso por ser el mayor promotor del aborto en EEUU, y luego, abortista él mismo, como no dudó en confesar personalmente en una conferencia dada en el Colegio Oficial de Médicos en Madrid en Noviembre de 1982, admitiendo que bajo sus órdenes se hicieron 60.000 abortos, en el sarcásticamente llamado “Centro de Salud Sexual” de Nueva York, y que unos 5000 fueron ejecutados directamente por él.

En esa misma conferencia explica sus comienzos en 1968, preparando “slogan” y argumentos pro-abortistas.

Aclara cómo enfrenta a la Iglesia Católica, Obispos y Cardenales, con el pueblo llano, a base de manipulación de argumentos y utilizando la animadversión entre distintos grupos, religiosos o no.

También especifica como en 1972 deja dicho centro, no por motivos económicos, según aclara él mismo, y pasa a ser Director del SERVICIO DE OBSTRETICIA de NUEVA YORK. Allí organiza el Centro de Fetología donde según sus prias declaraciones, con técnicas más avanzadas, instrumental más preciso, y todos los medios económicos a su alcance, puede verificar lo que, según dijo en esa conferencia, “no había comprobado personalmente yo mismo científicamente”.

Pero lo sabía. Porque ya se conocían públicamente los estudios del DR, JEROME LEJEUNE, descubridor de la causa del síndrome de Down, CATEDRÁTICO DE GENÉTICA FUNDAMENTAL de la UNIVERSIDAD DE LA SORBONA de PARIS, quien en su declaración ante el TRIBUNAL DE MARYVILLE (EEUU) expuso el camino seguido por un óvulo con sus 23 cromosomas, cuando es fecundado por un espermatozoide, con sus 23 cromosomas también, que en ese momento se unen, se entrelazan de forma única y exclusiva, formando el código genético de ESA YA PERSONA.

Textualmente el DR. LEJEUNE dijo; “Los largos filamentos de ADN sobre los que está escrita la información, se encuentran muy apretadamente enrollados en los cromosomas, y de hecho podemos comparar perfectamente un cromosoma con una minicasete en la que hay escrita la sinfonía de la vida. Si usted va y compra una casete en la que se ha grabado la “Pequeña Serenata Nocturna” de Mozart, y la pone en una grabadora normal, no se reproducirán los músicos, ni tampoco el pentagrama, puesto que no están ahí; lo que se producirá es el movimiento del aire que le trasmite a usted el genio de Mozart. Así es exactamente como se desarrolla la vida. Sobre las minúsculas minicasetes que son nuestros cromosomas, están escritas diversas partituras de la obra que es nuestra sinfonía humana. En cuanto se reúne toda la información necesaria y suficiente para empezar toda la sinfonía, la sinfonía suena sola, es decir, un ser humano nuevo comienza su carrera”.

Demuestra científicamente lo que desde hacía muchos años ya se sabía: que lo que concibe la mujer en su seno es un ser humano, que en ese preciso instante YA TIENE TODA LA INFORMACIÓN (ojo a esta palabra, que quiere decir : “todo lo que debe saber para ser”) de lo que va a ser en el futuro.

Su código genético, ese que ahora sirve para aclarar la autoría de determinados hechos, o bien otorgar la identidad a restos de hace a lo mejor cientos de años, o de pocos, por su CARÁCTER EXCLUSIVO, ese código genético, digo, YA ESTÄ IMPRESO en ese embrión que es la unión de los dos conjuntos de cromosomas, incluyendo en el mismo si va a ser gordo/a, flaco/a, alto/a, el color de sus cabellos, y otro dato exclusivo : las huellas digitales, eso que ha venido sirviendo hasta ahora para individualizar a la persona, sustituido ahora, como decimos antes, mucho más perfectamente por el ADN.

Y eso no es el cuerpo de la mujer. ESTÁ EN SU CUERPO, DENTRO DE SU CUERPO. Pero NO ES SU CUERPO.

Tampoco es un tumor, o una verruga, que se pueda extirpar. TIENE VIDA PROPIA. Claro que en simbiosis con el cuerpo que le cobija: el de su madre.

La prueba es que a partir de ese momento se arma de una coraza que le defiende, ahora sí, de los esfuerzos del organismo en el que se ha introducido, y que trata por todos los medios de eliminar ese objeto extraño que ha aparecido de pronto, allí, produciendo una completa revulsión de las funciones normales del mismo.

Y lo más gracioso. Ya empieza a mandar. A dar órdenes a base de mensajes químicos que sólo él sabe como y cuando emitir. Primero en el organismo de su madre, dando órdenes a base de mensajes químicos que sólo él sabe cómo emitir y cuando. Y luego sigue mandando y ordenando ya para siempre, en todo lo demás. Así, enseguida, le ordena, en el mismo contexto de autoprotección que veíamos antes, que interrumpa el ciclo de menstruación, que fatalmente acabaría expulsándolo.

Impertérrito sigue creciendo, si le dejan, ¡claro! A los seis días ya mide un milímetro y medio, y desde luego, ya sabe lo que va a ser en su futuro.

En el primer mes es como un grano de trigo, y en ese minúsculo granito, ya están esbozados todos sus órganos: la cabeza, el tronco, los brazos las piernas.

Otra vez es el DR. LEJEUNE el que nos explica en su intervención ante el Subcomité del Senado de los Estados Unidos en Abril de 1981, que investigaba la enmienda presentada a la ley del aborto, cómo a los tres meses hace ya cosas de “persona mayor”: Gracias a un mecanismo semejante al sonar, el DR. JAN DONALD, de Inglaterra, consiguió filmar hace un año una película con la estrella más joven del mundo: un niño de once semanas bailando en el útero (…) Dobla sus rodillas, se apoya en la pared, se impulsa y cae de nuevo. Puesto que su cuerpo tiene la misma densidad que el líquido amniótico, no siente la gravedad y ejecuta el baile de un modo lento, gracioso, elegante, imposible en cualquier lugar de la tierra. Sólo los astronautas en su estado de ingravidez pueden conseguir tal suavidad de movimientos. Por cierto que para el primer paseo por el espacio, los técnicos tuvieron que decidir dónde acoplar los tubos por los que suministrarles los fluidos vitales. Por fin eligieron la hebilla del cinturón del sofisticado traje espacial, reinventando el cordón umbilical.

Y especificaba aún más aclarando como un embrión de menos de tres meses es capaz de reaccionar, hasta el punto que si un cabello le tocara el labio, se podría ver como gira la cabeza, cierra los ojos, aprieta los labios y cierra los puños, como si estuviera enfadado; después, de repente, los relaja y sonríe, y así es como traga una buena cantidad de líquido amniótico, pues los niños son muy glotones.

A esto es a lo que le llamaba dicho doctor, con cierta dosis humorística, “personalidad gastronómica”, pues había comprobado cómo rechazaba las medicinas que ocasionalmente se le debían suministrar, si éstas eran amargas, y por el contrario, las tragaba con toda avidez, si eran azucaradas, y que incluso si tomaban con demasiada prisa el líquido amniótico, ¡tenían hipo!

Más detalles de este tipo fueron facilitados por el DR. NATHASON como repuestas a las preguntas que le hicieron los asistentes a su conferencia ya citada en Madrid el año 82, y que, para no atiborrar de datos al sufrido y paciente lector que haya llegado hasta aquí, resumo en estos apartados.

· A los 17 días ha formado ya los glóbulos blancos y rojos que determinarán para siempre su factor sanguíneo, y que ya son puestos en circulación por un diminuto y primitivo corazón.

· El tejido nervioso es el primero en formarse. A las seis semanas, con los medios actuales, ya pueden detectarse las variaciones eléctricas de su incipiente cerebro, es decir, se le pueden hacer electroencefalogramas.

· A las diez semanas de su concepción todos los órganos están formados y funcionando. A partir de las diez semanas sólo aumentan de tamaño y se perfeccionan hasta alcanzar después de la pubertad su pleno desarrollo.

· Los ruidos molestos y estruendosos le inquietan, y los suaves le tranquilizan.

· Tiene, además, vida afectiva: Se inquieta cuando la madre está nerviosa y duerme cuando su madre descansa. Cuando se aburre se chupa el dedo o da volteretas, como se ha comprobado por fotos y ecografías.

· También contó lo que le ocurrió en una fiesta del personal de la Clínica abortista siendo él Director de la misma. “Algunas esposas de los médicos me contaron que sus maridos tenían pesadillas durante la noche y, gritando, hablaban de sangre y de cuerpos de niños rotos. Otros bebían demasiado, y algunos tomaban drogas. Algunos tuvieron que ser visitados por el psiquiatra. Muchas enfermeras se volvieron alcohólicas, y otras abandonaron la Clínica llorando”.

Se pueden citar más datos, que me resisto a recordar siquiera, pero a quien no le afecte ver escenas auténticamente desgarradoras, que vea la película “LOS GRITOS DEL SILENCIO” producida por el propio Dr. Nathason, si mal no recuerdo, en su segunda época, una vez convencido del mal que había estado haciendo.

Por cierto , que esta nueva faceta le trajo no sólo la ruina, sino el desprestigio junto con la feroz persecución de sus antiguos colaboradores, y de toda la maquinaria abortista, llegando incluso al encarcelamiento con marchamo público, suyo y de su mujer, estoicamente sobrellevado, y agravado por multas astronómicas por parte del Estado. Un Estado que, como él mismo dice, se tiene por democrático, pero en el fondo cede todas sus convicciones, si hay por en medio UN BILLÓN de dólares, que es lo que mueve anualmente el negocio abortista en USA.

Quizás el muro infranqueable del billón de dólares, es lo que impidió, y sigue impidiendo al Senado de ese país, dictar leyes más justas y reales ante el aborto. Lo mismo, me parece a mí, ha debido pasar en nuestro país, aunque evidentemente a otra escala, claro, para que no se oigan los argumentos científicos de verdadera buena fe, en la pantomima del comité que quiere decidir a toda costa una nueva ley reguladora (¿) del aborto.

No me entra en la cabeza que una persona, hombre o mujer, que sepa todo lo que se resume en estas líneas, acepte la idea de que se puedan ejecutar abortos, SEAN LOS QUE SEAN LOS MOTIVOS QUE SE PUEDAN ADUCIR.

¡Que también hay mucho versátil por el mundo!

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