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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Cacareos en el gallinero socialista

Miguel Massanet
Miguel Massanet
domingo, 19 de abril de 2009, 06:56 h (CET)
Lo cierto es que los acontecimientos se suceden con tanta rapidez que, a los ciudadanos de a pie, nos cuesta un esfuerzo seguirlos y, por supuesto, mucho más el llegar a comprender las causas de que muchos de ellos se produzcan. Podríamos pensar que una especie de epidemia o pandemia inter-regional se haya extendido por el país, afectando a todos aquellos que ostentan la representación del pueblo por haberla conseguido a través del veredicto de las urnas. De pronto, hemos irrumpido en una especie de desbarajuste institucional, como si se hubiera abierto la licencia de los despropósitos y hubiéramos entrado en una dinámica en la que, como ocurre con ciertas modalidades de la lucha libre, se permitiera el que se enfrentaran diversos combatientes a la vez, sin distinción de colores ni afinidades.

Hemos tenido ocasión de observar, entre regocijados y sorprendidos, como el señor Fernández Ordoñez, viejo miembro del PSOE, actualmente gobernador del Banco de España, lanzaba dardos envenenados contra la errante trayectoria del Ejecutivo, renegando contra el aumento del endeudamiento, al que conduce el aumento ilimitado del gasto público, que parece ser la nueva política patrocinada por Zapatero una vez se ha librado del señor Solbes y de David Vergara. Las generaciones futuras, según él, pueden verse gravemente afectadas en cuanto a sus pensiones, si la tendencia actual de destrucción de empleo y aumento de perceptores de pensiones, entre otros motivos por el envejecimiento de la población, no se soluciona. Afirma que, para mantener la sostenibilidad del sistema público de pensiones, se precisan: unas finanzas saneadas y reformas estructurales en la economía y en el propio sistema de pensiones. Verdades como templos que parece mentira que no se hubieran sacado a relucir mucho antes, pero que, con todo, sean bienvenidas.

Nadie podrá negar que, si aumenta el desempleo (más perceptores de prestaciones) y disminuye el número de cotizantes (menos ingresos), es imposible que la Seguridad Social salga indemne de semejante combinado. Argumentó MAFO que, el déficit público, no puede ser limitado a la situación actual y que, sin duda, va a tener efectos en las generaciones futuras que quedarán gravadas por él. Propuso alargar la edad para jubilarse y aumentar el periodo para calcular las pensiones de 15 a 25 años. Sin embargo, las declaraciones de MAFO han escocido a determinados personajes del Gobierno como, por ejemplo al señor Corbacho, el ministro de Trabajo, quien se ha apresurar a cargar contra F.Ordóñez, declarando que “le gustaría saber de dónde ha sacado que vamos a acabar en déficit” ¡pues muy claro, señor Corbacho, del sentido común y de saber manejar una simple calculadora lo que, al parecer, es algo que está fuera de sus posibilidades! El señor Corbacho ¡discrepa!, supongo que nos exhibirá el título de economista que avale su discrepancia o nos presente los números que demuestren que el señor Ordóñez está equivocado porque, si sólo “discrepa”, le tendremos que objetar que somos muchos los que discrepamos de él.

Otro de los que se han lanzado a la garganta del señor gobernador del Banco de España, ha sido el señor Méndez de la UGT, uno de estos paniaguados que van recibiendo millones, a costa de nuestros impuestos, del Estado. Por cierto, que una de las que les trasfería subvenciones a los sindicatos era la señora Elena Salgado que, pocos días antes de ser nombrada para su nuevo cargo, les envió 28 millones de euros para tenerlos bien amarrados. ¡Claro, y ahora no queda más remedio que corresponder echándole un cable al Gobierno! Pero en el PSOE el caos es tan grande que, mientras don José Blanco, repentinamente entrado en razón, considera una buena medida alargar la edad de jubilación, el señor Corbacho se muestra contrario y ZP, va a lo suyo sin hacer caqso de nadie –está “encantado” con seguir aumentando el endeudamiento para lo que, según él, “el Estado tiene un amplio margen” ( y esto lo dice cuando se habla de que España ya está endeudada hasta el 70% de su PIB) –. Entre tanto, me gustaría que alguien nos informase del estado del Fondo de Reserva para las Pensiones y de si, la voracidad de la Administración, ha metido su zarpa en él como parece que se viene diciendo.

No obstante, si por esta parte la división de opiniones está servida, veamos en el tramo de la Justicia qué es lo que está ocurriendo. Pues, señores, más de lo mismo, dos antiguos cómplices de los tiempos de las negociaciones del Gobierno con ETA, parece que, vayan ustedes a saber por qué oscuros motivos, están a la gresca El señor Conde Pumpido, Fiscal General del Estado ha declarado la guerra abierta al juez Garzón y a la policía nacional. Para él, el señor Garzón “usa la Audiencia Nacional como un juguete” ¿y ahora se da usted cuenta señor mío?. También acusa a la policía de trabajar exclusivamente para Garzón y obstruir la anulación de las listas de ETA y a la vez ser responsables de la fuga del capo volador. La operación Gürtel parece haber sido el detonante de esta súbita disputa entre el fiscal y el juez, debido a que el señor Garzón sigue haciendo oídos sordos a los requerimientos de la fiscalía para que abandone la instrucción del caso y lo pase a los tribunales competentes; al tiempo que se niega a admitir, como afirma la fiscalía, que los cargos contra los supuestos acusados no tienen la suficiente consistencia como para imputar a personas aforadas.

Y para redondear este rocambolesco espectáculo de descomposición de un Gobierno, cada día que transcurre parece que, dentro del Ejecutivo, libran pequeñas batallas entre sus componentes sin importarles las consecuencias que para el PSOE se puedan derivar de tales actitudes. Resulta que se nombra al señor Chávez para ocupar una vicepresidencia y, a la vez, se le encarga el tema de la Cooperación Territorial, con el objeto de que intente poner orden en las comunidades autónomas y procure limar las diferencias entre unas y otras pensando, seguramente, que su experiencia en Andalucía
(después de haberse llevado la parte del león del presupuesto del Estado) le legitimaría para ejercer tal misión. Pues vean ustedes que, apenas nombrado, sin que le haya dado tiempo a formar su propio equipo, se le puentea, se le ignora y, diría yo, se le humilla; cuando la ministra de Economía, por su cuenta, se presenta en Barcelona para reunirse con Montilla para tratar sobre la financiación de Catalunya. La vice de la Vogue, señora Fernández de la Vega, por añadidura, se picó con Montilla por haberse negado a tratar del tema con Chávez cuando alegó que “con quien quería tratar era con Salgado”, con lo que se ha abierto un nuevo frente en el que pondrá a prueba el poder real de cada uno de los implicados. En fin, señores, una situación que, si no fuera para ponernos los vellos de punta cuando se produce mientras España está en crisis, sería algo parecido a un “entremés” del inefable Arniches, sólo que con menos gracejo y peores desenlaces.

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