Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Algo más que palabras   -   Sección:   Opinión

La cultura para transformar la sociedad

Víctor Corcoba
Víctor Corcoba
viernes, 17 de abril de 2009, 08:33 h (CET)
Ha acertado el Ministerio de Cultura español, creando el Premio Nacional de Periodismo Cultural. De entrada, el objetivo es bueno. Se trata de reconocer la labor de profesionales del periodismo y de instituciones que, bien con sus obras, o bien a través de su participación activa en diversos ámbitos de la creación artística o literaria, fomentan las actividades culturales contribuyendo con ello al enriquecimiento del patrimonio cultural de España. Dicho así y realizado así, es magnífico. La cultura es una necesidad vital, urgente y necesaria en nuestras sociedades actuales, sobre todo para transformarla. Ahora bien, podemos pasar al otro polo, y lo que en principio es bueno, puede llegar a ser nefasto, sobre todo si el galardón sirve para pagar prebendas y servidumbres, o propagar charlatanería embadurnada de sectarismo y de pensamientos afines al poder. Aparte de ser injusto, porque se está utilizando dinero público, es una verdadera mortaja al significado de la palabra. Cuidado con esta adquirida cultura putrefacta que tanto prolifera, inmoral cien por cien, que lo único que cultiva es el maridaje con el sol que más calienta.

Es cierto, por otra parte, que la cultura hay que subvencionarla, protegerla, avivarla, máxime cuando el futuro del ser humano depende de ella. Pero la cultura de la libertad, la cultura de la humanización en definitiva, la que nos hace sentirnos reconfortados. Sabemos que existen muchas formas de cultura, pero algunas que llevan este ancestral apellido, son más una agresión a los derechos de la persona, que una liberación. Todas aquellas iniciativas éticas, gestadas con ánimo abierto y amplitud de miras, llevadas a cabo en la dirección de una cultura universal y universalista, son portadoras de un beneficio general. Y, evidentemente, premiar a estos agentes de cultura sin etiquetas, a esas fuerzas vivas de ocio cultural, es un oportuno acto de gratitud. El agradecimiento –decía Quevedo- es la parte principal de un hombre de bien. Y una sociedad agradecida es una sociedad de bien, por la que vale la pena apostar y enaltecer. Quizás hoy más que nunca se precise una cultura de referentes, dispuesta a superarse continuamente a sí misma. La sociedad, sin duda, necesita personas que manifiesten con sus acciones la existencia de unos valores fundamentales y dignificantes. Al fin y al cabo, sólo el ser humano cultivado es libre.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris