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A Jesús, el Crucificado (II)
Ángel Sáez
(Sigue el poema “A JESÚS, EL CRUCIFICADO”, DE JESÚS ARTEAGA ROMERO)
Sólo fueron unas gotas, No de sangre, sino de agua;
Y con ellas nos dio todo; Y Él con nada se quedaba.
Es el Cristo del Madero; Es Jesús, que sufre y calla;
Que camina hacia la muerte Que le lleva hasta la Pascua.
Ante el Cristo del Madero, Se me cortan las palabras;
Son palabras que quisiera Se quedaran bien grabadas
En las mentes de los hombres, Que también sufren y callan...
En las madres que en silencio Hoy Te siguen y acompañan...
En los jóvenes y niños, En personas destrozadas
Por azares de la vida Que las tienen engañadas…
En enfermos y en ancianos Que en carrito Te acompañan
Y que sufren hoy Contigo En sus carnes desgarradas…
Son misterios que la vida Sin saber por qué depara.
Y a Jesús, el Nazareno, Dirigimos la mirada,
Pues en ella percibimos La respuesta por Él dada
Ante tantas injusticias Aunque no entendamos nada.
La respuesta está en la Cruz, En sus ojos y en su cara;
En la herida de su pecho, Desgarrado por la lanza;
La respuesta está en Ti mismo, En tu ser y en tu mirada…
Y ante todas tus respuestas, Sólo queda…, ¡darte gracias!
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