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Etiquetas:   La tronera   -   Sección:   Opinión

¿A quién representan?

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
jueves, 9 de abril de 2009, 11:53 h (CET)
Dicen los sindicatos que “la situación real en la comunidad (Castilla y León) es preocupante, por el número de parados”. Y lo dicen sin ruborizarse. Yo pregunto: ¿Lo han descubierto ustedes solitos o se lo ha dicho mamá? ¿En qué han colaborado los sindicatos de clase en Castilla y León para evitar la actual situación? “Esta gente a mi no me representa y tampoco quiero que representen a mi empresa”, se suele oír entre los trabajadores.

Los sindicatos de clase son una rémora actualmente y una tremenda desventaja para el trabajador en la empresa. Carecen de hoja de ruta para vencer ésta y cualquier crisis, además de no saber elaborar un calendario de salida. Toda su aspiración es que los empresarios nos saquen de un laberinto que ni el Gobierno de Rodríguez ni los sindicatos de clase entienden.

Nos han oído decir a los analistas que las comunidades autónomas son un lastre en épocas de crisis y ahora difunden la idea como si la hubieran gestado, en vez de ayudar a los parados y poner sus medios sindicales para ayudarles. Cientos de miles de euros que van a parar a manos de los sindicatos de clase, y cuyos destinos son muy dudosos en su justificación, deberían ir a las manos de los parados y necesitados, con el fin de enjugar su angustia y su pérdida de trabajo.

No puede ser que el Gobierno y los sindicatos miccionen tranquilamente contra la esquina, mientras Cáritas y Cruz Roja vuelcan diarios esfuerzos para ayudar a los más necesitados: los parados. Sí, los parados; justamente esas personas de quienes huyen los sindicatos.

Instemos a los parados a acudir a los sindicatos en busca de ayuda, con la confianza de que esas nefastas organizaciones sepan renunciar a las miles de prebendas que tienen en favor de los más desfavorecidos que ahora, sin duda, son los parados de larga duración y, excepcionalmente, aquel millón y medio de trabajadores en paro a quienes se les ha terminado la protección.

Y no me digan que las manifestaciones que hacen tienen un carácter preventivo. Lo que nos faltaba por oír. ¿Nos han tomado por tontos a la ciudadanía o es que la estupidez se extiende por vía sindical? Puesto que los sindicatos se desentienden de los problemas sociales, va siendo el momento de hacer una manifestación en toda regla contra los mismos, tal como se ha convocado desde la Plataforma de las Clases Medias.

Hay que levantarse de una vez contra tanta mediocridad, abuso, desprecio y pérdida de valores. Hay dos opciones evidentes: o acabamos con la podredumbre sindical o ella acaba con los valores del trabajo, que no son pocos.

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