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Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecta  

Terrorismo socialista en Europa

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
martes, 7 de abril de 2009, 10:52 h (CET)
Hoteles y casas en llamas, coches ardiendo en las calles, la ciudadanía, escondida y atemorizada, mirando a través de las cortinas de sus oscuras viviendas, la policía en las calles responde con bombas de humo a los atacantes, vestidos casi todos ellos vestidos en su totalidad, cuales camisas pardas de años 30 ya pasados, de negro, y que van avanzando lentamente hacia el centro de la ciudad y hacia su objetivo. Ninguna persona puede circular libremente por las calles alemanas (Kehl) o francesas (Estrasburgo), convertidas en escenario de una batalla campal. Tampoco el transporte público (o privado) funciona. Tranvías y autobuses aguardan en sus respectivas cocheras a que escampe el temporal, mientras lo más borrego y postmoderno de la sociedad europea, hija bastarda de mayo del 68 y víctima de la Comprehensive School, llora y despide entre lágrimas a la “gran hermana”, rebelde sin causa moral pero siempre políticamente correcta, fallecida a causa de un cáncer televisado. Pan y circo. Y silencio.

No, no es un escenario de guerra. Tampoco es un videojuego. Es Europa. Hay una manifestación antiglobalización, o sea, de totalitarios contra la libertad, de pacifistas defensores del gulag, las torturas en oscuras cámaras, de campos de concentración y esclavitud siempre que el esclavo esté desarmado. De fanáticos a los que los millones de muertos en nombre de la utopía no les han bastado. Un ataque terrorista en toda regla. Ataque que será visto con la simpatía habitual por los progres y nihilistas medios de comunicación y la izquierda antiliberal. Al fin y al cabo los atacantes, colectivistas de todos los pelajes y tribus, están contra el “neoliberalismo”, ese asco que defiende derechos individuales.

La agresión ha tenido lugar en Estrasburgo porque allí se encontraba reunida la malvada, capitalista y militar OTAN. OTAN que debe ser aniquilada por los pacifistas violentos que han convertido el happy flower infantil de Woodstock en Srebrenica. El hotel Ibis Pont L´Europe, seis plantas, 78 habitaciones, fue el primero en caer víctima de la gasolina de todos estos marxistas, okupas, ecologistas, batasunos, socialistas de la paz. Luego cayeron el puesto de aduanas, varias viviendas y fueron saqueadas una farmacia, un centro de ocio y una estación de servicio Elf. La policía se ha encontrado con un verdadero arsenal de armas y cócteles molotov que portaban estos luchadores por la libertad socialista que avanzaban siniestramente al democrático grito de “Muerte a Sarkozy” y “Matad a Obama”. “Paz, paz” corean los violentos. Ahora y en los años 30.

Libertadores como el Che todos ellos que se vieron levemente heridos, poquito irritados, por el gas lacrimógeno lanzado por las acomplejadas y temerosas Fuerzas de Seguridad. Ni que decir tiene que de inmediato las autoridades francesas, casi pidiendo perdón por haber reprimido a la piara, se apresuraron a explicar que las heridas son de lo más leves. Vamos, que sus burgueses papás, los que les pagan carísimas horas de peluquería para ponerse rastas y ropa de diseño malote, podrán irse tranquilos a dormir sabiendo que sus hijos serán los gobernantes del mañana. Y a los trabajadores, a esos señores que se levantan temprano para atender su pequeño negocio o ir a trabajar, que les den dos duros. Ahora como antes. Como siempre que del colectivismo se trata.

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