Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   La tronera  

Obsoleto sindicalismo

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
viernes, 3 de abril de 2009, 10:00 h (CET)
En muchas ocasiones los sindicatos hablan como si entendieran la situación de la que están tan alejados. Incluso llegan a sentirse dominadores de una realidad que se les escapa de las manos. Suelen ver culpables por todas partes, pero nunca se sienten responsables de nada. Lo que faltaba a los sindicatos: sentirse por encima del bien y del mal. ¡Más vale que trabajen y defiendan los derechos de los trabajadores, en vez de especular y arrimarse al poder de turno!

Se atreven a decir que no convocan una huelga general, porque no hay motivos para ello. Y dentro de su ignorancia y estupidez airean que “los trabajadores no han perdido derechos fundamentales” ¿Y qué es el trabajo? ¿Acaso el trabajo no es un derecho fundamental? ¡Cuánto aborregamiento ha traído la LOGSE y su desarrollo normativo!

Señores sindicalistas,… ¡A ver si el trabajo era un derecho fundamental en el Fuero del Trabajo franquista y en la Constitución no lo es! Tienen ustedes una cara que se la pisan. Digan la verdad: no hacen una huelga general, porque el Gobierno es de su cuerda y están de acuerdo con las medidas que ha adoptado contra la crisis; es decir, ninguna efectiva, y mucho menos positiva. Lo que a los sindicatos de clase les interesa es seguir cobrando de los presupuestos generales. Mientras no se mantengan de las cuotas de sus afiliados estaremos ante un claro abuso y ante el reconocimiento de su inutilidad. ¡De pena y de vergüenza!

Últimamente echan la culpa a las comunidades que, según ellos, “van por libre”. Como si ellos no hubieran hecho su santa voluntad siempre; de ahí el abandono a los trabajadores, la prebenda de liberaciones, ayudas, subvenciones y demás ‘mamandurrias’ de las que hay que descabalgar a estos abusones del sentido común. Es una brutal injusticia y un fraude que los sindicatos no paguen a sus liberados. ¡Ya está bien de abusos!

El negligente, mediocre y obsoleto sindicalismo español está cada vez más alejado de la realidad de los trabajadores. Aún no han descubierto que idealismo y realidad están reñidos. Por eso decía Friedrich Wilhelm que todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.

Noticias relacionadas

El protocolo del juramento de cargo público

La fórmula de juramento para la posesión del cargo público ha ido sufriendo modificaciones al hilo de los cambios del régimen político en España, desde el año 1958 hasta 1979

Sentido positivo de las enfermedades

La enfermedad compartida con Jesús por la fe es una fuente de consuelo y de crecimiento espiritual

Tan solo unas horas antes (I)

La sanidad, es un bien universal, al que todos tenemos derecho. Pero, ¿vamos a recibir una sanidad de calidad, en la que se prime la medicina rural?

Ucrania eligió como su gobernante a un cómico a quien tomó en serio

Zelensky ha ganado con más del 70% de los votos a su rival, el actual presidente Petro Poroshenko

Carta abierta a Gloria Serra, columnista de La Vanguardia

“El primer paso de la ignorancia es presumir de saber” Baltasar de Gracián
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris