Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario Siglo XXI Sueldos Públicos El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo viernes, 25 de mayo de 2012. Actualizado 02:27 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Londres 2012    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Tags: Opinión · Con el telar a cuestas · Ángel Sáez
El E. R. E., excelente excusa


Ángel Sáez


Ángel Sáez Ángel Sáez
miércoles, 1 de abril de 2009, 08:13
Comentar


(EL GRATO MAREO, PREVIO A UN RATO DE MAGREO)


Llevaba meses sin saber de él. Su última decisión sobre lo nuestro me había dejado al borde del precipicio, del suicidio. No, no me había recuperado (a pesar de las, desde entonces, asiduas visitas de los martes y los jueves al psiquiatra) todavía del revés (su esposa, Margarita, le había puesto en un brete; debería escoger entre ella, un contrabajo, o yo; tras la elección, la menda se quedó jurando en hebreo y jugando a subir a bajar el yoyó) cuando, inopinadamente, recibí un SMS suyo desde el móvil de Emilio, su compañero habitual de trabajo en la cadena de montaje, soltero: “Chelo, mañana tengo regulación. Si quieres, podemos quedar para hablar, mientras nos tomamos una infusión, en “Marisol”, la cafetería-pastelería de la esquina”. No había terminado de leer el mensaje cuando volví a sentir la misma sensación contradictoria de otrora, el grato mareo, previo al añorado rato de magreo. Y mi corazón empezó a bombear sangre a un ritmo trepidante, frenético, pues mi cerebro, tras ilusionarse a tope de nuevo con el más que probable revolcón, reclamaba insistentemente mayor aporte de oxígeno.

Nada más pisar la calle, después de levantar y bajar la tapa del primer contenedor de basura que hallé, adelgacé mi conciencia, borré mi corcova, me deshice de un cáncer, pues deposité en él el tumor, repleto de reproches, que había acumulado hasta entonces, acarreaba y hacía sombra a mi propia sombra.

Acudí a la cita siguiendo el rastro que habían dejado tras de sí los efluvios de su perfume o feromonas, en celo.

Mis cuerdas volvieron a vibrar al sentir las yemas de sus dedos y las heridas de su arco.

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris