Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   OPINIÓN   -   Sección:   Revista-arte

Asia en el Guggenheim Bilbao

Julia María Carvajal
Redacción
lunes, 30 de marzo de 2009, 22:00 h (CET)


En el Museo Guggenheim de Bilbao se exponen dos muestras de artistas asiáticos, Murakami y Cai Guo Qiang, la primera permanecerá hasta finales del mes de Mayo, y la segunda se podrá contemplar hasta el mes de Setiembre del presente año dos mil nueve.

Takashi Murakami, nacido en Tokio en 1962, es uno de los artistas más influyentes de las últimas décadas en Japón. Es doctor en Bellas Artes y Música por la Universidad Nacional de Tokio, posee formación en “nihonga” (estilo pictórico basado en técnicas y temas tradicionales japoneses), pertenece a la generación del “Neo-pop” japonesa, movimiento surgido a partir de la crisis económica de los años ochenta en su país. En su obra conviven elementos de la cultura popular japonesa, “anime” (animación), “manga” (cómic), iconografía budista, rollos de pintura del siglo XI, técnicas de composición de la pintura excéntrica del periodo Edo del siglo XVIII, (imágenes fantásticas, poco convencionales), incluso pintura zen. Murakami crea un nuevo concepto de Arte como parte de la economía, lo relaciona con la cultura popular, y lo presenta como una actividad empresarial, basada en nuevas estrategias de mercado, en una sociedad marcada por el consumo, su creación tiene una clara tendencia comercial, esto le ha llevado a desarrollar un amplio abanico de trabajos como comisario de exposiciones, conferenciante, coordinador de eventos, columnista de prensa, presentador de radio, representante de artistas, todo ello pensado para una sociedad global que se ha convertido, fundamentalmente en receptora de servicios. Kaikai kiki Co Ltd. Es una corporación internacional, propiedad de Murakami, que le permite llevar a cabo sus proyectos más allá del estricto ámbito del Arte, como la fabricación masiva de productos de merchandising, los encargos de diseño corporativo, fruto de esta faceta es su colaboración con la firma Louis Vuiton, y la producción de filmes de animación. Murakami acuñó el término “Superflat” en sus escritos, para definir su obra, que es bidimensional, diluye la línea que separa la alta de la baja cultura y critica la propia estructura del Arte.




DOB - Takashi Murakami



El alter ego del artista DOB, inspirado en el gato-robot del manga (cómic japonés), icono que siendo auténticamente japonés tiene un atractivo universal, está presente constantemente en la exposición, una cabeza con dos orejas, en la izquierda aparece una D, en la derecha una B, y la cara tiene forma de O, (al mirarle se lee DOB) nos acompaña en esta retrospectiva a lo largo de más de noventa obras, entre las que hay pinturas, esculturas, películas e instalaciones.
Cai Guo-Qiang, bajo el titulo “Quiero creer” es el artista chino, que comparte espacio y tiempo con su homologo japonés en el Guggenheim Bilbao, nació tan solo cinco años antes (1957) que Murakami, en Quanzhou (China), realiza su trabajo inspirándose en la cultura milenaria de su país, en las tácticas maoístas, las filosofías taoísta y budista, los avistamientos de extraterrestres, y la tecnología relacionada con la pólvora, lo que da a su obra un sello inconfundible, emplea la pólvora para sus dibujos de gran formato, que consigue prendiendo explosivos sobre el papel y también para utilizarla en exteriores en los que valiéndose de la pirotecnia transmite mensajes conceptuales. Atraído por la cosmología, y el naturalismo, adora las estrellas y el fuego.“Pisadas de la historia”(fuegos artificiales) fue su contribución a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, en cuya clausura también participó, ya que formó parte, como miembro fundamental, del equipo creativo encargado de llevar a cabo los actos conmemorativos del evento deportivo. Asimismo en 2008, la ciudad de Hiroshima le premió con el galardón que lleva el nombre de la ciudad, por sus “Fuegos negros”, fuegos artificiales exclusivamente de color negro, en recuerdo y homenaje a la bomba atómica que destruyó Hiroshima.
Cai Guo-Qiang se sirve del Arte contemporáneo internacional para abordar temas intemporales como la creación y la destrucción, hace “explotar”( literalmente) las convenciones artísticas, es un espíritu libre que no duda en buscar en distintas fuentes un motivo a su creación, incluso en la medicina china. Disfruta con su faceta de creador de acontecimientos sociales para audiencias masivas, en los que provoca reacciones de todo tipo entre los espectadores. Este artista pone de manifiesto lo cambiante del Arte, y su actual faceta multimedia, al mismo tiempo que deja constancia de su gran complejidad conceptual.

A través de cuarenta obras, las salas del Guggenheim albergan los trabajos, que recorren un vocabulario visual y conceptual, elaborado desde los años ochenta y representado en cuatro apartados, dibujos realizados con pólvora, proyectos de explosiones, instalaciones, y proyectos sociales. “Patio de la recaudación de la renta” , obra con la que obtuvo el León de Oro de la Bienal de Venecia, en 1999, se desarrolla en un espacio ocupado por esculturas de barro, de tamaño natural que se hacen in situ, por artesanos invitados, mientras el público sigue con atención la historia que allí se representa, una escena en la que los obreros trabajan, los niños cargan con el arroz, y los capataces exhiben en un gesto feroz su abultado vientre y su largo látigo. Los dibujos obligan al espectador a acercarse, para apreciar como los surcos de la pólvora quemada sobre el papel, han dejado unas huellas de las que nacen las figuras. “Reflexión” muestra los restos de un barco que ha naufragado, y perdido su carga de porcelana, destrozada por el accidente. “De frente” se titula el impactante espectáculo de ver a noventa y nueve lobos, de tamaño real, realizados con pieles y resinas, que corren desesperados, para acabar estrellándose contra una pared de cristal. El asombro y la admiración de los visitantes de esta exposición culminan con, “Inoportuno”, nueve coches volando sobre el atrio del Museo y lanzando haces de luz, mediante tubos fluorescentes secuenciados con múltiples canales.




Reflexión, Un regalo de Iwaki - Cai Guo-Qiang






Inoportuno - Cai Guo-Qiang



Siempre es difícil traducir a palabras, lo que sin duda ha sido creado para ver, en esta ocasión la dificultad es casi insuperable, porque la obra de Cai Huo-Qiang, necesita de la contemplación, y de las sensaciones que es capaz de suscitar en quienes se acercan a su universo particular.

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris