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Señoras y señores: llega el circo de la F-1
Antonio Pérez Gómez
¡Por fin! Ya se acabó la espera. Ya regresa la Fórmula 1 este fin de semana en Melbourne, y lo hace con la temporada más polémica e ilusionante. Ha habido muchos cambios, muchos de ellos sobre pensados y muy discutidos. Por un lado, vuelven los slicks, que proporcionarán más agarre mecánico y darán más protagonismo a los pilotos. Además, se reduce la aerodinámica para mayor velocidad y más facilidad a la hora de los adelantamientos. Y por si fuera poco, se va a usar un curioso cachivache, el famoso sistema KERS que emula al Nitro del “Need for Speed” de la Play y proporcionará 80 CV extras durante seis segundos por vuelta.
Y por no hablar de la impresionante metedura de pata de cambiar los puntos por victorias a la hora de dilucidar el campeón del mundo. Menos mal que se echaron atrás. Hasta 2010.
Pero para el aficionado español, lo mejor es que Fernando Alonso se encuentra en una situación muy diferente a la de la temporada pasada. Eso le hace ser mucho más optimista al asturiano y a sus seguidores. El año pasado llegó a Australia con un déficit de 1,3 segundos por vuelta respecto a los mejores. Todo un mundo. Tuvo que trabajar carrera a carrera para recuperarlo. Terminó a una distancia, según los circuitos, de entre cuatro décimas y medio segundo por vuelta, y fue capaz de ganar dos carreras y ser el mejor piloto en los ocho últimos grandes premios de la temporada. Si con esos mimbres llegó a batir a los intratables McLaren y Ferrari, este año todo es posible. Sólo los Brawn han sido más veloces que él en pretemporada y hay serias dudas sobre su legalidad debido a sus deflectores. Esta misma mañana Ferrari, Renault y Williams han reclamado a priori ante el comité de apelación de la FIA. Si gana un Brawn, habrá lío. Por otra parte, la endeblez económica del nuevo equipo británico hace prever que no tendrá una buena evolución técnica durante la temporada.
Y hablando de apuros económicos, el Mundial se resentirá por la crisis. Sólo constará de 17 carreras, pues se caen Francia y Canadá. Sigue ausente Estados Unidos y también, para desgracia de la familia mundialista y se estrena un final: el fabuloso circuito de Abu Dhabi.
Y sobre los pilotos…el circo de la F1 no presenta demasiadas caras nuevas, sólo la del suizo Sebastien Buemi, que reemplaza en Toro Rosso a Sebastian Vettel. Por cierto, una curiosidad: si él o cualquiera de los otros tres pilotos Red Bull tiene algún problema, su sustituto en Australia o Malaisia sería David Coulthard, quien tendría que bajarse de la cabina de comentaristas de televisión y abandonar su retiro para correr, a los 37 años. Y hablando de veteranos.
Barrichello, con 36, estaba casi retirado cuando recibió la llamada de Ross Brawn este verano. Y ha dicho que sí. Más madera para un mundial que se presenta súper competido e igualado, y del que el aficionado español espera mucho del R-29 de Alonso, que buscará su triple corona.
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