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Opinión
Etiquetas:   Buñuelos de viento  

El gobierno más marxista de Zapatero

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
miércoles, 25 de marzo de 2009, 11:16 h (CET)
La decadencia se ve venir de lejos, casi todo el mundo la nota excepto los protagonistas. Le pasó a Felipe González, todos veíamos su incapacidad para oponerse a tanta corrupción como limitó su capacidad de decisión durante sus últimos cuatro años. Y nunca se enteró de su decadencia, se lo tuvieron que decir los ciudadanos en una votación que para él fue terminal. En menor medida le pasó también a Aznar, aunque perdió sus elecciones más por prepotente y chulo con el tema de la guerra que por decadente. O no, a lo mejor la decadencia consiste precisamente en eso, en creerte por encima de la Verdad y de la Justicia, en pensar que estás por encima de la voluntad de tu pueblo.

Y le está pasando a Zapa, el presidente que negaba la crisis, el presidente
del pleno empleo, el presidente de la sonrisa de cartón piedra y la mirada
de hielo. El presidente del optimismo a raudales nos está llevando a un
negro pozo sin haber luchado, sin haber tomado decisiones firmes,
contundentes y serias para librarnos de los males del infierno capitalista.
Conste que regalar bombillas "made in China" no cuenta, no sirve, no es
eficaz, no va a ninguna buena parte. Es una decisión marxista. De los
Hermanos.
Cuando se produce un episodio de contradicción, de descoordinación, de
absurdo marxista, de los Hermanos, del tamaño del que acaban de protagonizar
Carme Chacón, Bernardino León y Moratinos es que la decadencia está muy
adelantada; cuando el error es tan de bulto, tan de libro de primeras
letras, tan de niño de teta, es que los protagonistas han dejado de ser
útiles y merecen ser relevados. Cuando no se dan cuenta del ridículo que han
hecho, del bochorno y las risitas internacionales a sus espaldas es que la
decadencia ha minado sus meninges. Cuando su presidente calla y se esconde
ladinamente tantos días debería... ¿será que no le queda ningún chiste que
contar, ningún conejo en la chistera?
A lo peor es que este gobierno está lleno de marxistas, de los Hermanos, y
por eso cuando más problemas sufren más problemas originan y más desorden
causan: Solbes, el ministro en perpetua dimisión; Sebastian, el genial
ministro de las bombillas; Maleni, la ininteligible ministra de hundimientos
varios; Bibiana, la ministra de abortos a los dieciséis; Beatriz Corredor,
la ignota ministra sin competencias, desaparecida desde el primer consejo de
ministros; Bernat Soria, el ministro de los condones. Ah, y Bermejo, el
exministro de cazas sin licencia...
Este gobierno empieza a oler mal, a tener mala sombra, a vagar sin rumbo, a
gobernar a ciegas como quien pretende acertar en una diana con los ojos
vendados. A estas alturas la sala del Consejo de Ministros empieza a
parecerse al camarote de los Hermanos Marx. Claro, también puede ser que
¿Cabe algo peor? Sí, que vuelva Charlot. Algunos le reclamaban antes de lo
de Galicia.
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