Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   Cataluña   -   Sección:   Opinión

El ridículo catalán

Romeva convoca el “Gabinete de Crisis” catalán por los atentados de Bruselas
Miguel Massanet
viernes, 25 de marzo de 2016, 12:02 h (CET)
“El ridículo deshonra más que el propio deshonor” F. de la Rochefoucauld.

Aunque se empeñaran en parecer más patéticos, quisieran dar una sensación de mayor absurdo o una impresión de semejante superlativo esperpento, sería imposible que los separatistas catalanes pudieran conseguir un desprestigio mayor o una descalificación más merecida, que la que están mereciendo a pulso con sus continuas boutades y estupideces en su afán de dar por sentado que, a pesar de los repetidos fracasos que vienen consiguiendo, tanto en cuanto a sus enfrentamientos con el Estado español, de los que vienen saliendo trompicados una y otra vez; como por sus ridículas bravatas, ante el TC, que les han reportado repetidas advertencias a cerca de la ilegalidad del proceso secesionista en el que está empeñados o el haber sido enjuiciados por haber incumplido las prohibiciones respecto a la convocatorias de consultas para las que, los políticos catalanes, no tenían competencias ni habían conseguido las debidas autorizaciones de las instituciones competentes.

En su empeño de saltarse las leyes y siguiendo la senda de la declaración del propio Parlamento catalán, sobre su intención de no acatar las leyes españolas ni las resoluciones del TC, una declaración recurrida ante el indicado tribunal y aceptada a trámite y, en consecuencia, suspendida en tanto no se emita el correspondiente dictamen del alto tribunal; no dejan de aprovechar las oportunidades que se les presentan para intentar demostrar que, el proceso hacia la independencia que pretenden legitimar, no tiene marcha atrás y que están dispuestos a saltarse lo que sea preciso para conseguirlo. Cuando el señor Raúl Romera pretendió adoptar el cargo de “consejero de asuntos exteriores” del imaginario “estat catalá”, alguien, desde el Gobierno de España y del Parlamento español, les advirtió que ninguna autonomía está facultada para hacerse cargo de las relaciones exteriores, fuera de que se tramite a través del ministerio de Exteriores del gobierno español. Ante la falta de rectificación de la Generalitat se procedió, una vez más, a recurrir la actuación de los políticos catalanes ante el TC, lo que ha supuesto que, desde el momento en que fue admitida a trámite el recurso, el nombramiento del señor Romera ha quedado en suspenso y, en consecuencia, sin posibilidad alguna de actuar sin que, con ello, incurra en incumplimiento de las normas constitucionales, expuesto a ser sancionado por su actitud levantisca.

Así es que, aprovechando que los terroristas han dejado sentir su poder en el magno atentado cometido en la capital belga, Bruselas, y el revuelo que esta horrible noticia ha producido en toda Europa, con la puesta en alerta de las fuerzas del orden de todos los países, los servicios de inteligencia encargados de seguir los movimientos de estas bandas y las subsiguientes convocatorias de las comisiones de crisis de todos los gobiernos integrados en la UE; ni cortos ni perezosos, los políticos catalanes han decidido que ellos, no pueden quedar atrás y que, “sin su colaboración” es posible que el resto de naciones europeas, incluida la nuestra, no “vayan a conseguir coordinar la respuesta adecuada al terrorismo islamita” Y, hete aquí que, el señor Raúl Romera, más tieso que un huso, se ha tomado en serio la cuestión y su cargo de “consejero de exteriores” para organizar una video conferencia con el “embajador” catalán en Bruselas para que les informe sobre la situación y las consecuencias de los atentados yihadistas en aquella ciudad. Y para que nadie dudara o dejara de enterarse de tan “trascendental noticia” ha hecho público el texto que escribió en las redes sociales: “Videoconferencia con nuestro representante @aaltafaj en Bruselas y el equipo de Govern para coordinar gabinete de crisis”

No contentos con semejante metedura de pata, tuvo que ser el señor Oriol Junqueras quien quiso rematar la jugada dando, por medio de sendos twiter, una conferencia que intentaba relacionar los atentados de Bruselas con Damasco, utilizando los siguientes términos: “La violencia golpea Bruselas, nuestra actual capital política europea. Y también golpea Damasco, que también fue la capital de una buena parte de nuestras tierras en el Siglo VIII. Recordad que en el SigloVIII la capital de los barceloneses, leridanos y tortosinos era Damasco” y dicho esto se ha quedado como un papa, seguramente muy satisfecho de haber podido decir que los catalanes eran súbditos de los moros y no pertenecían a España. Claro que, en aquellos tiempos, media España se encontraba en semejante situación y a nadie, medianamente sensato, se le ocurre recordar que dependíamos de Damasco. Tampoco Madrid era la capital de España, sin embargo, ya los romanos habían denominado el territorio que ocuparon en la península Ibérica como Hispania, donde, por cierto, estaba incluida Cataluña.

Lo que nos preocupa no es el señor Romera y todos los insensatos que puedan seguirle en tan alocadas experiencias; lo que sí nos preocupa es que parece que, en España, mientras los aspirantes a formar gobierno se están peleando entre ellos para ver quien será que se lleve el premio de la Moncloa, hay asuntos tan importantes como el que acabamos de reseñar, en el que se intenta, subrepticiamente, atentar en contra de la unidad de España utilizando el enfrentamiento directo y solapado contra las instituciones del Estado español y, principalmente, contra el mismo poder judicial que, para los secesionistas, parece que no existe y todo lo que emane de él recibe el rechazo de las autoridades catalanas, como si España ya no existiera para ellos.

El gobierno está en funciones pero, entre tanto no exista otro que pueda sustituirlo, es evidente que está autorizado para exigir que se cumplan las leyes y, si cabe, con mayor razón, las resoluciones emanadas de nuestro más alto tribunal, el TC. No es posible admitir que, porque no se lleguen a acuerdos de gobernabilidad, no se produzcan las condiciones para el entendimiento de los partidos o se deba acudir a unas nuevas elecciones legislativas; el país quede sin que nadie se ocupe de evitar que el desorden se apodere del país, se dejen de cumplir las leyes, se cree un caos insostenible y los ciudadanos queden a expensas de aquellos que, precisamente, se valen de estas situaciones para sacar beneficios de todo ello.

El caso catalán, sin duda, puede resultar una verdadera payasada, sin posibilidad alguna de que llegue a cuajar la más mínima oportunidad de que se llegue a una hipotética separación de España, lo que, evidentemente, sería un verdadero desastre para los mismos catalanes, sería que quedarían fuera de España y fuera de la UE; algo que se les ha dicho desde todos los estamentos comunitarios que han intentado captar para su causa. Pero esto no es óbice para que, en tanto se ponen en solfa las medidas para evitarlo y se envía a todos estos sediciosos a la cárcel, para que paguen el daño que le están haciendo a España y a la comunidad catalana, pueden suceder muchas cosas desagradables, se pueden producir situaciones muy peligrosas para los españoles que residimos en esta autonomía y no comulgamos con las ideas separatistas que tienen obsesionados a una parte importante de la ciudadanía y, ya se sabe, siempre los hay, porque los hubo en tiempos en que la II República gobernaba España, que pueden decidir emplear métodos impropios, impelidos por ideas extremas y fanatismos rencorosos, que pudieran llegar a crear situaciones en las que la convivencia en Cataluña se convirtiera en algo imposible y, en estas condiciones, resulta inevitable que algún exaltado produzca la chispa capaz de encender, como ocurrió el 18 de julio de 1936, la hoguera de la discordia.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, sentimos que el aliento de la desgracia nos sopla detrás de las orejas, anunciando tiempos en los que la paz, a la que con tanta facilidad nos llegamos a acostumbrar, corre el peligro de que estas nuevas generaciones que no saben lo que representan las revoluciones ni conocen los estragos de las guerras, se sientan tentados de abrir la caja de Pandora para satisfacer su insana curiosidad. Si ello ocurriera ¡pobre España!
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

¿Inmigración sin filtros? La criminalidad se instala en España

“La inmigración ilegal es la crisis de nuestro país. Es una puerta abierta para las drogas, criminales y terroristas potenciales para entrar en nuestro país. Se está agotando nuestra economía, añadiendo los costes de nuestra justicia, la salud y los sistemas educativos.” Timothy Murphy

¡Casualidades…des……des………des!, con eco

El Destino no está siendo especialmente amable

Cerdos y tirantes

Decía Pablo Iglesias en algun reunión con sus amiguetes de la kale borroka que había que “cazar fachas”

Carles Riera, sin foto en el cartel

Perfiles

¿Será Erdogan el nuevo Saladino de Jerusalén?

¿Peligra la vida de Erdogan?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris