Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Copo   Política   Terrorismo   -   Sección:   Opinión

Los políticos, la gente y el terrorismo yihadista

Mientras unos dicen sí, otros se niegan
José García Pérez
jueves, 24 de marzo de 2016, 08:02 h (CET)
Va el hombre con su carrito de compras, como si viniese de Mercadona, por cualquier calle de “esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia” y en el primer recodo donde el personal se arrejunta para ver al “Chiquito de Málaga” hace clic en un botón y un racimo de personas, incluido él, vuela por los aires en busca de lo desconocido. Y así, sin muchos recovecos de por medio, el terror acampa junto a nosotros y comienzan los pronunciamientos políticos.

Y qué tiene que ver el niño que succionaba el pezón de la madre o el musulmán que vendía tabaco de contrabando o la novia que se puso guapa a rabiar para ver a su novio debajo del trono, o quien sea, con aquel ciego y guía de ciegos que llevaba el carrito del super para hacer la guerra “santa” en nombre de cualquier Dios desconocido, porque a Dios no hay un dios que lo conozca.

Y vienen los políticos, los españoles para más señas, y firman algunos (PP, PSOE y Ciudadanos) el llamado “Pacto antiyihadista” para ver la forma y manera de terminar con tanta inmundicia asesina, aunque las posibilidades sean escasas por decir algo afirmativo; pero existen otros que no se mojan y desean salir “limpios” de polvo y paja, son los de Izquierda Unida, PNV, Esquerra Republicana (la que pactó con ETA que no hubiese atentados en Cataluña, importándole un pito el resto de España), los hijos de Pujol y Mas, por supuesto que Bildu también.

Más extraño que el NO de los anteriores a la firma del documento, es la actitud Pablo Iglesias y su “Podemos” al no decir SÍ o NO, sino que se adhieren al documento en cuestión como “observadores”; y se pregunta un servidor y la madre del niño que rozaba su pezón: observar qué y para qué y porqué; un servidor no se fía un pelo de tantos observadores y creo que algunos de los votantes de los “morados” tampoco.

Mientras unos dicen sí, otros se niegan y los tibios -ni carne o pescado- de Pablo Iglesias siguen observando, en otra ciudad, la que sea, volverá otro hombre con su carrito a hacer clic para alcanzar, a través de la matanza de otros, el paraíso prometido.
Comentarios
Escribe tu opinión
Comentario (máx. 1.000 caracteres)*
   (*) Obligatorio
Noticias relacionadas

Velocidad de la alegría

Necesitamos agilidad mental para el cultivo y disfrute de la alegría crítica y constructiva

En busca del bien común

D. Martínez, Burgos

La Diagonal, inutilizable

M. Llopis, Barcelona

Su misión somos todos

P. Piqueras, Girona

Problemática implantación del Artículo 155

J. Cruz, Málaga
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris