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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

¡No señor! ¡No es lo mismo!

Juan Escribano (Madrid)
Redacción
miércoles, 11 de marzo de 2009, 06:03 h (CET)
Leo en el Mundo del domingo día 1 del corriente mes de marzo, que la familia de Emilio Gutiérrez, que el martes día 24 de febrero, destrozó con una maza la herriko taberna de la población guipuzcoana de Lazkao, ha dicho que Emilio se arrepintió de “inmediato” y que “ningún acto de violencia está justificado.” ¡No estoy de acuerdo! No estoy de acuerdo por que todos los actos de violencia no son lo mismo, y algunos actos de violencia además de estar perfectamente justificados son necesarios, hay violencia que protege a las personas honradas, dicen que para muestra basta un botón, yo intentaré dar aquí algunos botones.

Primer botón. No es lo mismo la violencia que ejerce un violador sobre la mujer que intenta violar, que la violencia que ejerce sobre el violador, la mujer que no quiere ser violada, ¡no es lo mismo!

La primera es repugnante, injustificada, digna del mayor desprecio hacia el violador y de cadena perpetua, ya que este tipo de despreciables violentos no son recuperables, como está demostrado. La segunda, está plenamente justificada, y es digna del mayor respeto.

Segundo botón. No es lo mismo la violencia que ejerce un mal-tratador sobre su mujer o su compañera, que la violencia que ejerce el hijo de la mujer sobre el mal-tratador en defensa de su madre.

La primera es despreciable, injustificada, digna de una dura condena. La segunda sea cual sea el resultado es totalmente justificada y, yo pienso que digna de aplauso.

Tercer botón. No es lo mismo la violencia empleada por esos mal nacidos criminales etarras, que la violencia empleada por la Guardia Civil para detener a esas malas bestias.

La primera es injustificada, repugnante hasta la náusea, es desde luego digna de ser castigada con mayor dureza de la que actualmente se castiga. La segunda, no-solo está justificada, sino que es en justicia, y merece el aplauso y la gratitud de toda la sociedad española, pienso que, en mayor medida de lo que está siéndolo.

Por último, no es lo mismo la violencia de los etarras al poner la bomba que destrozó la casa de Emilio, que la violencia empleada por Emilio destrozando con una maza ese nido de víboras.

La primera es un acto criminal sin justificación alguna. La segunda está plenamente justificada; ya sé que nadie tiene derecho a tomarse la justicia por su mano, pero cuando el Estado es incapaz de asegurar la integridad de sus ciudadanos, estos, tienen que recurrir al derecho natural de la autodefensa, no será legal, pero es legítimo. Y ¿qué decir de la violencia de esa gentuza que se ha manifestado en Lazkao a favor de ETA, llamando a Emilio fascista y obligándole a irse de su pueblo?

Desde aquí mi más entusiasta felicitación a Emilio Gutiérrez y mi más encendido aplauso.

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