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¿Por qué tiene que ser en Mestalla?
Daniel Lázaro
El pasado miércoles se decidieron los protagonistas de la próxima final de la Copa del Rey, a disputarse el miércoles 13 de mayo en Mestalla. Estos serán, como todos saben, los dos clubes más galardonados de la competición, el Athletic Club y el Fútbol Club Barcelona. Pero lo que me lleva a escribir este artículo es el análisis de la frase que abre el mismo: la final, en sábado, en una ciudad equidistante de Bilbao entre Barcelona y en un estadio capaz de acoger al 100% de los socios de ambos equipos. En fin…
En cuanto a los clubes, resulta prácticamente igual cuál sea el escenario de juego y en dónde se dispute el encuentro, pero ¿qué pasa con la afición? Esa que nutre –tras la publicidad- económicamente a este deporte. Pues pasa que se tendrá que coger –si les dejan- algún día de sus preciadas vacaciones para ver a su equipo, que tendrá que pelearse por conseguir una mísera entrada y que, si son de Bilbao, tendrán que meterse más de seis horas de viaje. Esto último ocurriría al contrario si la final se disputase en el Bernabéu, pero el resto de condiciones podría amainar esto.
Lo de que la final sea en miércoles, pongámoslo en que no se haya encontrado una fecha más acorde –con el posible fin de devaluar más la copa-, pero lo del estadio, sí que podría cambiarse. De hecho, otras veces, ya se ha hecho. En Mestalla cogen 55.000 espectadores y quedarían 17.000 entradas para cada equipo. En Bilbao son el doble de socios y en Barcelona ni os cuento. Tampoco sé a dónde van a parar las 19.000 restantes, pero eso es otro tema. En el Bernabéu, con capacidad para 80.000 espectadores, y calculando con esas 19.000 que se quedan perdidas en el horizonte, quedarían en torno a las 30.000 por equipo. No sé dónde está el problema de la federación en cambiar la sede. Por mucho emblema que resulte Mestalla antes de su demolición o por mucho que se excuse en que ‘siempre van a pedir más entradas’. Digo yo que será mejor llevar a 60.000 que a 34.000.
No sé ni para que me molesto, si estoy hablando de la RFEF…
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