Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Contar por no callar   -   Sección:   Opinión

Naranjas amargas para Camps

Rafa Esteve-Casanova
Rafa Esteve-Casanova
@rafaesteve
lunes, 9 de marzo de 2009, 06:04 h (CET)
La muchachada de la gaviota en la Comunitat Valenciana se ha enrocado alrededor del President Camps y continua negando la mayor mientras en Madrid Mariano Rajoy ha comenzado a soltar lastre desde los despachos de la calle Génova metiendo en la nevera de la sospecha a los imputados por el juez Garzón que no tienen la condición de aforados. Esta semana hemos visto como dimitían dos alcaldes del cinturón madrileño y como se suspendía de militancia a algunos de los que han tenido la mala suerte de que el juez estrella les pillara con “el carrito del helado” o más bien con las manos en la masa. Pero mientras al lado del kilómetro cero de la Puerta del Sol se suceden las “purgas” de imputados en Valencia el Partido Popular calla, mira hacia otro lado y maneja la televisión autonómica como una verdadero aparato de “agitprop” impidiendo que los televidentes que todavía sintonizan los telediarios de Canal 9 se enteren de las trapisondas que algunos políticos del PP que, pobres de solemnidad que son, tienen que aceptar dádivas en forma de trajes.

La lectura del acto de inhibición del juez Garzón ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana produce una mezcla de rabia e hilaridad, rabia ante el hecho de que, supuestamente, algunos de los gobernantes del antes País Valencià puedan haber aceptado regalos a cambio de beneficiar a determinadas empresas e hilaridad al ver lo chapuceros que son en sus trapicheos y los rastros que han ido dejando. En un principio, cuando estalló el escándalo, Francisco Camps se apresuró a rodearse de la cúpula valenciana del PP para en una rueda de prensa, sin derecho a preguntas por parte de los periodistas, afirmar su inocencia y al hablar de los trajes dijo que habían sido cuatro pero que los había devuelto, seguramente la devolución fue motivada al verse en el espejo y ver que su figura no era tan pinturera como la de su antecesor Eduardo Zaplana. Ahora en el escrito del juez Garzón resulta que los trajes fueron más de cuatro, que también había una cazadora, una chaqueta austriaca ¿que puñetas debe ser una chaqueta austriaca?, una americana de fantasía con la que no me imagino a ese caballero de la triste figura que es el President valenciano, una chaleco blanco para postrarse ante el Papa en su visita al Vaticano para ganar perdones e indulgencias y hasta un smoking para pasear por la Quinta Avenida neoyorkina hecho todo un figurín. En que quedamos ¿eran cuatro simples trajes de Milano o eran más prendas? Una verdadera afrenta para tantos y tantos valencianos a los que les cuesta sangre, sudor y lágrimas llegar a fin de mes.

Cuando el antiguo falangista José María Aznar, el señor de la guerra, gobernaba España su partido lanzó un código ético al grito de “nosotros somos honrados, nosotros no somos como los socialistas”. Este incumplido código dice en su artículo 8 que los cargos públicos “ deberán poner a disposición del partido el puesto público que desempeñen, si de la apertura de cualquier procedimiento jurisdiccional pueden derivarse indicios racionales de comisión de un delito”, y en su artículo 10 indica que es “motivo de expulsión inmediata la utilización del propio nombre, posición o relación dentro del partido o en un cargo público, para obtener lucro, trato o favor personal o beneficios para si o terceros”. Pero toda esta parafernalia legal es puro papel mojado y especialmente en la Comunitat Valenciana donde Carlos Fabra, un señor que tiene a su nombre más de noventa cuentas corrientes, lleva años siendo investigado por delitos de tráfico de influencias, cohecho, negociaciones prohibidas y presunto fraude fiscal. Parece ser que las más jóvenes gaviotas han aprendido bien la lección y ante la falta de aplicación del propio código ético se han lanzado al monte al grito de que todo él es orégano.

Pero tal vez ha llegado el momento de las naranjas amargas, las concesiones a Orange Market puestas ahora en tela de juicio por el juez Garzón le han amargado el desayuno mañanero a más de uno de los gobernantes valencianos aunque si se tienen que ir a casa, cosa que por vergüenza torera ya debían haber hecho, lo harán, seguramente, con el armario lleno ropa. Aunque mucho me temo que los Tribunales Superiores de Justicia no son tan proclives a imputar a los gobernantes populares, al fin y al cabo sus Presidentes suelen verse a menudo con los Presidentes autonómicos aunque sea en actos propios del cargo de cada uno y del roce puede nacer el cariño, como ese fino cazador que es Garzón que cuando huele la liebre la persigue hasta darle caza y meterla en su zurrón. Y el PSOE calla, al fin y al cabo todos los partidos tienen algún cadáver en su armario, y además ahora pueden hacerles falta los votos populares para desplazar a los nacionalistas del Gobierno del País Vasco. Seguramente en esta guerra, como en todas, tan sólo caerán los soldados de a pie mientras los coroneles y generales seguirán vivitos y coleando.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris