Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Revista-arte

Etiquetas:   MIGUEL ÁNGEL + DALÍ = MONA LISA   -   Sección:   Revista-arte

Birra y Rock

Yaiza Duque Ortells
Redacción
miércoles, 4 de marzo de 2009, 23:00 h (CET)









Ayer por la noche me encontraba en el coche de un amigo escuchando rock. Sí, me encanta tomarme una birra de lata en un coche escuchando y cantando a voz en grito alguna canción de algún “colgao”. Y esta mañana cuando me ha tocado ponerme cara a la pantalla de mi adorado mac he pensado en el arte de la música.
Normalmente si preguntas a cualquiera sobre la música clásica, te dirán que es buena, nadie te dirá que es mala (o al menos nadie medianamente inteligente).
Pero no ocurre lo mismo con toda la música.

Hay mil estilos musicales, mil y un grupos y veinte mil opiniones. Suelen decir que contra gustos no hay nada escrito. Por eso, cuando me ha llamado un amigo esta mañana le he preguntado por qué le gusta el house. Es un tipo de música que nunca he llegado a comprender, para mi no es más que ruido. Para él sin embargo es lo mejor que se puede escuchar.

Cuando escuchas música puedes sentir alegría, dolor, frustración, ilusión…, transmite opiniones, ideas e ideales o simplemente te proporciona un estado de ánimo determinado. La música has de sentirla. Y cada persona siente de manera diferente.

Esta mañana pensaba en toda esa gente que me ha dicho que lo que yo escucho es solo ruido sin sentido. El hecho de que alguien no comparta tus gustos musicales no le da derecho a valorar peyorativamente lo que tu escuchas.

Personalmente me gusta el rock, el rap árabe mezclado con francés, el flamenco, el jazz y la ópera. Son estilos musicales que me transmiten emociones, sensaciones, e incluso maneras de expresar lo que pienso con poesía.

Creo que para esta última opción elegiría el rock. El rock son poemas, tanto sus palabras como sus sonidos. Puedes utilizar unos sonidos u otros, unos ritmos u otros, unas rimas u otras; pero el resultado final es siempre lo que yo considero “una obra de arte”. De hecho, hay gente que considera artistas a los cantantes y se ha puesto de moda gritar “artista” al cantante de un grupo.

Siempre me ha gustado ir un poco contracorriente. En todos los sentidos. Y la sociedad de hoy vive sin silencio. La gente escucha muchísima música gracias a un invento que yo considero fantástico, Internet. Pero lo triste es escuchar solo lo más comercial.

La música comercial es música compuesta siempre sobre los mismos temas, siempre con los mismos tiempos musicales, siempre con las mismas rimas que no riman, siempre con las mismas palabras… siempre igual de aburrida e insulsa.

Sí, se que he dicho que contra gustos no hay nada escrito. Pero lo cómodo es conocer solo lo que nos muestran los medios de comunicación. ¿Cómo no nos va a gustar si es “pegadiza” y le gusta a todo el mundo? Ya se encargan de ello las grandes discográficas, la publicidad, los managers… Pero creo que tu opinión se forma del conjunto de otras muchas opiniones, sino acabaríamos viviendo como en el libro “1984”, vigilados por un ojo que todo lo ve, “el gran hermano”.

Así que… en esto concretamente pensaba anoche mientras escuchaba… pero bueno, desde aquí no lo podéis escuchar... así que la próxima vez que entréis en el youtube probar a buscar nuevos grupos, nuevos estilos, nuevas maneras de sentir. Un nuevo arte que añadir a vuestro cerebro saturado.
Para finalizar quiero dejaros con uno de mis poemas, ¡digo canción favorita!

Pan duro_ Marea
“Arrugas que son surcos con retoños tiernos
Livianas como son los fardos de cargar los sueños
Que tragan ruedas de molino
Y se les ven todos los huesos
Que saben que sus años tienen más de cuatro inviernos

Silencio por el techo, por los platos llenos
Silencio bañado en sudores de los jornaleros
El sol lo han hecho sus jirones
Que saben lo que vale un beso
Que no quieren llevar los nombres de sus carceleros

Saben todo y más del tenerse en pie, de la soledad
Monedas de tan sucias tan desdibujadas
Odioso tintineo en manos encalladas
Y son las patas de sus mulas
Ese latido se llama hambre
Las dueñas de caminos que no son de nadie

Cerrojos al antojo de la boca hondura
Abiertos para dar paso a las herraduras
Que dejan huellas que los guían
Para volver a desquitarse
Para no tener que rasgarse más las vestiduras

Saben todo y más del tenerse en pie, de la soledad
Saben porqué está duro siempre el pan”

Noticias relacionadas
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris