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El eterno proyecto
Daniel Sanabria
Si hay un club que lleva enfrascado en un mismo proyecto durante una década ése es el Atlético de Madrid. Desde que subió hace siete años a Primera Divisón junto a Sevilla y Betis aún sigue buscando la tecla que le devuelva entre los grandes. No se puede decir que sea un éxito jugar la Liga de Campeones para un equipo con el tercer mayor presupuesto del país. Más que un éxito, debe ser una obligación. El éxito sería ganarla, un camino que hoy en día está a años luz de convertirse en realidad.
Comentaba que el Atlético de Madrid ascendió a la vez que el Betis y el Sevilla. Desde entonces, el Sevilla ha ganado una Copa del Rey y dos Copas de la UEFA; y el Betis una Copa del Rey. Mientras, el Atleti no ha logrado ni meterse en una final, lo que habla muy mal de los gestores del club, que con un presupuesto muy superior al de los equipos andaluces no ha conseguido sumar ningún título. De hecho, en la última clasificación de ineficacia (relación presupuesto-resultados) que se publicó, el Atleti ocupaba el primer puesto, logrando el título de equipo más ineficiente del país.
Y es que en el Atlético de Madrid las cosas se hacen mal por sistema: no se da oportunidades a los canteranos (desde la aparición de Fernando Torres hace ocho años no ha vuelto a salir un canterano que se haga con un puesto de titular), se fichan jugadores pasados de edad y sin ningún tipo de compromiso con el equipo (Costinha, Assunçao, Maniche, Seitaridis…) o directamente con una grave falta de calidad, se gasta el dinero en fichajes absurdos y fuera de precio (siete millones por Cléber Santana o diez millones por Petrov), etcétera, etcétera.
En resumen, se puede decir que desde que el Atlético de Madrid subió a Primera Divisón lo único que no ha cambiado son sus dirigentes. Entrenadores ha habido por doquier, y jugadores para dar y regalar en ferias de barrio bajo, por no hablar de directores deportivos. Pero en este club el que manda es Miguel Ángel Gil Marín, que heredó el Atlético de Madrid de su padre como quién hereda un coche de lujo sin saber conducir. Cerezo se dedica a poner la cara ante la prensa, básicamente. Los resultados están a la vista: tras siete temporadas en esta nueva etapa en Primera División el mas grande de los éxitos ha sido un cuarto puesto, repito, con el tercer mayor presupuesto de España. ¿Un éxito, tal y como lo quiso vender Gil Marín? Los aficionados no son estúpidos.
El eterno proyecto del Atlético de Madrid continuará dando los mismos resultados mientras siga la misma directiva incompetente. La plantilla está mal confeccionada año tras año y los entrenadores que llegan al club no pueden hacer milagros. Ni Manzano, ni Ferrando, ni Pepe Murcia, ni Bianchi, ni Aguirre, ni Abel… Ante un club mal gestionado desde la cabeza no hay nada que hacer sobre el campo. Un club de fútbol es como un reloj, todo el engranaje tiene que funcionar, desde el presidente hasta los suplentes del banquillo. Y si ya falla la primera pieza, el resto de la maquinaria gira sin sentido.
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