Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Artículo opinión  

Mendigar la confianza

Wifredo Espina
Wifredo Espina
@wifredoespina
viernes, 30 de enero de 2009, 09:12 h (CET)
La confianza no se pide, se gana. Toda la intervención de Zapatero, en el programa Tengo una pregunta para usted, tenía un claro objetivo: recuperar algo de la confianza perdida por el presidente del Gobierno, incluso recurriendo a nuevas faltas a la verdad. Así no se gana la confianza.

Tampoco repitiendo, como un estribillo: “hay que tener confianza”,”tengan confianza”, “no pierdan la confianza”, “yo tengo confianza”... Cuando hay que insistir tanto en pedir algo, seguro que estás muy necesitado de ello. Y es muy probable que no lo vas a conseguir. La confianza no se pide, se gana; y quien la ha perdido de forma tan ostentosa, es difícil que la recupere.

Cuando se han hecho tantos méritos para que mucha gente ya no confie en tí, resulta temerario y contraproducente rogarle que vuelva a confiar. Sobre todo si para intentar ganarte esta confianza, se vuelve a insistir en el maquillaje de los hechos y en las mismas mentiras, en lugar de disculparse o pedir perdón.

El evidente nerviosismo de Zapatero durante el programa, su falta de seguridad interna, pese al ensayado tono contundente de su voz, sus evasivas ante las preguntas concretas de los ciudadanos, y las escandalosas no respuestas a los problemas más acuciantes, dieron una imagen desasosegada y patética, en los momentos clave, de un presidente del Gobierno desbordado por la realidad. Reclamaba confianza... y un ciudadano le preguntó per què no dimitía.

Está bien dar la cara ante las dificultades, pero si no das otra cosa que la cara, lo más probable es que te la hinchen a bofetadas. Algo de esto le ocurrió metafóricamente. No se puede mentir tanto y durante tanto tiempo para que, cuando salgas al escenario con pose de buen chico –ya sin sonrisa y la mirada azul perdida- , las masas se te echen al cuello para besarte.

Quizás haya que agraderle esta osadía, que también confirmó su auténtica escasa talla política, pero si resulta siempre preocupante que un presidente de Gobierno tenga que salir en el mayor foro público para pedir la confianza que ha perdido, que la mendiga de esta forma resulta humillante para el y preocupante para el pueblo.

La confianza se da y se gana, no se pide ni se mendiga.

____________________

Wifredo Espina. Comentarista político y ex director del Centre d’Investigació de la Comunicació

Noticias relacionadas

Chomsky y el sueño americano

Chomsky es uno de los grandes filósofos en activo con análisis muy precisos sobre la realidad económica y social

La sombra de la corrupción

Todos sabemos que muchos interinos entraron de forma digital y llevan años trabajando en la administración

Políticos sin ética

Ética sin virtud es un cero a la izquierda

Afecciones del alma

La partitocracia se ha revelado como un problema para la democrática convivencia

Bienvenidas las iniciativas globales

Somos hijos del tiempo, pero también de la acción conjunta. ¡Aprendamos a organizarnos!
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris