Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¡También nos engañan con las cifras de desempleo!

Miguel Massanet
Miguel Massanet
jueves, 29 de enero de 2009, 08:31 h (CET)
Cuando el señor Obama, no sé si convencido de ello o, simplemente, para dar un tono de honradez a sus palabras, decía aquello de que el Gobierno debe actuar siempre con claridad y transparencia a uno se le presentaba en la imaginación la estampa de nuestro Ejecutivo, la del gobierno socialista del señor ZP y el cúmulo de añagazas, trucos y alteraciones de datos, de los que se han valido y continúan valiéndose para intentar mantener en la inopia a la ciudadanía española, respecto a la verdadera situación en la que se encuentra España en estos momentos. Yo ignoro si el señor Obama, tal y como nos lo han presentado, se trata de un hombre de buena fe o, simplemente un iluso soñador que pretende ponerse la armadura de Sir Galahad e intentar el milagro de desclavar la espada Escalibur de su cárcel de piedra, para redimir al Mundo de sus maldades; en todo caso, lo que sí sé es que el señor Zapatero no tiene nada de caballero andante y que sus mayores gestas se concretan en procurar mantenerse en el poder a toda cosa y pese a quien pese.

Una información recientemente aparecida en un periódico digital, Libertad Digital, pone en entredicho las cifras de paro que se nos han ofrecido últimamente, ya de por si bastante aterradoras, desvelando diversos trucos de los que se está valiendo el Ejecutivo para que el espanto de los ciudadanos no llegue a cotas insostenibles. Así pues, cuando ni el señor Solbes ni el señor Corbacho admiten que en este ejercicio se pueda llegar a los cuatro millones de parados, nos encontramos con que tales afirmaciones están en contradicción con los pronósticos que nos llegan de la UE y con la opinión de algunos economistas que están convencidos que la cifra de cuatro millones que se baraja ya se ha alcanzado. Al parecer desde el Ejecutivo nada más se contabilizan lo que se denomina como “paro registrado” o sea el que consta como tal en las oficinas del INEM. Pero existen otro tipo de parados que buscan trabajo y que, sin embargo, no aparecen en las estadísticas del Gobierno como tales. Así ocurre con los prejubilados que intentan conseguir un trabajo que, vayan ustedes a saber por qué razón no se los tiene en cuenta a la hora de valorar el paro.

El señor Caldera, el gran responsable de la invasión de nuevos inmigrantes producida por el reclamo que significó la regularización de un millón de ellos que estaban clandestinamente en España; pues, este mismo señor, a la sazón ministro de Trabajo del gobierno socialista de ZP tuvo la ocurrencia de excluir de las estadísticas de desempleo a todos aquellos parados que acudieran a cursillos de formación (DENOS), como si el hecho de prepararse para capacitarse para aspirar a un empleo les eximiese de su condición de personas sin trabajo. Claro que al señor Caldera cualquier chanchullo que le sirviese para camuflar la incidencia en el aumento del número de personas sin ocupación, le iba de perillas para que no se le señalase como culpable de tal situación. Naturalmente, este sistema ha permitido a las CCAA rebajar sus cifras de desempleados sirviéndose del método de apuntar a los que se quedan sin trabajo en cursos de formación, con lo que se quedan tan panchos y satisfechos al poder ocultar la realidad, la auténtica y verdadera realidad de que los desocupados son muchos más de los que nos vienen anunciando. Pero está visto que se trata, no tanto de preocuparse de cómo crear más puestos de trabajo, sino que lo que importa es que no se sepa el número real de aquellos que están en paro, un juego, en fin, del ratón y el gato en el que el ratón somos nosotros los ciudadanos de a pie a los que, por lo visto, se les puede engañar impunemente sin que haya nadie, ni el mismo PP que se atreva a levantar la voz para denunciar tamaño fraude.

Pero, no dejen ustedes de admirarse, porque otra de las felices ideas del señor Corbacho ha consistido en camuflar a otros 158.680 parados, a los que ha agrupado dentro de un epígrafe específico de los considerados como “con disponibilidad limitada” o con “demanda de empleo específica”, que son aquellos que, estando sin empleo, limitan sus opciones a que el trabajo que se les ofrezca reúna unos determinados requisitos que se adapten a sus facultades personales. ¿Acaso estos señores dejan de estar desempleados por ello? ¡No, naturalmente que no, sólo se trata de un truco más a los que ya nos tienen acostumbrados quienes nos gobiernan! Así, el artículo al que me he referido antes, de Libertad Digital, hace un cálculo consistente en sumar los desempleados DENOS y los de de disponibilidad limitada o demanda de empleo específica, de lo que resultaría que deberíamos añadir, a los datos oficiales, la cifra de 388.000 desempleados más; lo que nos llevaría a un desempleo total de 3.517.400 personas.

Según afirma el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, don Roberto Centeno, los datos oficiales que se dan no contemplan más que el paro registrado al que, aparte de los chalaneos a los que nos hemos referido anteriormente, se debiera añadirle, por definición, un 20% más de desocupados que no figuran registrados en las oficinas de empleo. Es pues evidente que, los que pronostican que el paro superará este año los cuatro millones de parados, no solamente se han mostrado prudentes en sus predicciones, sino que es muy probable que se hayan quedado cortos en la cifra y que, si las cosas siguen el mismo rumbo que hasta ahora, no sería de extrañar que esta escalofriante cifra pudiera incluso rebasarse. Esta previsión nos llevaría a otro de los problemas que nos amenazan, o sea, que las arcas de la Seguridad Social, de cuyo imaginario superávit alardea tanto el señor ZP, puedan quedar desabastecida a causa de las bajas continuas de cotizantes, de las escasa incorporaciones, de las empresas que dejan de cotizar por haber cesado en su actividad y, por supuesto, de la necesidad de ir atendiendo, cada día que pasa, a un mayor número de subsidiados por desempleo.

Pero existe un riesgo mayor y es que, a estas 800.000 familias en las que todos sus miembros están sin trabajo, se les acaben los plazos y dejen de cobrar el subsidio con lo cual este Gobierno se puede encontrar ante la necesidad de arbitrar medidas excepcionales para evitar que. un número tan importante de gente desesperada, pudiera desestabilizar la nación y se convirtiera en un problema que traspasara el ámbito de una simple crisis económica para convertirse en una crisis revolucionaria de imprevisibles consecuencias. Lo malo es que los despilfarros que el Gobierno ha llevado a cabo, le ponen en una difícil situación (crédito externo agotado y pocas posibilidades de conseguir financiación interna a base de emitir Deuda Pública) que puede llegar a llevarle a la banca rota. De la Comunidad Europea ya nos han advertido, y no debemos descartar que, de seguir así las cosas, podamos convertirnos, junto a Grecia, Irlanda y Portugal en una rémora demasiado onerosa para el resto de países; lo que podría inducir a que se tomaran, desde Bruselas, medidas drásticas contra estos países que, quizá, pudieran llegar a la expulsión de todas ellas de la misma CE. Sus consecuencias serían desastrosas.

Noticias relacionadas

Catalunya, el árbol que no deja ver el bosque

El PP, con la Constitución tapa su corrupción

El valor y la valía

Se requieren gentes de valor que perseveren, dispuestos a plantarle corazón a esta escalada de contrariedades que nos dejan sin aliento

De la Constitución de 1812 a la de 1978

Hay que releer las constituciones derogadas antes de reformar la vigente

Turull y Rull

La viñeta de Carla

¡Aprovecha el instante! ¡Aprovecha el día!

Cada ser humano y cada alma es un microcosmos en el macrocosmos universal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris