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La raíz del éxito
Daniel Sanabria
A veces los aficionados y los periodistas deportivos no analizan por qué pasan las cosas. O como digo yo, no distinguen el origen del éxito. Cuando un equipo gana una gran competición, ¿por qué la ha ganado? ¿qué ha generado que haya sido el campeón? O más fácil, cuando un equipo pasa de ser una mediocridad a ser uno de los grandes, o al revés, ¿quién tiene la culpa de que eso ocurra? En pocas líneas intentaré explicar con algunos ejemplos cuándo son los directivos los que tienen el mérito, cuándo los entrenadores y cuándo los jugadores.
El Valencia, por ejemplo, el año pasado tenía el mismo equipo que esta temporada, a excepción de Albelda, que no jugó el año pasado porque Soler y Koeman se lo cargaron nada más llegar. Finalmente acabaron casi luchando por no descender. Esta temporada el único cambio ha sido el entrenador, Emery, que ha recuperado a Albelda y ha transformado al Valencia en un equipo que sabe lo que hace con el balón en cada partido. En este caso la llegada del entrenador ha dado un vuelco de 180º a la situación deportiva, por lo que deducimos que el año pasado los jugadores no eran tan malos. Y Koeman sí lo era. Y Soler un incordio muy gordo.
El Atlético de Madrid lleva tres años con Javier Aguirre y aún no sabe a lo que juega. Entraron en Champions que era su objetivo. Sí, ¿y qué? El Atleti ha ganado partidos 4-0 jugando mal, mal, pero mal. ¿Por qué? Porque tiene arriba a cuatro genios que ganan los partidos con jugadas individuales, chispazos de talento que dan tres puntos: Agüero, Forlán, Simao y Maxi. En que el Kun coja la pelota, se vaya de tres y marque gol por la escuadra, Javier Aguirre no tiene ningún mérito. ¿O acaso le ha enseñado él a hacer eso? Analizando los goles del Atlético uno por uno de las dos últimas temporadas, se observa que es el talento de sus jugadores clave lo que les hace ganar los partidos. El equipo en sí no juega un pimiento. ¿Conclusión? Aguirre no está haciendo nada en el banquillo del Atleti, sólo elegir la alineación.
El Real Madrid ha levantado la cabeza notablemente desde que Schuster se fue. Son los mismos jugadores. Lo único que ha cambiado es el carácter del entrenador. ¿Resultado? Tranquilidad en los partidos y en la sala de prensa y ambiente favorable en el vestuario. Así es más fácil ganar partidos aunque se juegue mal. Por otra parte, el Real Madrid encajaba cienes y cienes de goles con Schuster. Y eso que tenía “la mejor defensa de Europa”, según dijo el alemán. Con Juande, Iker Casillas vive bastante más tranquilo y es difícil hacerle gol al Madrid. ¿Conclusión? El equipo no es tan malo. La oveja negra era Schuster.
El Villarreal lleva cinco o seis años en la elite del fútbol español y europeo. Le han desmontado el equipo varias veces pero nunca se ha caido de los seis primeros de la clasificación. Le quitaron a Riquelme y a Forlán y parecía que se iba a acabar el mundo. Pero resulta que no. Que tiene 11 jugadores casi nuevos respecto a aquel Villarreal semifinalista de Champions y siguen jugando como los ángeles. ¿Conclusión? Algo tendrá que haber hecho bien Pellegrini cuando le desmantelan la plantilla para ingresar dinero y vuelve a reconstruir un Villarreal fuerte cada año. Grandísimo entrenador.
El Barcelona ganó la Champions y la Liga con Rijkaard. Este año tiene pinta de que van a volver a ganar, como mínimo, la Liga. Los únicos cambios que ha habido en el Barça desde entonces son la marcha de Ronaldinho y Deco, y la llegada de Guardiola. Este mismo Barça ya deleitaba hace unos años. Ahora vuelve a deleitar. Excepto dos jugadores, el resto son los mismos. ¿Conclusión? No tendrá tanto mérito Guardiola en tener al Barcelona de líder cuando esta misma columna vertebral (Valdés, Puyol, Iniesta, Xavi, Messi y Etoo) ya ganó la Liga y la Champions hace unos años. Vale que luego se le escaparon dos Ligas de la forma más absurda, pero teniendo buen ambiente en el vestuario (sin Ronaldinho), ¿qué entrenador no iba a ganar títulos con el actual Barça de Xavi y Messi?
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