Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Reales de vellón   -   Sección:   Opinión

De vuelta al mundo real

Sergio Brosa
Sergio Brosa
martes, 13 de enero de 2009, 05:17 h (CET)
Se acabaron las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes y volvemos al mundo real. No es exactamente que no hayan sido reales las fiestas; lo han sido, pero la realidad de la vida, el mundo real es otra cosa.

El mundo occidental se siente inmerso en la guerra de Gaza o como quiera que se le llame al ataque de Israel a la franja. Durante el alto el fuego, una facción palestina ha estado acosando durante meses a Israel lanzando misiles que si bien no han producido descalabros nacionales, una sola baja humana es una tragedia. Pero el objetivo del lanzamiento de misiles Qassam por parte de Hamas es producir el mayor número posible de víctimas israelíes. Por lo que Israel se ha revuelto extendiendo la tragedia a centenares de víctimas palestinas. Ese es un aspecto del horroroso mundo real.

En otro orden de cosas, dentro de ocho días tomará posesión de la presidencia de EE.UU. el primer presidente estadounidense de color; que no negro. Es un acontecimiento excepcional en cualquiera de los casos por el significado que tiene que los lobbys hayan decidido por vez primera apoyar a un hombre de color para presidente, en un intento de hacer aparecer como normal al máximo nivel político lo que al nivel de la sociedad civil es normal. Que cualquier ciudadano americano puede ocupar cualquier puesto en la sociedad, así sea de extracción humilde como el propio Barack Obama o Bill Clinton, como los Kennedy, familia de fortuna de nebulosa procedencia, pero fortuna al fin y al cabo. Esta es otra fachada del mundo real que llena de esperanza a un pueblo y a gran parte del mundo, en contraposición a los dos mandatos de Bush, cuya política exterior sobre todo, ha producido gran consternación entre propios y extraños.

El primer premio de la lotería de Navidad se vendió casi íntegramente en Barcelona y en la localidad barcelonesa de Sant Quirze del Vallés. Lo que unido a dos quintos premios casi completos y otra buena parte de otros dos quintos premios más, ha supuesto una lluvia de casi 600 millones de euros para Catalunya. Ciertamente, este aspecto del mundo real ha causado gran gozo y algarabía entre los agraciados por la lotería y enormes envidias entre los que no acertaron y esperaban hacerlo. Así es la vida; es el mundo real.

En España el paro ha rebasado la línea roja de los tres millones de desempleados. La oposición se echa las manos a la cabeza y el gobierno se echa la mano al bolsillo. Y por mucho que busca y rebusca no encuentra nada. Pero el gobierno sabe que se ha de alistar para generar el dinero para el subsidio de desempleo o el problema económico de los desempleados acabará por crear problemas de orden público y el gobierno socialista no puede permitirse que los obreros en paro y los que aún conservan sus empleos se echen a la calle exigiéndole que cumpla sus promesas electorales: el prometido estado del bienestar. Que si bien no está muy claro lo que significa, estar en las listas del paro y cobrar en el mejor de los casos unas chichiguas como subsidio por desempleo que te da el gobierno como si además fueran besos de arequipe, no se asemeja en nada a lo que cada cuál quiera entender por estado del bienestar. Mejor hubiesen hablado de un estado de igualdad de oportunidades que tiene un significado más claro y más vanguardista.

Esta cara del mundo real está creando enorme desasosiego en una gran parte de la población activa, pues los que perdieron su trabajo han dejado hace mucho de dormir apaciblemente y los que aún lo conservan tampoco concilian el sueño pensando durante cuánto tiempo seguirán empleados.

Pero han de hacer de tripas corazón los que tienen futuro incierto y afrontar la situación del mundo real de cada cuál con la mejor disposición. De nada vale pensar que terceros vendrán para solucionar el problema personal de cada uno, pues no será así en ningún caso. El mecanismo de regulación automática, el subsidio de desempleo, vale tan sólo para paliar en menor medida la transición de una situación laboral a otra, pero no es en sí mismo solución a nada. Cada uno ha de buscar su propio camino y si bien las aportaciones de papá estado pueden ayudar temporalmente, como en la posibilidad de reciclarse, formarse o ayudar a encontrar nuevo acomodo en el mundo real, la decisión del sí puedo, a lo Obama, depende exclusivamente de cada uno.

Coraje y entereza es lo que necesitamos para afrontar la realidad del mundo real; duro con él. De cada uno de nosotros depende exclusivamente.

Noticias relacionadas

Hacer República

J. Hernández, Málaga

Un blanco sueño por Astún (Huesca)

V. Rodríguez, Zaragoza

La Navidad, Trump y los demás

M. Ferraz, Barcelona

Demasiadas ‘normalidades’

S. Madrid, A Coruña

Un regante alimenta a 155 personas de media al año

D. Martínez, Burgos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris