Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Disyuntivas   -   Sección:   Opinión

Centenario mutrikuarra

Rafael Pérez Ortolá
Rafael Pérez Ortolá
viernes, 2 de enero de 2009, 18:35 h (CET)
Frente a esos ampulosos panoramas de lo global, modernos y enormes, de un resultado opresivo y agobiante; la geología transformada en geografía, las etnias y las culturas, conforman unas determinadas realidades irrepetibles, con una parsimonia infatigable se consolidan matices peculiares. Lo singular adquiere un calado progresivo, en oposición a lo homogéneo, que flota en una superficie evanescente.

No corren tiempos propicios para la consideración de los caracteres singulares, transitamos por ambientes presurosos. Por bulliciosos y petulantes, sólo mencionan extensos universos e imperios (Mentales, físicos, monetarios, de poder, entre los más citados). Digo mencionan, algo muy diferente a lo que constituyen. La distancia entre afirmaciones gratuitas y realidades lustrosas, esa sí que es grande.

ANCESTROS

En unas amanecidas vírgenes,
Alguien llegó, bravo, al acantilado,
Y descubrió el tan ansiado resguardo,
Entre olas y Arno de testigos fieles.

Impulsos fieros en los orígenes,
Con gente de un temor enajenado,
O mera expresión del necesitado,
Atraídos por los hermosos márgenes.

Intuiciones para un grato futuro,
Mientras acuciaban fuertes problemas
Y vivían un presente muy duro.

Aún no se habían creado las cantilenas,
Con arranques de un pálpito inseguro,
Unían sus ímpetus con nuevas faenas.


Los misterios iniciales y los nomadismos dieron paso a nuevos comportamientos; estructuras y posibilidades entroncadas con los ambientes, de climas fríos, de rocas y valles, pero también de esos amplios y subyugantes horizontes marinos. Se juntaba la imperiosa necesidad y los arrogantes empeños emprendedores, para la imperiosa persecución de grandes logros. Pueblos hay de muy diferentes orientaciones, mineras, agrícolas; en grandes planicies o entre enormes montañas; aunque hoy se nos vaya el sentimiento y la mirada detrás del regusto marinero. De sus penalidades y glorias, entrañables reflejos de tantas vidas con esa dedicación.

ARRANTZALES

Los oleajes no fueron sólo poesía,
El mito abría las puertas para el viaje,
Crucial para mantener el linaje.
Una reiterada y tenaz travesía,

Atentos al horizonte que surgía.
No era posible un cómodo blindaje,
Hondas riquezas pedían abordaje y
La naturaleza feraz se ofrecía.

Aparcado quedaba el paisanaje
Con esos largos rumbos de cada día,
La añoranza embridada al cordaje.

Con el recuerdo fiel de alguna elegía,
Pero tenaces en el tutelaje
De una familia gremial que resistía.


Aunque no entendamos bien que significa eso tan manido del transcurso del tiempo, pasamos a través de ese filtro sin detenernos, quedamos modelados con el roce de esa maraña; aparecen unos y desaparecen sus antecesores. Las circunstancias tampoco permanecen estáticas. Se genera un torbellino de modificaciones, del que no escaparán los sentimientos, alegrías, penalidades, orgullos y pasiones. Es el dibujo evolutivo en el cual nos vemos involucrados hasta el tuétano. No se libra nadie, ni en las altas cumbres, ni en las planicies oceánicas. ¿Ciudades? ¿Pueblos? ¡Qué más da! Evolucionamos hermanados por ese sino inesquivable. ¿En qué medida colaboramos en sus condiciones?

EVOLUCIÓN

Atemperados a esa raíz costera,
Lo mutrikuarra luce fundamentos
Asidos a la unión de sentimientos,
Sumados a una labor duradera.

Desde tierra, no demasiado abiertos,

Los enlaces siempre en compás de espera
Impedían centrarse en otra carrera,
Exigían muchos otros complementos.

Caseríos como buenos aposentos
Y servicios que pueblan la ladera,
Se transforman en fuertes argumentos.

Calvario y difuntos en puestos altos
Vigilan la vida por la escollera,
Al son de variados agrupamientos.


En esto de la evolución de los tiempos, en las diferentes épocas, se percibe con claridad un hecho diferencial notable; lo que siempre sobra y lo que echamos en falta cada día. Si uno se para a pensar - y eso ocurre algunas veces -, mejor que no hubiéramos pensado ciertas cosas o no haber actuado así en determinados momentos; se trata de unos inconvenientes molestos, aún en los meros recuerdos. Mejor que esas cosas no formaran parte del bagaje de ninguna persona. ¿Cuáles son esas cosas? ¿Se pudo elegir? Y, sobre todo, ¿Cuáles, sí hubieran sido convenientes? Se trata de una cuestión importante, bien para cada persona en su particular posicionamiento, bien desde el punto de mira de un grupo social concreto. En esos razonamientos se teje la trama del futuro, de un proyecto trascendente; en lo inmediato y en lo más alejado. La incógnita es donde pretenderá ubicarse cada cabeza pensante.

ÁNIMOS

Precavidos ante las cuatro plagas,
De iluminados y parásitos,
De los embrolladores y frívolos;
El gran reto se aleja de las jergas.

Desdeñando las actitudes ciegas,

Los anhelos han de ser compartidos,
Y los objetivos bien enfilados,
Para el alcance de unas buenas vetas.

Las pegas se aplacan con los anhelos,
Con los deseos de las sublimes fugas,
Envites propios para involucrados.

Sin compromiso no se alcanzan metas.
Ese talante de los encausados
Impulsará las fuerzas mutrikuarras.


Es este un breve recorrido de homenaje a unos trayectos desde las inmensidades; consolidados en un grupo afín, con aires fraternos, amenos o competitivos, según el momento en consideración. En esa convivencia se han compartido penalidades, alegrías y glorias, de cuantificación compleja. Mientras asimilamos las primeras, realcemos las buenas memorias. Las señas de identidad se erigen en unos pilares básicos para los mutrikuarras, como punto de partida, no de llegada. No me conformaría con eso; para aprovechar el marco incomparable de Mutriku, encarado a la grandeza de su horizonte. Para la ambición de unos sueños, de nuevas realidades, que superen las insuficiencias de la vida con lo mejor de nuestras esencias.

Noticias relacionadas

Xavier Domenech, ni una cosa ni la otra

Perfiles

Reinicio del Sporting

La plantilla del Sporting representa también a Gijón

Penumbras cuánticas

La farándula nos hipnoyiza si no prestamos atención a las conexiones perversas que subyacen

Rajoy, el francés Valls, Piqué y Cataluña

Los tres se ocuparon de ella

Leticia esclava de su imagen y aguijonazos electorales

“Con los reyes quienes gobiernan son las mujeres y con las reinas son los hombres los gobernantes” Duquesa de Borgoña
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris