De nuevo y hasta que se nos pase el nublado, a todos mis parientes y amigos, os deseo una feliz entrada de año; permanecer en estado de buena esperanza va a ser más difícil, incluidos embarazos.

“H. NY” (Colección muy particular)
Mi mayor
esperanza es que, todos esos que estáis pensando, sólo sean unos macarras aprovechados que se obnubilan con la Visa Oro y algo más de propinilla aunque esta se las lleve después algún madoffero. De todas maneras, aunque se es
pesimista por razonamiento hay que ser
optimista por necesidad que el azar también juega.
Feliz año otra vez y que no os disturben los
símbolos masónicos; esto no es nada comparado con la que prepara el Islám.