Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Ejemplo para la desgracia

Octavi Pereña
Octavi Pereña
jueves, 1 de enero de 2009, 15:57 h (CET)
Después de una etapa caracterizada por los eufemismos, el presidente José Luís Rodríguez Zapatero, cuando ya no la ha podido mantener por más tiempo en secreto pronuncia la fatídica palabra que era tabú: CRISIS. Desde este momento «histórico» la palabra está en boca de todos los políticos.

En su mensaje navideño el rey Juan Carlos menciona “la grave crisis financiera y económica” e invita a los agentes económicos y sociales “a actuar con rigor y ética, anteponiendo siempre el interés general sobre el particular”. No bastan los mensajes generalizados de buenas intenciones y de solidaridad con los desfavorecidos que sufren directamente los efectos de la crisis que nos azota,
Para muchos, la Biblia es un libro lujosamente encuadernado en piel con áureas incrustaciones que se exhibe como si fuese un trofeo en las librerías y que se desconoce su contenido. El apóstol Pablo, refiriéndose al Antiguo Testamento dice: “Porque las cosas que se escribieron antes para nuestra enseñanza se escribieron” (Romanos,15:4). Pues bien, este libro tan criticado y tan poco leído tiene algo que decir por lo que hace a los tiempos de crisis sociales.
Nehemías era un judío deportado a Babilonia en tiempos de Nabucodonosor y que ocupaba un cargo muy importante en la corte del monarca Artajerjes. Le llegan noticias de que los judíos que permanecían en Jerusalén “están en gran mal y afrenta” (Nehemías,1:3). Nehemías recibe la autorización del rey para trasladarse a Jerusalén para ayudar a su pueblo para salir de la difícil situación en que se encontraba. Además de trabajar en la reconstrucción de la ciudad e implantar la justicia, actúa de una manera muy significativa. La mejor exposición de su proceder es citando literalmente extractos del texto: “También desde el día que me mandó el rey que fuese gobernador de ellos en la tierra de Judá……ni yo ni mis hermanos comimos el pan del gobernador. Pero los primeros gobernadores que fueron antes de mí abrumaron al pueblo…… y aún sus criados se enseñoreaban del pueblo, pero yo no hice así, a causa del temor de Dios……Y con todo esto nunca requerí el pan del gobernador , porque la servidumbre de este pueblo era grave” (Nehemías, 5:14-19).
Nehemías era un verdadero patriota que sentía en sus propias carnes la desgracia de su pueblo. No se contentó con proclamar elocuentes palabras de solidaridad para con los que sufrían, sino que renunció a su paga de gobernador para no gravar todavía más a su pueblo que se encontraba en situación de penuria.

Noticias relacionadas

Un tejido de hábitos transformadores

No menos trascendentales han de ser nuestras propias transformaciones interiores

Opus Dei: Comentario crítico a una carta (XV)

Hay que liberar a los miembros del Opus Dei de la funesta manía de pensar

Un salabre oxidado

Un relato estival de Francisco Castro Guerra

Te invito a un Cat Café en A Coruña

Ya podía nuestra sociedad darse más cuenta de que son seres vivos

Respetar la verdad y la autoridad en la materia

Artículo de Carmen de Soto Díez, Consultora de comunicación
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris