Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¡Todos satisfechos con la financiación! ¿Por qué?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 29 de diciembre de 2008, 11:36 h (CET)
A nivel de ciudadano de a pie uno se queda pasmado, con la boca abierta y mirada de tonto cuando contempla la carrera que han iniciado todas las autonomías, de un color y del otro, para lanzarse como hienas hambrientas sobre las arcas del Estado. Si, es cierto, empezaron este juego los catalanes, pero ahora parece que se ha levantado la veda y ¡tonto el último! A codazos todos pretenden alcanzar aquella parte más sabrosa de la presa, pugnan por no llegar tarde al festín y, como es natural, las que dan las dentelladas más grandes, las que arrancan las partes más suculentas del botín y las que defienden con uñas y dientes ocupar los puestos preferentes en el reparto son, como siempre suele ocurrir, las que están en mejor situación, las que tienen más poder y las más ricas que, a la vez son las que mejor gimotean, regatean y… chantajean. El señor Zapatero, al que nadie puede negar su astucia, una astucia torticera, maliciosa y egoísta, pero, sin ninguna duda, hábil, efectiva y destructora, es quien maneja el cotarro personalmente, porque sabe muy bien que, cuando se habla de dinero, pocos son los que se resisten a tender la mano y, en este caso, no se queda ninguno atrasado ni las autonomías del PSOE ni, por supuesto, las del PP.

Lo que uno no acaba de entender es que, estando la situación económica del país rondando la ruina; teniendo el Estado un endeudamiento externo como hace muchos años no se había conocido y endeudado internamente hasta la coronilla a causa de las continuas emisiones de deuda pública; debiendo asumir el sobre coste de la partida destinada a las prestaciones por desempleo, a la que, cada día, se le deben añadir nuevas aportaciones (debido al aumento incontenible de las personas que pierden su trabajo o que han quedado en situación de desempleo temporal), sea posible que les salgan las cuentas. Nos preguntamos, en nuestra ignorancia, cómo puede ser que el señor Zapatero y su Ejecutivo puedan pretender satisfacer a todos los pedigüeños que les acosan, como pueden repartir o, decir que van a repartir, tanto dinero, tantos millones de euros, de una forma tan pródiga, con una esplendidez tan despreocupada y con un “talante” tan magnánimo cuando, desde todos los puntos del mundo, se anuncian endurecimientos de las crisis económicas, necesidad de contener los gastos y precisión de iniciar una época de austeridad para hacer frente al empeoramiento de la situación,, que se nos anuncia para el 2009. Al parecer nuestros gobernantes siguen en la creencia de que, España, es diferente y que, a pesar de no ser creyentes, están convencidos de que se va a producir un milagro que nos saque de la recesión, sin que, para ello, hayamos tenido que pagar, previamente, un canon de sacrificio como parece ser que se están preparando a sumir el resto de países de nuestro entorno.

Podríamos aceptar que se hiciera un sacrificio por parte del Gobierno para insuflar más ayudas a estas autonomías que, tradicionalmente, han sido las más desfavorecidas, a estas que, por tener menos población, siempre han salido trompicadas cuando ha llegado el momento del reparto, a aquellas que, proporcionalmente, están más sometidas al paro. Pero no parece que esta sea, por ahora, la política del Ejecutivo; más atento a salvar su propia supervivencia ayudando a quienes más votos les proporciona en los comicios y evitando enfrentarse a las autonomías más belicosas, con mayor peso específico y que más le han apoyado cuando ha puesto en marcha las leyes que le ha interesado sacar delante; como han sido la de apoyo a la homosexualidad, la de enseñanza, la Educación para la Ciudadanía, la del discutido Canon Digital, sin olvidarse de las que tiene en preparación, la del Aborto y la de la Eutanasia, para cuya aprobación va a necesitar de todo el concurso de la izquierda progresista y de parte de esta derecha timorata, que siempre navega entre dos aguas, sin decidirse a levantar la voz en contra de las injusticias, las cacicadas y la pretensión del gobierno y sus secuaces de darle el gran vuelco económico, moral y ético, a España.

Se me ocurre hacer una reflexión. Por ejemplo, veamos lo que está ocurriendo en Cataluña, la primera autonomía en exigir más financiación, la más inflexible en sus supuestas reivindicaciones, basadas en su mayor contribución a las arcas del Estado y la que utiliza con más desparpajo el chantaje político para sacar la parte del león de los presupuestos estatales. Basta echar un vistazo a lo que se está dedicando el dinero recibido del Estado. Entre otras finalidades absurdas lo utiliza para crear embajadas ( ilegales) en países de Europa y América; a invertir millones de euros en la famosa inmersión lingüística; dedicar cifras astronómicas a pagar asesores para que asesoren a las nulidades electas, muchas de ellas casi analfabetas, que los distintos partidos de izquierdas incluyeron en sus listas para que se hicieran ricos, vegetando por el Parlament; a malgastar millones pagando informes, completamente inútiles, sobre temas absolutamente intranscendentes a personajes singulares a los que quieren compensar por “servicios prestados”; a favorecer a los de la farándula, sólo a los que montan bodrios nacionalistas o alegatos infectos en contra de los sacerdotes o la iglesia católica; a aumentarse los sueldos, desde el presidente Montilla hasta el resto de consejeros que, por si les faltaba algo, cobran sustanciosas dietas y gastos de transporte, de los que sale especialmente beneficiado del señor Carod, de ERC, quien, si bien es de izquierdas, no les hace ascos a los bocados que les pega a los presupuestos de la Generalitat.

¿Es esta la manera correcta?, ¿ es este el momento oportuno para despilfarros?,¿es legítimo que el dinero de los impuestos de los ciudadanos se dedique a favorecer a los amigos, a los correligionarios o a los chantajistas? No perdamos de vista que el dinero que se les ha dado a los bancos para que dieran créditos a las Pymes y a los autónomos, con el fin de ayudarles a resistir la crisis, nadie sabe lo que ha ocurrido con él, porque, si es que queremos ver quienes han sido los favorecidos por los nuevo créditos, nos quedamos con las ganas debido a que no los hay. ¿A qué viene pues esta euforia sobre la financiación? Pues está claro. Los que manejan el cotarro van a sacar lo que querían, los nacionalistas se pondrán las botas y continuarán pidiendo más para financiar su separatismo e intentar independizarse de España y, las comunidades más pobres, continuarán lampando de hambre porque, señores, el socialismo que tenemos en España es esto: un socialismo de dirigentes apoltronados, preocupados por su futuro, ávidos de hacerse ricos y empeñados en convertir a España en un país tercermundista en el que los ricos sen más ricos y los pobres más pobres. Y a esto ¿cómo responden las instituciones máximas del Estado? Pues, recomendándonos que todos tiremos del carro, ¿pero quiénes? los de siempre, los de la clase media, los desgraciados que aguantamos que nos machaquen, los que nos tragamos las aldabas que los políticos nos lanzan desde los estrados. Pero lo que no vemos es que, los mastuerzos que llevan la riendas de la nación, tengan ni la más mínima idea de hacia donde hay que dirigir el carro. ¿No será que lo que hace falta es que cambiemos de conductores y pongamos a tirar del carro a los que nos gobiernan y sentemos en el pescante a personas competentes que sepan dirigir con sentido común y honestidad?

Noticias relacionadas

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida

Y vuelta a las andadas

Golpean el hierro en frío

La inclusión como camino: hacia una construcción de la “diversidad inteligente”

La fórmula debe ser la inclusión como camino del desarrollo

El acto de leer

Dignifica y al dignificar permite que las personas vuelen
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris