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Boabdil y las lágrimas de cocodrilo

Luís Agüero Wagner
Redacción
sábado, 27 de diciembre de 2008, 23:11 h (CET)
Como "lagrimas de cocodrilo" califica un analista a las que el clérigo Fernando Lugo Méndez derramó en un acto político llevado a cabo en el Club Área 4 de Ciudad del Este, cuando expresara que en ésta Navidad hay mucha gente que va pasar mal y con necesidades la nochebuena.

"Este señor que tanto cacareó por la defensa de los pueblos indígenas se "olvidó en su agenda presidencial en Ciudad del Este", concurrir o visitar por lo menos quince minutos a los cientos de indígenas que están acampados en un pastizal al costado de la Terminal de Ómnibus de nuestra ciudad y a los que viven miserablemente bajo "hule negro" al costado de la Gobernación del Alto Paraná" afirma en un lapidario artículo el analista Nicolás Russo.

Sobre las lágrimas de cocodrilo del obispo, valga recordar una anécdota de la historia íbérica. Relatan los hechos que cuando la Granada mahometana se convirtió en reino tributario de Castilla y Aragón; Abú Hassen se negó a seguir pagando el mencionado tributo, y asumió una actitud hostil hacia los reinos españoles. Le sucedió su hijo Boabdil, que al igual que su padre se negó a pagar el tributo, y habiendo estallado la guerra, los reyes católicos tuvieron que luchar en dos frentes: con Zagal tío de Boabdil que pretendía el trono y que al principio logró algunas victorias y contra el rey moro. Los reyes de España fueron venciendo a los mahometanos en cada oportunidad donde los encontraban y haciéndolos retroceder, hasta que sólo quedó la ciudad de Granada a la cual los Reyes Católicos pusieron sitio en mayo de 1491 y la hicieron rendir en enero de 1492.

Cuenta la historia que Boabdil lloraba la pérdida de Granada cuando su madre la sultana Aixa lo increpó diciéndole: "Lloras como mujer, lo que no supiste defender como hombre".

EMULO DE MINISTROS DE STROESSNER
El artículo también acusa al ministro Blas Llano de ser un émulo del ministro de Stroessner, J. Eugenio Jacquet.

En el "acto que se realizó en el Club del Área 4 de nuestra ciudad, el Ministro Blas Llano emulando al ministro de Justicia y Trabajo de la dictadura militar J. Eugenio Jacquet, a través de sus operadores políticos rejuntó de los barrios a muchos jóvenes necesitados a quiénes previa afiliación al Partido Liberal Radical Autentico, les obligó a ponerse remeras con alusiones políticas, y recibir en sus manos un dossier tipo revista en cuya tapa aparecen las fotos de Lugo y Llano con un fondo de una cantidad inmensa de jóvenes de la reunión anterior en el Departamento Central.

Dentro de la revista se hace una apología del gobierno de Lugo y más que eso, una apología de las virtudes excelsas del Ministro Blas Llano. Cualquier "chupamedias" del stronismo sentiría envidia de ésta revista.

Lo llamativo del caso fue el objetivo para los cuales los jóvenes fueron convocados. Supuestamente para conformar una organización para acceder al primer empleo y donde el gobierno a través del Obispo Lugo les avisó de la existencia de un nuevo método para conseguir trabajo y que consiste obligar a las empresas que sean beneficiadas con alguna licitación por el Estado en dar trabajo a éstos jóvenes hasta una cantidad del 30% sobre el personal que tenga la empresa adjudicada" señala en otro párrafo el artículo.

También se critica en la nota el hecho de crear falsas expectativas, y convocar a jóvenes para los grupos de choque del luguismo como el Pmas de Camilo Soares, verdaderos batallones de asalto al estilo de las SA Nazis.

"En una sencilla ceremonia el gobierno actual en prosecución de su actividad política para formar su propios "militantes-luguistas" convocó a éstos jóvenes bajo el sofisma del primer empleo para jugar con sus esperanzas creando falsas expectativas de trabajo, y por debajo atraerlos a organizaciones políticas para mantenerlos ahí bajo el mismo sistema anterior de las migajas electorales".

LÁGRIMAS POR LAS PROMESAS ROTAS
El hecho de no ser fan del obispo Fernando Lugo a muchos nos hizo perder los quince minutos de euforia del 20 de abril, pero nos salvó de tener que explicar un sinfín de incoherencias del falso clérigo-marxista.

Si fuera luguista, hoy tendría que explicar porqué en un gobierno de "izquierda" tenemos a un gabinete de ministros íntegramente compuesto por personajes vinculados a la embajada norteamericana y sus "fundaciones de la libertad" como las llamara George Bush. O tendría que explicar porqué no se obtiene el regreso de los compatriotas en el extranjero, sino que cada día aumenta el éxodo de ellos, o porqué no hay ningún avance en las negociaciones sobre la "soberanía energética" tan cacareada en Itaipú. O los cargos a los parientes, la corrupción en Tekojojá, el millón de dólares ocultados por el Pmas.

En fin, porqué estamos tan lejos de la tierra prometida.

Si alguien tiene derecho a derramar lágrimas en este momento histórico, es el pueblo que votó el 20 de abril, ante tantas promesas rotas.

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