Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¡No más retrasos, señora Casas! ¡Mójense de una vez!

Miguel Massanet
Miguel Massanet
miércoles, 10 de diciembre de 2008, 12:19 h (CET)
En verdad que estamos rodeados de personas que parece que nos están regalando su tiempo, ante las cuales los ciudadanos no deberíamos tener otra opción que inclinar nuestra cerviz y entregarles nuestro destino, convencidos de que, en sus manos, estaríamos protegidos y a salvo de cualquier idea, razonamiento o impulso que nos indujera a pedir que se nos considerara personas capaces de razonar, libres de opinar y con el derecho a exigir saber en lo que el Estado invierte el dinero de nuestros impuestos que es, al fin y al cabo, de donde salen los substanciosos sueldos que perciben tales superdotados. Sin embargo, algunos, entre los que me quiero incluir, no estamos por esta labor, porque estamos convencidos de que, en una democracia, los que tenemos el deber y el derecho de sacar a la vista los trapos sucios de aquellos que ocupan un cargo público, somos nosotros los votantes y, por consiguiente, los funcionarios sólo son unos delegados, encomendados y habilitados, elegidos por los ciudadanos para que, con la debida diligencia, honestidad y eficacia, se hagan cargo de encaminar los destinos de la nación de la forma más fructífera, solidaria y beneficiosa para el conjunto de mandantes, o sea, de los ciudadanos que, en definitiva, deberían constituir los máximos favorecidos por su gestión.

Así, cuando después de varios años de silencio; cansados de presenciar las luchas internas que se han producido en el seno del Tribunal Constitucional, para ver quién de los dos grupos políticos, representados en dicha Institución, se hacía con la mayoría para llevarse el agua a su molino; hartos de contemplar como la ingerencia directa del Ejecutivo, primero escenificada por una bronca de la señora De la Vega a la Presidenta de tan Alto Tribunal, señora Casas, y, más tarde, por el inefable juego de recusaciones y contra-recusaciones de magistrados (para intentar entrar con ventaja en el trámite de los recursos presentados contra el Estatut catalán); habíamos llegado a estar saturados del tema y dábamos por sentado que los aplazamientos habían llegado a su fin y que,¡de una vez por todas!, los magistrados del TC se habían puesto a trabajar para descifrar el enigma sobre si,dicha Ley Orgánica, es o no constitucional o si, algunos de sus artículos, deberían ser derogados o modificados para adaptarse a lo dispuesto en nuestra Constitución; nos aparece, muy digan, la señora presidenta para decirnos una verdad de Perogrullo o sea que el TC está para interpretar la Constitución, pero no para reformarla” ¡lástima que no se hayan dado cuenta antes porque, si nos atenemos a algunas de sus más sonadas resoluciones, nadie lo diría!.

Quizá no la hayan reformado, pero lo que es saltársela a la torera lo han hecho, con toda tranquilidad y sin que se les notara en la cara de sus magistrados, lo menos en tres o cuatro ocasiones, como pudiera ser en el tema de la inmersión lingüística del catalán o la rectificación de la LOAPA o la validez de los decretos ley para expropiaciones o sobre los tres supuestos del aborto etc. Vaya, que no se han andado con chiquitas cuando se ha tratado de apoyar la política del gobierno socialista del señor ZP. Pero donde la señora María Emilia Casas ha estado sublime ha sido cuando, sin que le temblaran los labios, sin que el rictus de su boca se pronunciara más por el esfuerzo y sin que se le cayera una lágrima de arrepentimiento por lo que estaba diciendo, ha reclamado “que se deje de cuestionar la labor del TC” hablando de que “todos debemos ser leales a la Constitución” ¡Señora Casas, que los que mienten van al infierno y, usted, está mentando la soga en casa del ahorcado” ¿Cómo puede usted pedir lealtad a la Constitución cuando lo que los ciudadanos estamos percibiendo,dentro del mismo TC es una pelea a muerte para imponer criterios diametralmente opuestos?, ¿Acaso es que la Constitución debe respetarse de igual forma en el caso de que venzan las tesis de la facción progresista que en el caso de que lo hagan los de la facción conservadora? ¿Cuál de las dos interpretaciones estaremos seguros de que es la correcta? Ustedes, y perdone que se lo diga, han acabado con la poca fe que los ciudadanos teníamos en la Justicia y esto es grave, señora Casas. Empezando por usted, que debiera haber dimitido cuando se puso en cuestión su imparcialidad a causa del informe de su marido sobre el Estatut y, más tarde, también cuando tuvo que ser el Ejecutivo que, de una forma chapucera, prolongó su mandato, para asegurarse su voto de calidad en el caso de un empate en un tema tan caliente como es el de los recursos sobre el Estatut catalán.

Pero su intervención ante la Agencia Efe no tiene desperdicio. Para redondear sus declaraciones, al cabo de tres o más años, ya no lo recuerdo con exactitud, de que fueran presentados los recursos del PP, del Defensor del Pueblo y de otras partes, en contra del Estatut, se sale usted, como si se cayera de la higuera, para espetarnos eso de que

“No puedo prometer un plazo El Tribunal está trabajando muchísimo, deliberando de una manera continuada, seria y rigurosa” Pero, ¿es broma o es que nos quiere embromar? Si los otros asuntos pendientes, en dicho tribunal, siguieran el mismo trámite; en España no se resolvería ni un uno por ciento de los asuntos sometidos a dicho tribunal ¿No será, señora Casas, que los rifirrafes que no se nos quiere contar, entre unos magistrados y otros, han dado lugar a que, este estudio tan serio y riguroso, se haya convertido en una serie de tiras y aflojas políticos para ver quien se lleva el gato al agua? Porque, lo que deberíamos saber los ciudadanos es ¿cuándo se han puesto ustedes a trabajar en el tema que nos ocupa? ¿No será que han esperado a desembarazarse, previamente, de los magistrados afines al sector conservador que les resultaban incómodos?

Me temo que la señora Casas y el propio PSOE, en el que parece que tampoco hay unanimidad al respeto, están temerosos de la reacción que se pudiera producir en España en el caso de una sentencia demasiado blanda con el Estatut, que diera alas a los separatistas para exigir más y que, por el contrario, elevara la temperatura del resto de la ciudadanía, al entender que los intereses políticos del Gobierno han primado, en el TC, por encima del cumplimiento estricto de las leyes, en este caso, de la norma constitucional. Creo, señora Casas, que el tiempo que les quedaba para darle largas a la solución de esta patata caliente, que les ha caído en las manos, ha concluido y que, a ustedes, ya no les queda ningún margen para hacerse los desentendidos. Estamos nerviosos, en crisis y por si fuera poco, hartos de que se nos engañe y se nos tome por ineptos e indocumentados. ¡Basta de rizar el rizo, señora Casas, la ciudadanía no acepta más retrasos, porque queremos saber si en España queda o no Estado de Derecho, en sus manos está el demostrarlo!

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris