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Nos la tenían que devolver
Álvaro Calleja
Ya sé que lo que voy a escribir a continuación no tiene mucho que ver con la temática de mi columna semanal, pero tenía que expresar mi opinión respecto a todo el lío que se está viviendo a raíz de lo ocurrido el 1 de octubre en la grada visitante del estadio Vicente Calderón, mi segunda casa y la de mi equipo.
Aunque la realidad es que el ciclismo y la rabia que tienen por dentro determinados franceses sí que guardan alguna relación, pues nuestros vecinos han visto como volaba el triunfo en el Tour de Francia durante los últimos tres años, y eso les duele.
Óscar Pereiro, Alberto Contador y Carlos Sastre han realizado auténticas demostraciones en tierra gala, ante la atenta mirada de unos aficionados que también han tenido que soportar el tenis de un tal Rafa Nadal en el Roland Garros.
Creo que esa rabia se ha alimentado todavía más con una Eurocopa conseguida bajo el mandato de Luis Aragonés y con Fernando Torres como protagonista en la final, casualmente dos leyendas de ese club con el que han explotado su envidia.
La verdad, es que la actuación del jefe de esa empresa llamada UEFA, que ni quiero nombrar, servirá como guión para lo que no se debe hacer. Despropósito tras despropósito ha conseguido que algo que hubiera quedado en nada haya terminado con un ultra en la cárcel, un estadio cerrado, un segundo capítulo en Marsella que no se sabe como acabará y con una multa por algo, aunque no se sabe todavía el que es ese algo.
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