Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

E. Aguirre el blanco de Blanco y el PSOE

Miguel Massanet
Miguel Massanet
sábado, 6 de diciembre de 2008, 10:57 h (CET)
Es curiosa la forma en que el señor Blanco del PSOE mezcla los conceptos para intentar embadurnar de ignominia a la señora Aguirre. Por supuesto que, como en tantas otras materias, el Pepillo Grillo de los socialistas es un ignorante integral en cuestiones marítimas y confunde las obligaciones que le corresponden al capitán de un barco con las que le competen a la señora Aguirre como acompañanta de simple expedición de empresarios, cuya única finalidad es conseguir concertar acuerdos económicos y lograr sacar réditos de su visita a Bombay. La señora Aguirre sólo actuaba de apoyo, de soporte de la comunidad de Madrid a las aspiraciones de sus acompañantes y, al propio tiempo, de representante institucional, como presidenta de la Comunidad, con lo que se le daba un sello de oficialidad a lo que, en otro caso, sólo hubiera tenido un carácter meramente privado. Dicho esto, es evidente que, el comentario del señor Pepino Blanco buscando atacar a la presidenta de la comunidad madrileña; descortés por supuesto, inapropiado sin duda y hortera evidentemente; hubiera quedado, en esto, en un comentario, si no fuera por el olorcillo oportunista, el tufillo político que se puede derivar de la sospecha de que este señor, en su afán de demostrar que se gana el sueldo descomunal que le paga el PSOE, (a pesar de no ser más que un simple escalador de la política, sin oficio ni beneficio), ha repetido la jugada tres veces en una sola semana, lo que nos hace temer que las órdenes de Ferraz sean segar, sin piedad, las hierbas debajo de los pies de la presidenta de la comunidad de Madrid.

Empecemos por aclarar lo del capitán de barco. El capitán de un barco es la máxima autoridad dentro de la nave, con facultades para casar, hacer detener, ordenar parar el navío, cambiar de rumbo, evacuarlo etc. Es la quien ordena y manda dentro del bajel y, por ello, todo el pasaje depende de él. Esta responsabilidad representa el que, el capitán de un barco, tendrá que asumir las consecuencias de una orden mal dada, una maniobra equivocada, una detención ilegal y un naufragio que se hubiera podido evitar; por lo cual, su misión es estar atento preferentemente a la salvación del pasaje, incluso antes de preocuparse de la suya y, su deber, es no abandonar el buque sin estar plenamente convencido de que no queda viajero ni marinero que no lo haya abandonado previamente y que ya no queda esperanza alguna de salvar la nave. Ahora veamos el caso de la señora Aguirre y busquemos las semejanzas con nuestro capitán. Evidentemente no podremos encontrar ninguna, porque la función de dicha señora nada tenía que ver con el ejercicio de ningún tipo de autoridad sobre los empresarios a los que acompañaba; tampoco tenía facultad alguna para dar instrucciones sobre la forma en la que se debía negociar; ni tampoco le competía velar por las vidas de sus acompañantes, ya que su misión era de tipo institucional y no de protectora ni salvador ni de encargada de la seguridad de los miembros de la comisión. En fin, que comparar con un capitán de barco a la señora Aguirre resulta tan absurdo como el querer equiparar al mismo señor Blanco con un Premio Nóbel de Economía, simplemente un desvarío.

Y, si queremos hablar de miedo, podríamos hacer alusión a lo que ocurrió en el Congreso de Diputados, cuando el 20 de Noviembre de 1981, el señor Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil, entró en el hemiciclo y comenzó disparar tiros al aire. Sus señorías, incluso las que padecían de lumbago, con la máxima diligencia posible y olvidándose de la dignidad de sus cargos, desaparecieron, como por ensalmo, acurrucados debajo de sus asientos. Sólo el Señor Suárez Illana y el vicepresidente del Gobierno, señor Gutierrez Mellado, se enfrentaron a Tejero y, lo cortés no quita lo valiente, el único de los parlamentarios que se quedó sentado en su escaño, fue el señor Carrillo. Digamos que, en aquella ocasión, los tiros se dirigieron hacia el techo del edificio, como quedó patente cuando se comprobaron los desperfectos. Hubiera sido de ver si, como le ocurrió a la señora Aguirre, los disparos de los terroristas estuvieran directamente dirigidos contra las personas y los muertos resultaron superiores al centenar de personas. El instinto de huir es innato en cualquier persona, como lo es el de preservarse de cualquier peligro y, por tanto, el exigirle a la señora Aguirre que permaneciera haciendo frente a unos asesinois hubiera requerido un acto de heroicidad que a nadie se le puede exigir, aún en el caso de que, por su cargo, hubiera estado obligada a hacerlo.

Claro que, empeñados en su campaña de acoso y derribo en contra de la señora Aguirre, la única que se les ha resistido, juntamente con Valencia, al partido socialista; todo ataque está justificado y cualquier excusa es válida, por nimia que sea, para desacreditarla, aunque sea utilizada con saña, como si quisieran acabar con ella valiéndose de cualquier argucia, maldad, deslealtad o mentira. Y es que la Aguirre es mucha Aguirre y, mientras en la Comunidad de Madrid se han construido ocho hospitales, en el feudo andaluz del señor Chávez sólo dos. A pesar de tenerla condenada a recibir menor ayuda del Estado, a pesar de los palos que intentan introducir en el engranaje de su gobierno y a pesar de la mala fe y la torticería que intentan emplear para intentar derribarla de su puesto, la Presidenta de la comunidad se mantiene firme como una roca. Y tiene mérito, ¡vaya si lo tiene! Porque, hay que decir que las piedras no sólo le caen en su tejado de los del PSOE, sino que, desde el propio PP del señor Rajoy y, cómo no, de su infiltrado en la alcaldía de Madrid, el señor Gallardón que, en lugar de apoyarla, darle una mano o salir en su defensa, se prefiere quedar escondido en su despacho frotándose las manos con regocijo pensando, seguramente, que cuanto peor le vaya a la Presidenta mejor le va a ir a él y a sus turbios manejos, para llegar a ser el delfín del Rajoy, como aspirante a su sucesión en la presidencia del PP.

En todo caso, como ya nos hemos cansado de comentar a través de nuestros escritos, no parece que el rumbo del partido de la oposición sea el que pueda conducirlo hacia la conquista del Gobierno y, si no, basta echarles una mirada a las más recientes encuestas en las que, pese al desgaste tremendo que el paro, la recesión, los “craks” empresariales, el endeudamiento público y de las familias, la destrucción de empleo etc.; resulta que el PSOE está ganando ventaja, de nuevo, sobre el PP. Parece ser que, si no se produce un milagro, y hoy en día no parece que se den con frecuencia, estamos condenados a seguir sometidos al yugo de la izquierda, cuando es evidente que gracias a ellos nos encontramos en la situación en la que, lamentablemente, nos vemos inmersos. Es muy triste el comprobar que el único partido ­– de recientísima creación – que está recibiendo adhesiones, que está progresando y se asienta como posible adversario de los dos grandes partidos nacionales, es el UPyD, de la señora Rosa Diez; la única que ha sabido mantenerse en una línea coherente con su discurso político, donde propugna, claramente, la idea de una España unida, solidaria, contraria al terrorismo vasco y a las veleidades nacionalistas de los independentistas tanto del PNV como de los partidos catalanistas. Lamentable porque, entre tanto, España sigue su inexorable camino hacia su autodestrucción.

Noticias relacionadas

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo

La revolución del afecto como primer efecto conciliador

Nuestro agobiante desconsuelo sólo se cura con un infinito consuelo, el del amor de amar amor correspondido, pues siempre es preferible quererse que ahorcarse

¿Qué se trae P. Sánchez con Cataluña?

Se dice que hay ocasiones en la que los árboles no nos dejan ver el bosque

¿Nuestros gobernantes nos sirven o les servimos?

Buscar la justicia, la paz y la concordia no estoy seguro de que sea al principal objetivo de los gobernantes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris