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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Memos Cristófobos

José Luis Palomera
Redacción
domingo, 30 de noviembre de 2008, 21:27 h (CET)
Ahora de la Cruz evangelizadora, de la huera madera donde Jesús pende, cual símbolo del padecimiento, teñidos de hálitos divinos, pretende el grupo borreguil que comanda el árido rebaño sin ideas propias, calcinar, calcinar, sí , ya me dirán qué se hace con la madera, cual Hitler hizo con los libros judíos en un principio y posteriormente con los propios Judíos.

Tal vez parezca un desafuero comparar una cosa con otra pero la realidad es que se trata de lo mismo.

Eliminar, sustraer, censar o retirar símbolos, libros y otros recuerdos del pasado argumentando un presente más limpio, puro y recio cuando en realidad jamás hubo un presente en la Tierra más cruel depravado y asesino que en el instante actual, sólo se le puede ocurrir al exterminador ser humano.

La paranoia de la mayoría de la raza que por suerte o desgracia soy arte, que no parte, ya no me sorprende. Sin duda el ser humano actual roza la paranoia más absurda y demente que ser alguno sobrellevara desde nuestro nacer Terreno.

Como no podía ser de otra manera en España nos “salimos”. La mayoría de las gentes de este patético país ignoran, víctiman de su suprema y cándida memez, que los símbolos por sí solos no matan; Únicamente los seres humanos exterminan y matan a conciencia.

Por otro lado, si en verdad se desea ser neutral en formas, ideas y fondos, lo primero que se ha de hacer es quemar “el sagrado libro de nuestra historia, casta y linaje” así como las banderas y estandarte y otras coronas crápulas de reyes y reinas que jamás merecieron otra cosa que las paladas de tierra suficiente para despedir sus muertes.

Jesús - no confundir con el hijo de Dios, ya que hijos de Dios somos todos- génesis de la Cruz murió víctima de su inmensa bondad, él sabía que debía de morir por su pueblo y lo hizo a sabiendas de que era tan hijo de Dios como aquellos que le estaban crucificando...

Todo símbolo o representación conocida merecería ser quemado antes que quemar la Cruz con la que el ser vivo nace y muere.

Las fotos de presidentes, gobernadores y reyes, las banderas, empañadas todas de graves heridas victoriosas e inocentes muertes derrotadas. Las estatuas, imágenes y blasones de cientos de políticos, generales y otros adalides principales cabecillas de nuestra deshonrosa y sangrienta historia por la cual venimos exterminándonos los unos a los otros.

Qué hacen las imágenes de reyes y otras vírgenes, coronados, y coronadas por ignorantes si de estos sólo se puede destacar el buen vivir de los primeros y el craso negocio a cuenta de pecinosas divinidades de los "marianos vende milagros”. En fin..., podría seguir y al final de cuento como ya he citado, en verdad, en toda verdad, el único símbolo partidista, reaccionario, trasgresor, y homicida, es el propio ser humano de carne y hueso.

Para símbolo, sangrante símbolo a quemar, ya está el ser humano el cual no es que se deje quemar, más bien le descuartizan y le queman otros de su propia raza - repasen la Historia de la Raza Humana-. Si repasan la misma se darán cuenta que al ser humano le ofende cualquier cosa cuando no tiene otra cosa con que ofender al vecino hermano.

El caso es tener un motivo para seguir quemándonos los unos a los otros, por eso y no por otra cosa la actual raza humana es capaz de generar esperpénticos memos Cristófobos al frente de toda una nación.

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