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Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Soledad del alma

Octavi Pereña
Octavi Pereña
jueves, 27 de noviembre de 2008, 10:34 h (CET)
Las fiestas navideñas las controla la economía, el dring-dring de las monedas que caen en los cajones de los comercios. Si no se supera la recaudación del año anterior, la Navidad de hogaño será un fracaso. Vistas las cosas desde esta perspectiva no nos debe de extrañar que con meses de antelación se ponga en movimiento todo el aparato publicitario para conseguir que la clientela compre por comprar lo que no necesita. Con el bombardeo publicitario se despierta en la gente un deseo compulsivo de adquirir, que para poner remedio a tan enfermizo comportamiento se tenga que acudir a las salas de espera de los médicos. Si se examina serenamente el comportamiento humano en estos días tan señalados se descubrirá que está motivado por una desmesurada falta de lógica.

El ambiente que se crea con los villancicos que les persiguen a uno como si fuese su propia sombra gracias a la megafonía instalada en las calles y centros comerciales, la iluminación especial que en esta época del año ilumina las ya bien iluminadas calles, los Papás Noel y los Reyes con sus sacos y carrozas repletos de regalos, despiertan una fuerte angustia ante la posibilidad de no estar a la altura de las circunstancias. Lo que empezó siendo una manifestación religiosa se ha convertido en un motivo de consumo desorbitado no exento de secuelas para la salud. Los médicos de asistencia ambulatoria afirman que en la época navideña se incrementan espectacularmente las visitas de pacientes afectados de angustias y ansiedades que los mismos enfermos atribuyen a la inminente llegada de Navidad, Año Nuevo y Reyes. Para muchas personas que viven solas, estas celebraciones sirven para hacer resaltar todavía más la soledad en que se encuentran. El remedio mas fácil es decir a estas personas que físicamente se encuentran solas o que lo estén anímicamente, que busquen compañía, que participen en las actividades que promueven los centros de gente mayor. Si uno conoce el funcionamiento de estas instituciones se dará cuenta enseguida que no son la solución para quienes sufren soledad. Los clubes para gente mayor están formados por personas muy egoístas, como lo son todos los demás y que sólo se interesan por su propio bienestar y que a los otros los parta un rayo.

El carácter estresante de las fiestas navideñas con su contribución a aumentar el sentimiento de soledad de quienes ya la sufre, es preciso darse cuenta que la curación de la enfermedad síquica no se encuentra en las cosas externas que la intensifican, sino en descubrir que la soledad interior, la del alma, es la que provoca los efectos externos que piden la asistencia médica.

No diré nada que no sea ya bien conocido. Las fiestas navideñas son ni más ni menos que la cristianización de las celebraciones paganas del solsticio de invierno que se caracterizaban por las orgías y los excesos. La Navidad cristiana, tal como la celebra la mayoría, ¿no tiene mucho en común con aquellas ancestrales celebraciones? No es este el camino que debe seguirse. Debe abandonarse la celebración pagana recubierta de una capa de barniz cristiano porque la Biblia no dice nada de que deba celebrarse el natalicio de Jesús. Además, debe añadirse que la fecha escogida para su conmemoración no encaja con la época del año que los relatos evangélicos dejan entrever.

El nacimiento de Jesús es uno de los pilares sobre los que se sustenta la fe cristiana ya que el Hijo único de Dios se hizo hombre en la persona de Jesús. El Dios encarnado es esencial para la salvación del pueblo de Dios, ya que el Hijo se hizo hombre para salvarlo de sus pecados. El nombre Jesús que el ángel del Señor indicó a José que debía llamarse el niño significa Salvador. Cuando la persona que vive angustiada por la soledad cree en Jesús, el Hombre-Dios, su soledad existencial desaparece porque entra en una relación íntima con quien tiene el poder de eliminarla ya que nace una amistad profunda y permanente con el más excelso de los amigos.

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