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Hoy es el futuro
Daniel Sanabria
Al menos eso decía el estribillo de una canción cuyo nombre no recuerdo ahora mismo. En el Barcelona lo saben y por eso lo cuidan. El futuro me refiero. Le llaman “La Masía”, una auténtica fábrica de talento de la que podría salir un once titular campeón de Europa si se sigue trabajando con los mismos métodos que hasta ahora. La Masía es el futuro y el presente del Barcelona, el equipo que mejor fútbol despliega al sur del continente europeo.
En España hay clubes que apuestan por la cantera, como el Sevilla, el Villarreal o el Barcelona, los tres equipos que mejor han jugado al fútbol en la Península en los últimos años. Pero su apuesta no es de futuro, es de presente. La filosofía de estos clubes sigue un mismo patrón: si un canterano tiene cualidades, directo al primer equipo, sin más miramientos. Lo hizo el Sevilla con Reyes, Navas, Diego Capel, Puerta, Sergio Ramos..., debutando todos ellos con poco más de 16 años. Resultado: Dos Copas de la UEFA. Lo hace el Villarreal con Cazorla, Bruno, Javi Venta..., y llevan años sin bajar de la octava posición con un presupuesto de lo más humilde.
Pero si hay un club que siempre tiene el futuro asegurado ése es el Barcelona. Se encuentra en una etapa dulce, una etapa en la que se han fusionado dos generaciones de jugadores procedentes de la cantera: la que podríamos denominar Quinta de Puyol, con Xavi, Víctor Valdés y el propio capitán; y la Quinta de Iniesta, con Messi, Bojan, Piqué, Sergio Busquets y Víctor Sánchez, estos dos últimos aún por crecer. En definitiva, portero, centrales, centrocampistas y delanteros, la auténtica columna vertebral de un equipo de fútbol once. Sin olvidar a Cesc, en el Arsenal, pero del mismo taller.
Si las grandes arquitecturas de la historia del arte se han construido desde una base sólida, los equipos de fútbol también. Generar jugadores de la cantera válidos para la Primera División es el primer eslabón para conseguir una máquina engrasada que sepa lo que hace con el balón, algo que parece una tontería pero que muy poquitos equipos han conseguido últimamente.
Si el Barcelona representa la cara, el Atlético de Madrid es la cruz. Desde la salida meteórica de Fernando Torres hace ya 7 años el equipo rojiblanco no ha sido capaz de encontrar en su cantera un jugador titular indiscutible para el primer equipo. Está Antonio López, disputándose el puesto con Pernía partido a partido, y Camacho, al que le ha cerrado la puerta la innecesaria llegada de Assunçao. Y ya ven los resultados del Atlético en los últimos años, una decepción detrás de otra. Hoy es el futuro.
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