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Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Sobre el Apoyo al Obispo del Partido Comunista

Luís Agüero Wagner
Redacción
lunes, 3 de noviembre de 2008, 08:16 h (CET)
Se atribuye a Leon Tolstoi haber escrito que antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.

Ese cuestionamiento podría hacerse al Partido Comunista Paraguayo, que eligió el preciso instante en que el obispo Fernando Lugo se reunía con George W. Bush para emitir un pronunciamiento de respaldo a su gobierno y para colmo, borrando con el codo lo que escribió con la mano.

EN LA ÚLTIMA FOTO DE GEORGE W. BUSH
Considerando el poco sentido de la oportunidad y la aparente flaca memoria del Partido Comunista paraguayo, me permite presentarle el cuestionario que sigue:

¿Necesitaba acaso el héroe del partido comunista paraguayo, el obispo Fernando Lugo, una foto con el más impopular presidente de los Estados Unidos, dentro y fuera de su país, del que se tenga noticia?

¿Con el personaje que hizo recordar los días más ignominiosos del Big Stick?

¿Acaso no es el presidente de Estado Unidos aquel que bombardeo escuelas, hospitales y centros humanitarios en Afganistán, sólo para quedarse con el petróleo que se derrama en el Mar Caspio?

¿No es el mismo presidente que estuvo a punto de hacer trizas la democracia de su país con su Acta Patriótica?

¿No es el presidente Bush quien se negó a ordenar una investigación sobre la criminal masacre de los 600 prisioneros de guerra en Mazar-i-Sharif?

¿No es el presidente que envió a sus tropas a masacrar Irak, con la excusa que luego demostró ser falsa, de las armas de destrucción masiva?

¿No es Bush quien inauguró el ignominioso centro de detención en Guantánamo, y quien avaló la liberación e impunidad de Luis Posada Carriles?

¿No se trata del mismo presidente que intentó un golpe de estado en Venezuela, para expulsar a un líder popular que busca que las riquezas de su tierra sean repartidas entre sus legítimos dueños?

¿No fue acaso Bush quien intentó desestabilizar, por intermedio de Philip Goldberg, al gobierno de Evo Morales en Bolivia, quien emprendió operaciones basura contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y quien reactivó la Sexta Flota para amedrentar a los latinoamericanos?

¿No se trata del mismo hombre que reveló en represalia la identidad de su propio agente, Valerie Plame, esposa del embajador Joseph Wilson, a pesar de que ello le dejaba desprotegida y sólo porque su marido no avaló las mentiras de las "armas de destrucción masiva" en Irak?

LAMIENDO LAS BOTAS DE GEORGE EN WASHINGTON
No termina la cosa con que los comunistas defiendan al obispo el mismo día en que se encuentra en Washington lamiendo las botas de George W. Bush, en agradecimiento al apoyo brindado a su campaña por intermedio de donaciones de USAID, IAF, NED, y el invalorable soporte político de James Cason, ahijado político de Otto Reich.

La desafortunada coincidencia no sería lo peor, si supieran mantener la propia palabra.

Curiosamente, hoy desmienten sus afirmaciones, de que los dirigentes de Tekojojá y Pmas son agentes del imperialismo, y para colmo, en medio de brutales represiones de campesinos y asesinatos de Sin Tierras, con más de un centenar de campesinos en las mazmorras del clero-fascismo, en coincidencia con denuncias por violaciones de derechos humanos ante la CIDH.

¿Será que el Partido Comunista Paraguayo ha sido cooptado también por la CIA?

DESESPERACIÓN POR ACOMODARSE
Sólo puede deducirse de todo esto que en el afán desesperado de acomodarse en el gobierno del obispo Fernando Lugo, en un hecho recuerda el sistemático sabotaje del Partido Comunista boliviano, que fue decisivo para el trágico desenlace de la guerrilla en Bolivia del Che, en una muestra de hipocresía marxista que se reproduce continuamente hasta hoy.

UNA HISTORIA QUE SE REPITE
El 19 de enero de 1968, meses después de ser exterminada la guerrilla y morir asesinado en La Higuera el Che Guevara, el Partido Comunista boliviano emitió un grandilocuente documento, que rendía "fervoroso homenaje a los heroicos guerrilleros que con su sangre generosa empezaron a abrir el camino de la verdadera liberación de nuestra patria", mintiendo al afirmar que "el Partido Comunista no supo de la presencia del Che Guevara en nuestro país".

En realidad, el Che había mantenido conversaciones con el líder del partido comunista Mario Monje, quien exigió comandar militarmente la guerrilla. La descabellada exigencia de Monje era en realidad una estrategia para negar el apoyo del partido comunista boliviano, alineado con Moscú, que había dado indicaciones de no apoyar la insurrección del Che, quien era sospechado de chinoísta y troskysta.

El 31 de diciembre de 1966 Monje y Guevara mantuvieron la conocida reunión en el campamento guerrillero de Ñancahuazú. Aunque la reunión terminó en forma aparentemente amable y Monje prometió volver, en los hechos no volvió a existir contacto entre ambos líderes.

El partido comunista boliviano fue más allá e incluso saboteó a la guerrilla y contribuyó a su aislamiento, favoreciendo a sus archienemigos imperialistas de la CIA, hechos conocidos que permiten dimensionar la hipocresía de los posteriores elogios al Che. Tal vez ese triste papel que se fue haciendo cada vez más célebre llevó a Monje a dejar Bolivia y radicarse en Moscú, donde reside hasta hoy.

En Paraguay, el Partido Comunista paraguayo ha tenido un comportamiento de ambiguedad análoga, durante las elecciones que el 20 de abril ganó el clérigo Fernando Lugo.

A pesar de que fueron los mismos referentes de dicho partido quienes denunciaron internacionalmente la infiltración de elementos vinculados a USAID y a la embajada norteamericana de Asunción en el supuesto movimiento de izquierdas que lanzó a la arena política al obispo Fernando Lugo, terminaron plegándose a la farsa y emitiendo comunicados de apoyo, que se asemejan bastante al de los comunistas bolivianos ensalzando al Che meses después de ser capturado y ejecutado por la CIA.

Fueron los mismos comunistas quienes denunciaron que Camilo Soares, secretario general del PMas, era un antiguo infiltrado con fuertes vinculaciones en la embajada norteamericana de Asunción, constante beneficiario de los dólares de George W. Bush distribuídos por la IAF, la Nacional Endowment for Democracy y USAID, todos ellos organismos de penetración imperialista. Personalmente recibí del encargado de relaciones internacionales del partido comunista paraguayo documentos sobre los 45.000 dólares que hace pocos meses desembolsó la embajada norteamericana en beneficio de la "Casa de la Juventud", ONG fantasma que recauda para el PMas. Sólo en el año 2005 el mismo supuesto partido socialista recibió 127 mil dólares de la IAF, institución controlada por George W. Bush.

A pesar de lo que la mayoría de la gente piensa, el Movimiento Tekojoja es otro de los movimientos cercanos a Lugo con fuertes vínculos con la embajada, que hoy está bajo el mando del conocido embajador James Cason, célebre por haber financiado a disidentes remunerados en Cuba y varios otros países latinoamericanos, para luego utilizarlos como marionetas para desestabilizar gobiernos que no son de su agrado.

No hace falta aclarar que todos los partidos citados, incluyendo al comunista paraguayo, abundan en aficionados al "turismo revolucionario", como el Che llamaba a los favorecidos con viajes y estadías pagadas en La Habana para presuntos relacionamientos en pro de la revolución latinoamericana.

Durante su estadía en el Congo, el Che pudo constatar el parasitismo del ejército revolucionario de Kabila, cuyos oficiales cruzaban un lago para divertirse en los prostíbulos de Kigoma, con dinero que en parte provenía del Ministerio cubano creado por el mismo Guevara, para financiar los movimientos de Liberación Nacional.

El Che se revolvería en su tumba si supiera que destinos parecidos dan a las muestras de solidaridad caribeña, aún hoy, la mayoría de los cabecillas de movimientos que rodean al clérigo presidente Fernando Lugo. Para colmo, han transitado con su ayuda el mismo camino que el desestabilizador estrella de George W. Bush, James Cason, contribuyendo a fortalecer planes imperialistas.

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