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Opinión
Etiquetas:   Políticamente incorrecta  

La crisis no afecta a los políticos

Almudena Negro
Almudena Negro
@almudenanegro
sábado, 1 de noviembre de 2008, 09:37 h (CET)
Que a los españoles nos cuesta cada día más llegar a fin de mes porque ya no sabemos cómo hacer para pagar la hipoteca, que la solicitud de ayudas a Caritas – la por la izquierda radical tan odiada Iglesia Católica parece que tiene que suplir las políticas “sociales” del deslegitimado e ineficaz Estado- se han disparado casi un 50% o que la Ley de Dependencia, cuando no se convierte en un PER encubierto como al parecer sucede en el régimen andaluz, simplemente es una gran trola que ha generado esperanzas en miles de dependientes que ven cómo son abandonados a su suerte no es un secreto para nadie.

Mires a donde mires, escuches a quien escuches, en la calle sólo hay un tema: la crisis. Me refiero a la crisis económica, claro. Porque de la raíz del cacao, de la que por supuesto no se habla, que es en mi opinión la crisis moral que asola a occidente y que ha convertido a gobiernos y ciudadanos en perfectos irresponsables y antiliberales (la responsabilidad es la otra cara de la libertad y en Europa eso no se lleva), no es ni mucho menos percibida por la sociedad española, aborregada y adormecida hasta la extenuación, cuando no, gracias a décadas de educación socialista, analfabeta funcional.

Pero, mientras al españolito de pie, que todo lo acepta resignado porque no sabe ni cómo defender sus derechos, Rodríguez Zapatero (PSOE) tiene a su disposición a 644 asesores a razón de 28,3 millones de euros, lo que supone tres veces el presupuesto de la Casa Real. Además, casi 400.000 Euros aparecen en los Presupuestos Generales del Estado en concepto de “gastos de Palacio”, o sea, del Palacio de la Moncloa, sede de Presidencia del Gobierno. Touriño (PSG-PSOE), presidente de la Xunta gracias a los votos y al pacto suscrito con los nacional-socialistas que no condenan el Holocausto del BNG –son los mismos que tratan de imponer el término “Galiza” como nombre para Galicia-, se funde 2 millones de euros de los gallegos en remodelarse el despachito. Y otra cantidad impresionante en comprarse un Audi nuevo a cargo del erario público. Según él, los gallegos saldrán de la crisis “mejor equipados”. Encima, cachondeo. También mejor equipados estarán los valencianos, puesto que la presidenta de las Cortes Valencianas (PP) también estrena dos vehículos -278.000 euros- pagados por aquellos a quienes ella, si en España hubiera democracia, debería servir y no servirse. Ernest Benach (ERC), presidente del parlamento catalán, se coloca televisión en el coche. 9.000 euros pagados por los catalanes. Carod Rovira (ERC) y Joan Saura (ICV), pese a disponer de coche oficial, cobran 21.000 euros por desplazamientos. Alberto Ruiz Gallardón (PP), además de patrocinar el equipo de baloncesto de la universidad norteamericana de Georgetown, tan necesitada de fondos, se gasta plurianualmente casi 600.000 euros del ala en un cochecito digno de su ambición. Más, según una responsable del PSOE, esto del parque automovilístico es el “chocolate del loro”.

Y dirán… ¡qué escándalo! Pues sí. Es un escándalo. El escándalo que nos merecemos. Por callar. La próxima vez ya saben. No los voten. Bótenlos.

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