Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Artículo taurino   -   Sección:   Toros

Sevilla: La temporada que se llevó el agua

Ignacio de Cossío
Ignacio de Cossío
sábado, 18 de abril de 2009, 11:13 h (CET)
Si el pasado año hablábamos de la mejor temporada de los últimos cuarenta años en Sevilla ahora obligados estamos a cantar lo contrario, es la más pésima. No busquen no la hay peor que ésta, no ya por las históricas y vergonzantes siete suspensiones siete en donde parece que ahora tuvo la culpa solo la perezosa lona y cero el urgente y crucial drenaje; sino por la escasa presentación y juego demostrado por las corridas mal llamadas “toristas”en general y alguna también muy “torerista” con el sello de Jabugo en particular.

El tiempo caprichoso a veces nos trajo un mar de agua, pero también nos dió la razón con Victorino que siempre parece ser una garantía de resurrección y si no que se lo pregunten a “Gallareto” y a la sombra de Casanova que todavía andan persiguiendo a Pepín por media Murcia. No debiéramos cebarnos tampoco con el bochornoso escándalo presidencialista de los aprobados generales en el corral de reconocimiento y manifiesto, a fin de cuentas ese y no otro fue el material que se había visto, pagado y cobrado en el campo. Maldito parné que todo lo puede incluso el honor de llamarse aficionado. Pero haciendo un esfuerzo sobrehumano destaquemos lo artísticamente memorable de este fatídico año con nombres propios: El Fundi, escultura del volapié y maestro del arte de lidiar toros; Diego Ventura que pone gloria donde hay abismo, se coronó rey con siete orejas y devolvió el misterio a la marisma; la tarde de los tres toreros machos: Juli, Perera y Manzanares que impusieron su ley del que cuando se quiere se puede siempre, destacamos en aquella tarde sobremanera al último Papa de Toreo Miguel Ángel Perera que por su profundidad y largura, y a su vera se descubre al mejor apoderado de España, Fernando Cepeda; el día de José María Manzanares solo, descalzo bajo la lluvia, dibujando otra faena en redondo para la historia con arte y majestad; el soplo de juventud de cinco artistas: Espaliú o el avispado torero que trajo de Camas el toreo de Sevilla; Salvador Barberán o el agitanado baile de una muleta; Calita, elegancia y alegría, mitad de ambas orillas; Fran Gómez al compás del temple jerezano; Antonio Nazaré, firmeza y exposición de un elegido; y Pepe Moral, la raza y la pureza de un ejemplo vivo del toreo, Manolo Cortés. Nuestra Doña María volvió a su Sevilla para quedarse, espero que no lo haga la lluvia el próximo año en mi Catedral del Mar y como el amor todo lo espera a ver quien da la cara el próximo año… de momento Barceló tú ni te acerques a mi plaza, tu sucesor lo tiene chupao.

Noticias relacionadas

Miguel Hernandez o la forja de un taurino

A Miguel

Don Juan Carlos disfruta de una tarde de toros en Las Ventas

El Palacio de Vistalegre (Madrid) volverá a acoger corridas de toros en 2017

Contrato renovado por un año

Taurinos presentan 20.000 firmas en el TC para que se resuelva el recurso contra la prohibición de los toros en Cataluña

Más de 10.000 taurinos se manifiestan en Valencia

La Feria de Fallas había movilizado en los últimos días a los antitaurinos
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris