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Etiquetas:   Exposición / pintura   -   Sección:   Revista-arte

Rembrandt en el Museo de El Prado

Julia María Carbajal
Redacción
martes, 30 de septiembre de 2008, 22:00 h (CET)
Rembrandt Harmenszoom van Rijn (Leyden 1606 – Amsterdan 1669) es uno de los artistas más grandes de la historia. Vivió la llamada “Edad de oro holandesa” (siglo XVII), época en la que la cultura, la ciencia, comercio, poder e influencia política de Holanda alcanzaron su esplendor. Asistió primero a la Escuela de Latín y posteriormente a la Universidad local, pero la abandonó para dedicarse por entero a la pintura, sus padres le enviaron como aprendiz con un pintor de Leyden, que había vivido en Italia, e inicio al joven Rembrandt en los rudimentos de la Pintura.

Desde el mes de octubre, hasta enero de 2009, el Museo de El Prado presenta una gran exposición, “Historias de Rembrandt”, compuesta por treinta pinturas, y varias estampas procedentes de Museos de Europa y Estados Unidos. El Museo madrileño repara así la injustificada ausencia de obras del genio holandés, ya que solo posee una obra suya “Artemisa”.




"Artemisa" es la única obra de Rembrandt que posee El Prado.


Rembrandt se muestra como un pintor narrador, los cuadros son históricos, mitológicos, bíblicos, refleja lo que se cuenta con palabras escritas a través de las imágenes. Es un viaje en el tiempo por la vida del artista, y también del mundo, todas sus etapas pictóricas están representadas, desde los trabajos de juventud, como “San Pedro y San Pablo”, pasando por la romántica y terrible historia de “Sansón y Dalila”, hasta la rubicunda “Betsabe”. La exposición se encuentra en el mismo escenario con Velázquez, y los pintores que fueron fuente de inspiración para Rembrandt, como Tiziano y Rubens.

Rembrandt Harmenszoom van Rijn (Leyden 1606 – Amsterdan 1669) es uno de los artistas más grandes de la historia. Vivió la llamada “Edad de oro holandesa” (siglo XVII), época en la que la cultura, la ciencia, comercio, poder e influencia política de Holanda alcanzaron su esplendor. Asistió primero a la Escuela de Latín y posteriormente a la Universidad local, pero la abandonó para dedicarse por entero a la pintura, sus padres le enviaron como aprendiz con un pintor de Leyden, que había vivido en Italia, e inicio al joven Rembrandt en los rudimentos de la Pintura. Continuó su aprendizaje con Pieter Lastman en Amsterdam, y pasado un corto periodo de tiempo, volvió a su ciudad natal, en la que abrió su propio estudio compartido con Jan Lievens. Unos años más tarde cuando apenas contaba veintiún años, comenzó a aceptar alumnos. Rembrandt fue descubierto por el poeta y estadista Constantinjn Huygens, cuando el artista gozaba ya de una buena reputación, y recibía encargos de retratos desde Amsterdam, motivo por el que se mudó a esta ciudad para residir en la casa de un vendedor de Arte, cuya hija, Saskia, acabaría siendo su esposa. En 1639 Rembrandt y Saskia se fueron a vivir a una elegante casa en la calle Jodenbree, en el barrio judío, que posteriormente llegaría a ser el Museo Casa de Rembrandt, este fue un tiempo de prosperidad económica. De sus cuatro hijos, solo uno de ellos llegó a la edad adulta, los otros tres murieron al poco de nacer. Su mujer, falleció en 1642, un año después del nacimiento de su cuarto hijo, hecho que cambió radicalmente su situación, los reveses económicos se sucedieron, y se vio obligado a subastar todas sus pertenencias, incluidas las colecciones de Arte. Por fin halló consuelo en Hendrickje, con quien nunca llego a casarse, una joven que había entrado como sirvienta en su casa, para cuidar de su hijo. En 1654 tuvieron una hija, Cornelia, que sería la única compañía del artista en sus últimos años de vida. En sus obras se reflejan las dos periodos de prosperidad y adversidad, sobre todo en los autorretratos, los primeros son brillantes, alegres, los segundos son sombríos, serenos, dotados de una especial profundidad. De los géneros que cultivó, en los que más patente quedó su talento de maestro del barroco, son el retrato y el religioso. Rembrandt sobrevivió a su segunda compañera y a su hijo, aunque tal vez la pérdida de este último acortó sus ya mermadas fuerzas, pues falleció poco tiempo después. Los restos de Rembrandt, se encuentran en el Cementerio del Oeste, en Amsterdam, bajo una lapida sin nombre.




"Sansón y Dalila" es una de las obras expuestas.
La obra de este pintor está dotada de la exuberancia propia del barroco, y del dominio del contraluz y el claro-oscuro. Ochocientos cincuenta cuadros, trescientos grabados, dos mil seiscientos dibujos, una colección de autorretratos, forman parte de su extensa producción. Su calidad y perfección en la técnica de la punta seca, buril, y agua-fuerte, le hacen ser el mejor grabador de todos los tiempos. Antes de Rembrandt el grabado era simplemente un medio para reproducir cuadros, con él se convirtió en una expresión de Arte independiente.

Rembrandt consigue, usando el claro-oscuro con fuertes contrastes, introducir al observador dentro del cuadro, sus escenas vivas y dramáticas destacan entre la rigidez formal de los artistas de su época, él siente una profunda compasión por la raza humana, y refleja en sus obras la fuerza de los sentimientos. Rembrandt se retrató en varias ocasiones, legándonos una colección de autorretratos en la que nos trasmite sus emociones, y también retrató a su familia, su esposa Saskia, su hijo Titus, su compañera Hendrickje, incluso les tomó como modelos para cuadros de temas mitológicos o bíblicos. En sus primeros años, en Leiden, trabaja el pequeño formato, aunque con profusión de detalles, ropas, joyas, en su etapa de Amsterdam comienza a crear obras de gran formato, representando escenas dramáticas, bíblicas, mitológicas, paisajes torturados por la naturaleza, tormentas, cielos amenazadores de nubes oscuras. El cuadro de mayor tamaño que pintó (359cm x 438cm) es “La ronda de noche”. En la última década de su existencia, sigue realizando obras de formato grande, pero los colores se vuelven más cálidos, las pinceladas más vigorosas, así se aleja de sus inicios pictóricos, y de la moda reinante en aquellos momentos que se plasmaba en lienzos realizados con un trabajo fino y detallado.

Entre sus numerosas obras, cabe citar como ejemplo de las distintas temáticas tratadas, “El pintor en su estudio”, magnifico autorretrato que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Boston, “La resurrección de Lázaro”, de tema religioso, que se halla en Los Angeles, “Jeremías prevé la destrucción de Jerusalem” de motivo bíblico, conservado en el Rijksmuseum de Amsterdam.

El talento de Rembrandt, ha sido estudiado y analizado por expertos en personalidades geniales, como lo fue el artista holandés. Observando treinta y seis autorretratos, se ha llegado a la conclusión de que el pintor sufría de estrabismo, a causa de no poder tener una visión normal con los dos ojos, el cerebro elige uno para muchas tareas visuales. Los maestros de Arte aconsejan a sus alumnos cerrar un ojo para aplanar lo que ven, por esta razón su defecto podría ser una ventaja, ya que le serviría para alisar las imágenes y luego colocarlas sobre el lienzo bidimensional.

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