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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

El PP sigue en bancarrota y Rosa Diez triunfando

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 7 de octubre de 2008, 03:52 h (CET)
Me gustaría que alguno de los actuales directivos del PP me explicara qué se ha hecho de aquella euforia inicial del sector que apoyaba al señor Rajoy en lo de la reconversión de un partido de derechas, con profunda raigambre cristiana; con una moral y ética basada en el Derecho Natural y en la defensa de la vida como un bien inalienable de cada ser humano; con un sentimiento nacional integrador y de defensa del concepto de España, como la patria de todos los españoles, sin privilegios de unos a favor de los otros ni españoles diferenciados por sus credos religiosos ni por el derecho a usar sus legítimas libertades en determinadas comunidades; en algo distinto, en una nueva formación, irreconocible, acomodaticia; poco beligerante con los errores del gobierno socialista; con profundas divisiones en su seno, causadas por la forma abrupta y desconsiderada utilizada por los advenedizos entrantes para deshacerse de aquellos que les estorbaban; desprovisto de figuras señeras y emblemáticas, como fueron Maria San Gil, Aceves y Zaplana y, con las pocas que han quedado de la “vieja guardia”, arrinconadas o ninguneadas; sin ideas concretas sobre el aborto, la eutanasia, la homosexualidad, la unidad de España y el papel de aquellas autonomías que han convertido sus respectivas lenguas en un arma arrojadiza contra los preceptos constitucionales y contra la misma unidad de la nación.

Así vemos, consternados, como cada día resultan más nebulosas y equívocas las ideas que se trasmiten, menos enérgicas las posturas que se mantienen ante temas esenciales para la mayoría de los antiguos militantes y simpatizantes del PP; al tiempo que, cada vez más, se acentúa la deriva del partido hacia posiciones que aspiran a reanudar lazos con los nacionalismos y a buscar apoyo en ámbitos ocupados por otros partidos que se han caracterizado por su oposición frontal a todo lo que se defendía desde la dirección del partido, que engrandeció, consolidó y le dio fuste, el señor Aznar. Estos días hemos tenido ocasión de ver como, en Navarra el señor Sanz, un viejo colaborador del PP, presidente de UPN –un partido que tradicionalmente se presentaba solo a las elecciones y que era votado por los militantes del PP en Navarra –, se está desmarcando de su antigua alianza y parece que ha decidido volar solo. Una actitud evidentemente descabellada y que, probablemente, le va a costar un descalabro electoral pero que, y esto es lo peligroso de que se produzcan tales escisiones; revela una evidente falta de confianza en las posibilidades del señor Rajoy y de su nueva directiva, respecto a que pueda continuar ostentando su papel de principal partido de la oposición.

El señor Rajoy nos viene demostrando una falta de personalidad que, sin duda, le está restando credibilidad ante muchos de los votantes del PP. Parece que, cada vez más, se está dejando influir por sus consejeros y por algunos barones del partido y ha emprendido una singladura en la que se aprecian demasiadas concesiones a la improvisación, para adaptarse a las variables circunstancias de cada momento. Tan pronto parece que cede a la presión de los socialistas como, unos días después, eleva la espada y empieza a repartir mandobles sin tener en cuenta que, en ocasiones, contradice sus propia política. Sorprende que, a estas alturas y viendo el empecinamiento de Catalunya en diferenciarse del resto de España y su empeño en recibir, a toda costa, las prebendas que le otorga su Estatuto; todavía no se haya enfrentado con el TC que, incomprensiblemente, mantiene en conserva los recursos contra dicha Ley, permitiendo que siga surtiendo sus efectos a sabiendas de que tiene muchos puntos inconstitucionales.

La misma incertidumbre se aprecia en la anunciada entrevista del señor Rajoy con Zapatero. Si al principio parecía estar ansioso de que se celebrara, ahora, a medida que corre el tiempo, parece sentirse inseguro y temeroso, puede que recordando pasados fracasos y utilizaciones desleales que ZP hizo de sus anteriores encuentros. La soledad del actual líder del PP cada día se hace más manifiesta y la evidencia de que sus actuales compañeros de directiva están bastantes escalones por debajo de las figuras que los precedieron, en cuanto a experiencia política, peso intelectual y habilidad dialéctica, se va haciendo más palmaria a medida que van transcurriendo los meses y, el PP, se va hundiendo en un fangoso terreno de luchas intestinas entre las distintas tendencias y una, más que aparente, confusión en cuanto a la definición unitaria de muchos de los valores, ideas y temas que están en la mente de sus votantes, ansiosos de saber en lo que va a terminar este caos en el que se han metido y que, entre tantos dimes y diretes, parece que no llegan a tomar una dirección determinada que les ayude a salir de él.

Y, sin embargo, como no espabilen y se decidan a concretar claramente el norte del partido; las ideas fundamentales que pretenden defender y las actuaciones con las que van a intentar conseguirlo; es muy probable que sufran una importante sangría de votos, debida a la explosiva irrupción de un nuevo partido, UPyD ( que ya cumple un año desde su fundación), por el que nadie apostaba un peñique pero que, por la gran personalidad de su fundadora, Rosa Diez; por su excelente labor parlamentaria, por la claridad con la que expone sus ideas y por la nitidez con la que se pronuncia sobre la unidad de España, la igualdad de todos los españoles ante la ley y el necesario sentimiento de solidaridad entre todos los pueblos de nuestra nación; va consiguiendo que su formación vaya cosechando simpatías, recogiendo adhesiones y consolidando su imagen de luchadora por sus ideales, con lo que, a pesar de ser un partido de izquierdas y que no encaja en todos sus planteamientos con el común de los simpatizantes del PP, pueda que, ya fuere por despecho, ya por no tener a nadie mejor a quien votar o por la necesidad de propinarle un severo correctivo al señor Rajoy y los suyos; sean muchos los que le otorguen su voto en los próximos comicios.

Lo advertimos cuando Rajoy cambió de rumbo; lo reiteramos al conocer su equipo y, una vez, más queremos afirmarnos en la más enérgica protesta por el uso fraudulento que la directiva del PP ha hecho de los votos que les otorgamos. Votamos por unos valores y unas ideas y ellos nos han dado la espalda para traicionarlos impunemente.

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