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Etiquetas:   Buñuelos de viento  

Que cierren Televisión Española

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
viernes, 3 de octubre de 2008, 22:19 h (CET)
Yo quiero que cierren Televisión Española, que la cierren ya, aunque sigan pagando a todos los empleados que haya que pagar. Por lo menos nos ahorramos la luz. Soy de los pocos ciudadanos que vive en una autonomía sin televisión pública. Afortunadamente en Castilla y León no existe una fuga de dinero tan importante como ésa. Alguien debió pensar en su momento que el dinero está para gastárselo en lo importante y no en mantener una televisión que sirva de eterno laudatorio al presidente de turno. Dadas las carencias que padecemos no parece mala idea.

Pero como los asuntos económicos los domino entre nada y cero, mejor me abstengo de seguir por ese proceloso camino. Quedémonos en que el poco dinero que hay no se gasta en ese botafumeiro permanente al excelso líder que son las televisiones públicas, no digamos ya en las comunidades ¿”históricas”? en las que hay dos o más televisiones públicas. Y que luego lloran diciendo que el Estado las discrimina. Joé, que no se lo gasten.

Eso no significa que nuestro preclaro líder castellano, Don Juanvi Herrera, esté falto de alabanzas por todos lados, que para eso hay ya televisiones privadas y una pléyade de radios y periódicos que le bailan el agua sin rubor. Y si no, no hay publicidad institucional y sanseacabó, como todos. Pero al menos el dinero de las teles privadas es privado. No pago yo un céntimo de sus gastos (a ver… ¿y la publicidad institucional que paga la Junta?), o eso creo… de momento.

Las televisiones públicas sólo se justifican si rellenan un hueco al que no llegan las privadas. Si ofrecen unas imágenes institucionales que no pueden ofrecer otros, si ofrecen una calidad que las privadas, tan dependientes del número de espectadores, no pueden ofrecer o si ofrecen programas de producción nacional que otros no se pueden permitir. Pero desde luego las televisiones públicas no están para competir con las privadas y en ningún caso para competir en zafiedades del tipo “Mira quién baila” ni para emitir telenovelas venezolanas. Una tele pública se justifica para ponernos una peli en blanco y negro… si no pone a las tres de la mañana, digamos. Ofrecer por una televisión pública tan sublimes chorradas como la vergonzante canción que representó a España en Eurovisión debería ser delito de malversación de fondos. Que cierren Televisión Española, que detengan esa sangría de los Presupuestos generales del Estado.

Me refiero, ustedes ya lo han adivinado, a ese estudio de varias universidades madrileñas en el que se recoge que el 40% del tiempo de emisión de “La Uno” (¿Y no debería ser “la Primera”?) no es de interés público… en concreto el 42,6% de los contenidos emitidos por la primera cadena y el 31,6% de la segunda no son, ni de muy lejos, de interés público. Me permito no trascribirles a ustedes más que un par del aluvión de preguntas que me ha venido a la mente: “Si no es interés público será de interés privado… ¿de quién?”

Y sólo asomándome al asunto económico… Tener una televisión pública que nos ofrece lo que nos ofrece la nuestra nos cuesta… ¿cuántos millones nos cuesta Televisión Española? Prefiero no consultar los Presupuestos Generales del Estado, lo dejo para potro día.

Les dejo con un dato final… ¿saben ustedes quiénes encargaron este estudio? Las televisiones privadas. Nadie da puntada sin hilo… O sea, ¿el interés privado que decíamos antes?

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