Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Matar a los ancianos

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
miércoles, 1 de octubre de 2008, 12:59 h (CET)
Un albergue de longevos en Holanda planteó a los moradores de mas de 70 años que rubricaran una apostasía a la vida, afirmando que no deseaban ser reavivados en el supuesto de penar un pasmo. La propuesta hecha en la residencia Sint Pieters en Amersfoort originó que, el senado holandés repeliera el asesinato de ancianos de 70 años. A última hora, la casa geriátrica eliminó el proyecto ratificando que, en un futuro próximo, exigirá la firma del documento.

Los holandeses se rebelaron atemorizados de que se pongan topes de edad para continuar viviendo o invocando el peligro del sadismo terapéutico y la soberanía de todo mortal sobre su misma subsistencia. En la revista Elsevier, se publicó un artículo relacionado con esta medida que llevó a la legitimación de la eutanasia (crimen), al forjar en el doliente, el derecho a disponer por sí mismo del momento de su muerte o al estudiar las remedios terapéuticos en función de sus cuantías y, más peligroso todavía, colocando un tope de 70 años para dejar de existir. Para comprender la medida hay que pensar que en Holanda nacen mansiones para viejos, con varias propuestas de ayuda, de acuerdo con el grado de dependencia, y otras residencias solamente para abuelos crónicos, destinados al crimen de la eutanasia.

La residencia Sint Pieters trabaja con longevos robustos, aunque la ancianidad acarree sus lógicos quebrantos. "La política de no reanimar a los ancianos a partir de los 70 años, es una equivocación. Ancianos sanos viven con normalidad después de ser reanimados", asevera el especialista de la policlínica académica de la Universidad de Ámsterdam, Ruud Koster, miembro del European Resuscitatium Council.

Según Koster, en Holanda vegeta el deseo legal de no ser reconfortado, pero también el derecho a ser auxiliado en caso de penuria y el deber de brindar a todo mortal asistencia clínica. La mencionada residencia iba a actuar en contra de la ley, negando a sus residentes lo que está previsto en la misma.

También añade unos porcentajes de reanimación con éxito, a partir de una indagación efectuada en la jurisdicción de Holanda del Norte. Asimismo defiende asumir, en cada establecimiento, una lúcida política de reanimación y proporcionar al personal todas las preparaciones técnicas precisas. "En la operación de reanimar –asegura Koster– la rapidez y la calidad de la ayuda son los primeros requisitos para el buen resultado."

____________________

CLEMENTE FERRER ROSELLÓ. Presidente del Instituto Europeo de Marketing, Comunicación y Publicidad. Madrid.

Noticias relacionadas

“La Iglesia católica no es extranjera”

Carlos Navarro, Castellón

Escuchar a los empresarios de Cataluña

Valentín Abelenda Carrillo, Tarragona

Recordar la unidad de la persona

Enric Barrull Casals, Barcelona

Señor, justicia, pero no por mi casa

Venancio Rodríguez Sanz, Zaragoza

Efectos de la pornografía

José Luis Hernández, Toledo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris