Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Laicidad positiva o sana laicidad

Jesús Domingo Martínez (Gerona)
Redacción
domingo, 21 de septiembre de 2008, 12:29 h (CET)
En su viaje a Francia, el Papa Benedicto XXI, se ha referido en más de una ocasión a la compatibilidad del la laicidad o laicidad positiva con la fe. Algunos han interpretado que con esto reprocha la actitud del episcopado español con respecto a la actuación política del Gobierno encabezado por Rodríguez Zapatero. Pienso que esta interpretación está lejos de la realidad, el Papa se refiere a la laicidad, que implica la participación de los laicos en la vida pública y que permite la práctica religiosa pública, con la que se muestra respetuosa y la apoya. El laicismo que nos están imponiendo y con el que no están de acuerdo los obispos es con el laicismo negativo o radical, cuya característica más sorprendente es su tendencia a sustituir la vieja teocracia por ideocracias. Estas son especies de religiones incompletas, sin Dios y sin vida después de la muerte, pero que quieren ocupar en las almas de los ciudadanos el lugar de una fe que entienden desaparecida o en trance de serlo.

Estas religiones que intentan, por ejemplo, de diseñar unas "Navidades laicas" o en sustituir las celebraciones cristianas (bautismo, primeras comuniones, matrimonios, etc.) por celebraciones civiles. El objetivo es desencadenar un proceso de nuevo "fundamentalismo" que arroja los valores morales o religiosos fuera del ámbito de lo público. Este es el laicismo que se nos está imponiendo, laicismo que, como se ve, dista mucho de la sana laicidad a la que se refiere Benedicto XXI y con la que está de acuerdo el Presidente francés.

Noticias relacionadas

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo

La revolución del afecto como primer efecto conciliador

Nuestro agobiante desconsuelo sólo se cura con un infinito consuelo, el del amor de amar amor correspondido, pues siempre es preferible quererse que ahorcarse

¿Qué se trae P. Sánchez con Cataluña?

Se dice que hay ocasiones en la que los árboles no nos dejan ver el bosque

¿Nuestros gobernantes nos sirven o les servimos?

Buscar la justicia, la paz y la concordia no estoy seguro de que sea al principal objetivo de los gobernantes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris