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Opinión
Etiquetas:   Análisis internacional  

Gadafi y Bin Laden

Isaac Bigio
Isaac Bigio
lunes, 8 de septiembre de 2008, 05:55 h (CET)
Cuando Bush padre estaba en la Casa Blanca (1981-93) Obama Bin Laden era su aliado en la guerra afgana y Muammar Gadafi (dictador libio desde 1967 hasta hoy) era considerado el mayor diablo terrorista del mundo. Sin embargo, con Bush hijo esos roles se han ido invirtiendo. Con su reciente visita a Libia Rice quiere presentar a Gadafi como el ejemplo que chavistas e islamistas debieran seguir para acabar congraciándose con EEUU.

Gadafi creó un “Estado de masas”, “islámico” y “socialista” que proscribía a otros partidos, expulsó bases extranjeras, nacionalizó petroleras y postulaba el pan-arabismo o pan-africanismo.

Cuando en 1980-88 Occidente alentó a Hussein a guerrear contra Irán, a Gadafi se le bombardeó dos veces (en una de ellas murió su hija Hanna). Se le acusó de alentar terroristas (desde el IRA hasta radicales palestinos), y a las matanzas de las olimpiadas de Munich 1972, de Viena y Roma en 1985, de Berlín en 1986 y de dos vuelos civiles que explotaron en 1989. Gadafi armó a varias insurgencias en Liberia, Sierra Leona y otras partes del África, Asia y Europa e invadió el Chad enfrentándose con Francia.

Paradójicamente las guerras contra Iraq y Afganistán consiguieron que Gadafi y los movimientos que el influyese (IRA, OLP, etc.) se vayan ‘atemorizando’ y ‘moderando’. Gadafi ofreció sus servicios a Occidente para aplastar a Al Qaeda y buscar que los palestinos se reconcilien con Israel. A cambio de haber autodestruido sus peores armas, Occidente le ha bendecido y abierto las puertas para que él se convierta en un socio comercial suyo.

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